Pio XII
Santa Sede

El Vaticano prepara la apertura de los archivos del pontificado de Pío XII

Después de muchos años de espera y de insistentes peticiones a la Santa Sede por parte de historiadores e investigadores, el 4 de marzo de 2019, el Papa Francisco anunció que a partir del 2 de marzo quedarán abiertos a los estudiosos los archivos del pontificado de Pío XII (1939-1958). Esta fue una gran noticia para lo que llevamos años documentando la historia española del siglo XX desde las fuentes vaticanas inéditas, tratando de explicar hechos, desmentir falsedades, desmontar manipulaciones políticamente interesadas y, además, para desintoxicarnos de la numerosa bibliografía sectaria que nos ha invadido durante las últimas décadas —y sigue proliferando—, favorecida y financiada por el poder político para «cambiar la historia» de nuestro reciente pasado con la colaboración o consentimiento de instituciones pseudo culturales con pretensiones científicas, impregnadas maniqueísmo y ca- rentes de rigor metodológico.

Con respecto a la Iglesia, a los eclesiásticos y a los te- mas católicos, en general, ha habido y sigue habiendo de todo: ocultamiento, negacionismo, exageraciones, distorsiones, calumnias, errores de bulto evidentes, etc. por par- te de quienes creen poseer la verdad y descalifican a quienes piensan de manera distinta. Pero la verdad histórica no puede ser impuesta por ley; es el fruto de una estudio

atento y de una lenta investigación. La verdad histórica se encuentra solo si las personas son libres de buscarla. Las leyes inadecuadas no animan a la libertad de pensamiento, solo sirven para obstaculizarla. El deseo de controlar no ya el presente, sino también el pasado, es una característica común de las dictaduras, que la realizan a través de la falsa propaganda, de la distorsión la verdad y de la negación de hechos realmente acaecidos y rigurosamente documentados.

Gracias a estas investigaciones hemos podido reconstruir los años más trágicos del pasado reciente de la Iglesia
En un artículo titulado «Los archivos de Pío XII son esenciales para la Iglesia en España», publicado en ECCLESIA (13 marzo 2019, n. 3980, pp. 46-47) dije que gracias a estas investigaciones hemos podido reconstruir lentamente los años más trágicos para la Iglesia de nuestro reciente pasado, desde 1931 hasta 1939, y darlo a conocer a través de la colección La II República y la Guerra Civil en el Archivo Secreto Vaticano, editada por la BAC, y de la que han salido ya seis volúmenes y está en imprenta el séptimo y último, que corresponde a 1939.

El pontificado de Pío XII cubre veinte años de la historia española, que no han sido debidamente estudiados y tan- to menos documentados, pues nos faltaban unas fuentes totalmente desconocidas. Desde ahora podremos analizar críticamente con ánimo sereno y objetivo aquellas dos décadas repletas de acontecimientos y valorarlos en su justa luz, sin miedo a la verdad histórica, aunque fueron años de graves dificultades, de decisiones atormentadas y de opciones discutibles, muchas de las cuales son hoy rechazadas por nuestra sensibilidad y por hechos que ignorábamos.

Enorme esfuerzo de catalogación de documentos

Son muchos los asuntos que podremos conocer con de- talles en próximos artículos que irán apareciendo mensual- mente en nuestra revista.

De momento, quiero poner de relieve el enorme es- fuerzo hecho por los archiveros vaticanos para catalogar y organizar una documentación ingente. Y al hablar de archivos vaticanos, no me refiero solamente al históricamente llamado Archivo Secreto Vaticano, que, por decisión personal del Papa, ha cambiado su denominación a finales del año pasado por el de Archivo Apostólico Vaticano (AAV), sino también a los archivos históricos de otros dicasterios vaticanos: como el de la Congregación de Asuntos Eclesiásticos Extraordinarios (hoy Segunda Sección de la Secretaría de Estado), que reúne la documentación de mayor interés para las relaciones de la Santa Sede con los Estados, en particular las elaboraciones de concordatos, acuerdos y negociaciones diplomáticas; el de la Congregación para la Doctrina de la Fe, cuyo director es el valenciano, monseñor Alejandro Cifres, que corresponde al del antiguo Santo Oficio, donde se conservan las causas más delicadas, cubiertas hasta ahora por el llamado «secreto pontificio»; el de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos (antigua Propaganda Fide), dirigido por monseñor Luis Manuel Cuña Ramos, sacerdote de Ourense, que es el mayor archivo misionero del mundo y se halla instalado en el «Gianicolo», junto a la Pontificia Universidad Urbaniana; los de la Congregación de las Causas de los Santos, los de los tribunales de la Penitenciaría Apostólica y Rota Romana y de otros dicasterios.

Solo en España hay 400 cajas del nuncio Cicognani y más de 250 de su sucesor
Pero es necesario detenernos en el AAV —el de mayor riqueza documental— porque reúne en un mismo edificio muchos otros archivos y fondos diversos, entre los que destacan la Secretaría de Estado y la Nunciaturas.

Con respecto a España, puedo decir que la parte correspondiente al período de Pío XII es inmensa: solo la nunciatura de Gaetano Cicognani (1953-1953) contiene cerca de 400 enormes cajas y la de su sucesor Ildebrando Antoniutti (1953-1962), más de 250.

En vistas a la apertura inmediata de estos archivos, la Santa Sede organizó el 21 de febrero una jornada abierta de información en el «Agustinianum», en la que intervinieron funcionarios de los archivos citados.

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