El papa Francisco ha transmitido su solidaridad al pueblo marroquí y, especialmente, a todos los afectados por el terremoto que ha asolado el país y que ha causado más de 1.000 muertos.
A través de un telegrama firmado por el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, reza por el descanso de los difuntos, por la curación de los heridos y por el consuelo de aquellos que han perdido a sus seres queridos y hogares.
«El Santo Padre ruega al Altísimo que sostenga a los marroquíes en esta prueba y ofrece su aliento a las autoridades civiles y a los servicios de socorro. Invoca de buen grado las bendiciones divinas sobre todos como muestra de consuelo», ha transmitido.
Horas antes, el Pontífice había enviado otro telegrama, esta vez a Brasil, para lamentar las cuantiosas pérdidas humanas y materiales causadas por las fuertes lluvias que han azotado en los últimos días a Rio Grande do Sul. A todos los afectados, el Papa ha enviado su bendición apostólica.