Iglesia en España

El sacerdote José Antonio Sánchez-Valdemoro: ‘Se puede odiar el delito, pero hay que amar a la persona’ 

José Antonio Sánchez-Valdemoro en el Congreso Católicos y Vida Pública

José Antonio Sánchez-Valdemoro, capellán de la prisión Ocaña I: ‘Se puede odiar el delito, pero hay que amar a la persona’

  • El capellán de hospitales, Jesús Martínez, se ha mostrado preocupado por la falta de atención a los enfermos y el planteamiento que se ofrece a sus problemas.
  • El vicario del Ejército de Tierra y de la Guardia Civil, Francisco Bravo, recuerda que la Iglesia debe aportar a la sociedad todo lo que considera un valor esencial.

Con el propósito de acercar la Iglesia a los ámbitos de la sociedad más excluidos, se ha celebrado una de las mesas redondas del XIX Congreso Católicos y Vida Pública ‘Cuidar el Espíritu’, en la que se ha hecho gran hincapié en el cuidado del mundo interior de cada persona por medio de un acompañamiento espiritual. La escucha, como valor cristiano, se ha reconocido como la mayor herramienta para reconstruir a la persona en los sectores hospitalarios, carcelarios y de seguridad nacional.

El capellán de cárceles P. José Antonio Sánchez-Valdemoro ha señalado que se debe evitar la represión a los presos como mejor método de seguridad ciudadana y proponer alternativas a la prisión. Su propósito principal ha sido la sensibilización de la sociedad sobre la reeducación necesaria para la posterior reinserción de los presos, puesto que esta exige “atención, cercanía y trabajo constantes”. Ha remarcado la labor pionera de la Iglesia en el trato a los presos, ya que esta siempre ha estado a su servicio para “descubrirles la presencia del señor y enseñarles a escuchar su palabra”.

Del mismo modo, el vicario del Ejército de Tierra y de la Guardia Civil, Francisco Bravo, realiza una labor similar en el apoyo a los militares. Dado que no están sujetos a un lugar específico, la misión del capellán se basa en cuidar el mundo interior de cada persona, buscando “una preparación humanística que fundamente y de sentido a su vida y a la profesión que han elegido”. Describe su labor como la de los servidores que sirven a “las personas más tenaces y preocupadas por su formación que conoce”.

Sin embargo, la labor primaria de los cristianos es la misericordia y, de acuerdo con el capellán de hospitales, P. Jesús Martínez, “el lenguaje más importante en el sufrimiento no son las palabras, sino mantenerse cerca de quien sufre”. De esta forma, ha puntualizado, que se podrá dejar de ver problemas, enfermedades o miedos, para pasar a ver personas a las que se deben mirar a los ojos, escuchar y acabar.

Madrid, 18 de noviembre de 2017.-

Print Friendly, PDF & Email

Añadir comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.