Revista Ecclesia » El Papa insta a no despreciar la oración vocal, «la oración de los sencillos»
Destacada Santa Sede Última hora

El Papa insta a no despreciar la oración vocal, «la oración de los sencillos»

Durante la celebración de la audiencia general de esta mañana, el Papa Francisco ha continuado con el ciclo de catequesis centrado en la oración, y esta mañana se ha centrado en la oración vocal, a la que ha calificado como «la oración de los sencillos». El Papa ha instado a no despreciar este tipo de oración, recordando que cuando los discípulos le piden a Jesús que les enseñe a rezar «Jesús les enseña una oración vocal: el Padre Nuestro. Y en esa oración —ha dicho— está todo».

Durante su intervención, que una vez más ha tenido lugar en la Biblioteca de la Palacio Apostólico, Francisco ha asegurado que «la oración vocal es más segura y siempre es posible ejercerla» y ha añadido que «la oración del corazón es misteriosa y en ciertos momentos se ausenta. La oración de los labios, la que se susurra o se recita en coro, sin embargo, está siempre disponible, y es necesaria como el trabajo manual».

«Todos deberíamos tener la humildad de ciertos ancianos que, en la iglesia, recitan a media voz las oraciones que aprendieron de niños, llenando el pasillo de susurros. Estos orantes de la oración humilde son a menudo los grandes intercesores de las parroquias. Solo Dios sabe cuánto y cuándo su corazón está unido a esas oraciones recitadas: seguramente también estas personas han tenido que afrontar noches y momentos de vacío. Pero a la oración vocal —ha dicho— se puede permanecer siempre fiel. Es como un ancla: aferrarse a la cuerda para quedarse ahí, fiel, suceda lo que suceda».

El Pontífice ha indicado que «alguno dice que la oración vocal es cosa de niños, para la gente ignorante; yo estoy buscando la oración mental, la meditación, el vacío interior para que venga Dios», sin embargo, ha recomendando: «por favor, no es necesario caer en la soberbia de despreciar la oración vocal. Es la oración de los sencillos, la que nos ha enseñado Jesús: Padre nuestro, que está en los cielos… Las palabras que pronunciamos nos toman de la mano; en algunos momentos devuelven el sabor, despiertan hasta el corazón más adormecido; despiertan sentimientos de los que habíamos perdido la memoria, y nos llevan de la mano hacia la experiencia de Dios». Y ha concluido insistiendo en que «sobre todo son las únicas, de forma segura, que dirigen a Dios las preguntas que Él quiere escuchar. Jesús no nos ha dejado en la niebla».



O si lo prefieres, regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

HAZME DE ECCLESIA

Cada semana, en tu casa