Francisco durante la misa de hoy
Coronavirus Santa Sede

El Papa pide prudencia y obediencia en el inicio del desconfinamiento

El Papa Francisco ha pedido hoy en la misa diaria en Santa Marta prudencia para el fin del confinamiento. «En este tiempo en el cual se comienza a tener disposición para salir de la cuarentena, pidamos al Señor que dé a su pueblo, que nos dé a todos nosotros, la gracia de la prudencia y la obediencia a las disposiciones, para que la pandemia no regrese».

Por otro lado, durante su homilía de hoy, el Santo Padre ha condenado los linchamientos públicos basados en falsos testimonios. A través del martirio de Esteban, el primer mártir después de Jesús, Francisco ha señalado que «esto también lo vemos hoy en día en algunos países, cuando se quiere hacer un golpe de estado, o cuando se quiere dejar fuera a algún político. Se hace esto: noticias falsas, calumnias, después cae en manos de un juez al que le gusta hacer jurisprudencia y después viene la condena. Es un linchamiento social».

El Pontífice ha recordado que «también esto sucede con los mártires de hoy, los jueces no tienen posibilidad de hacer justicia porque estas personas llegan ya juzgadas. Pensemos en Asia Bibi, diez años de cárcel porque ha sido juzgada por una calumnia en un pueblo que quería su muerte. Delante de esta avalancha de noticias falsas que crean opinión, muchas veces no se puede hacer nada. Pienso en la Shoá, también es un caso de este tipo. Fue creada una opinión en contra del pueblo y después fue algo normal el pensamiento de “hay que matarlos”».

«Todos sabemos que esto no es bueno -ha insistido- pero lo que no sabemos es que hay un pequeño linchamiento cotidiano generado por los rumores, que crean opinión para acabar con una persona. La verdad es otra. La verdad es el testimonio de lo verdadero, de las cosas en las que una persona cree, la verdad es clara, transparente. La verdad no tolera las presiones».

Francisco ha finalizado su homilía invitando a pensar «en nosotros, en nuestra lengua, en que tantas veces nosotros con nuestros comentarios comenzamos un linchamiento de este tipo. Y en nuestras instituciones cristianas, donde también hemos visto tantos linchamientos que han nacido de rumores, de habladurías. Que el Señor nos enseñe a ser justos en nuestros juicios y a no comenzar o seguir condenas provocadas por las habladurías».

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