El Papa, durante el Ángelus de hoy.
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El Papa propone el modelo de Carlo Acutis, que «acogió las necesidades de su tiempo»

Durante el Ángelus de esta mañana, el Papa Francisco ha recordado la beatificación, ayer en Asís, de Carlo Acutis. «No se apoltronó en un cómodo inmovilismo, sino que acogió las necesidades de su tiempo porque veía el rostro de Cristo», ha señalado el pontífice. Además, ha añadido que el testimonio de Carlo muestra que la felicidad está en poner a Dios en primer lugar, «sirviendo a los hermanos, especialmente los últimos».

Con la alegría que es para la Iglesia la celebración de ayer, Francisco ha pedido «un aplauso al nuevo joven beato milleniall». De él ha destacado, también, que era un «enamorado de la Eucaristía».

Más responsabilidad para la mujeres

Esta mañana, Francisco ha querido también recordar su intención de oración para este mes de octubre. «Oremos para que los fieles laicos, especialmente las mujeres, participen más en los puestos de responsabilidad de la Iglesia», ha señalado.

El Santo Padre ha querido subrayar, dentro de la realidad del mundo laical, la de las mujeres, «porque son puestas de lado», ha reconocido. «Debemos promover su integración en los lugares en los que se toman las decisiones importantes». En este sentido, Francisco ha recordado que «ninguno de nosotros ha sido bautizado sacerdote u obispo».

Preocupación por la paz y la Creación

Como es habitual, Francisco ha dirigido en el Ángelus sus pensamientos a algunos de los problemas actuales que acucian al mundo de hoy. En primer lugar, se ha referido a los incendios que están asolando miles de hectáreas en la costa oeste de Estados Unidos y otros lugares de América. «Pienso en Paraguay, la ribera del Paraná, o Argentina. Muchos incendios son causados por sequías, pero no faltan causas de dolo. Que el señor nos sostenga y nos haga dignos de preservar la creación», ha orado. Y también ha tenido un recuerdo especial para los bomberos que se están enfrentando a las llamas.

También ha dirigido sus palabras al conflicto entre Azerbayán y Armenia, que vive ahora una «tregua frágil» por motivos humanitarios. El pontífice ha invitado a los implicados en el conflicto a «alcanzar un acuerdo de paz», al tiepo que ha pedido la oración «por las víctimas y todos aquellos cuya vida está en peligro».

«Dios llama a buenos y malos»

Antes de rezar el Ángelus, el Papa ha comentado brevemente el Evangelio que la Iglesia nos propone para este domingo, en el que todos son invitados al banquete.«También los que viven al margen incluso los rechazados y despreciados por la sociedad son considerados por Dios dignos de su amor. Para todos ellos, prepara su banquete. Justos y pecadores, buenos y malos, inteligentes e incultos», ha señalado Francisco.

Como ejemplo de actitud evangélica junto a los últimos, Francisco comentado que ayer por la tarde habló con un sacerdote de Brasil que lleva trabajando toda su vida con los excluidos. «Logré llamar a un anciano sacerdote italiano, misionero desde su juventud en Brasil, siempre trabajando con los excluidos. Y vive la vejez en paz. Quemó su vida con los pobres. Esta es nuestra madre iglesia. Este es el mensajero de Dios que va a las encrucijadas».

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