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GRA031. MUXIA (A CORUÑA), 31/05/2015.- Vista general del interior del santuario de Muxía, devastado por un incendio en las navidades de 2013, y que ha recuperdo hoy el culto después de un año y medio con obras de rehabilitación, a la que han acudido numerosos vecinos y turistas y que ha contado con la participación de una coral polifónica, esta mañana en la localidad coruñesa. EFE/Lavandeira jr
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El santuario de Muxía resurge de sus cenizas año y medio después

El santuario de Muxía resurge de sus cenizas año y medio después

El culto regresó ayer al santuario de Muxía, el templo de la coruñesa Costa da Morte que amaneció entre llamas en la Navidad de 2013.

Aunque hace meses que concluyó el grueso de la rehabilitación, no fue hasta este domingo cuando los fieles volvieron a venerar a la Virgen da Barca de la mano de su párroco, Manuel Liñeiro. La cita, con coral incluida, congregó a centenares de personas a escasos metros del Atlántico, ubicación que, unida a la tradición, hace de esta iglesia una de las más especiales de Galicia.

La restauración, financiada por la Archidiócesis de Santiago, se desarrolló según los plazos previstos a lo largo de 2014 y en tiempo récord, después de que las arquitectas Karme García y Carmen Rey realizaran contra reloj el planteamiento de los trabajos.

El santuario no había sufrido daños estructurales pese a que las llamativas imágenes del fuego a través de la cubierta hicieron inicialmente temer algo peor. Lo primero fue reconstruir por completo la estructura del tejado y la sacristía. Este fue el punto donde se originó el fuego a raíz de un rayo, que convirtió en cenizas el retablo principal, una joya del barroco gallego y uno de los principales atractivos del monumento. Los retablos laterales se salvaron y la intervención ha conseguido recuperar su policromía.

Al entregar las obras a pocos días de Semana Santa, se desencadenó cierta polémica entre los vecinos, a los que no les agradó el resultado. La controversia fue consecuencia más de un problema de comunicación que de una restauración negligente. Muchos vecinos esperaban encontrar el santuario como antes del fuego, no un enorme muro blanco tras el altar, y reprocharon que había perdido en calidad. Lo cierto es que es así, pero no por demérito de la obra, sino como consecuencia del incendio. No obstante, está previsto que vuelva a embellecerse con otro retablo, aún por determinar. También las paredes tardarán todavía un largo tiempo en poder secarse totalmente. El santuario de Muxía resurge de sus cenizas año y medio después.

ABC

A. COCO SANTIAGO



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