Revista Ecclesia » El Papa Francisco ha recibido cartas credenciales de siete nuevos embajadores
Santa Sede

El Papa Francisco ha recibido cartas credenciales de siete nuevos embajadores

El Papa Francisco ha recibido cartas credenciales de siete nuevos embajadores

El Papa Francisco a los nuevos embajadores: “Tráfico de armas y emigración forzosa son los retos de la paz”

El Papa Francisco ha recibido esta mañana las cartas credenciales de siete nuevos embajadores ante la Santa Sede: Pierre-Yves Fux (Suiza) Rudolf P. von Balimoos,(Liberia), Nega Tsegaye Tessema (Etiopia), Nasreldin Ahmed Wali Abdeltif (Sudan) Margaret Ann Louise Jobson (Jamaica) Claudinah Ntini Ramosepele (Sudáfrica y Mysore Kapanalah Lokesh (India).

El Santo Padre ha centrado su discurso a los diplomáticos en los retos que plantean a la paz el comercio de armas y la emigración forzosa.

”La paz – ha dicho- Esta palabra resume todos los bienes a los que aspira cada persona y todas las sociedades humanas . Incluso el esfuerzo con que queremos promover las relaciones diplomáticas no tiene, en último análisis, otro propósito que este: conseguir que en la familia humana crezca la paz, en el desarrollo y la justicia . Se trata de una meta que nunca se ha alcanzado plenamente y cuya búsqueda se replantea siempre a cada generación según los desafíos de la época”.

”Todo el mundo habla de paz -ha observado- todos afirman que la desean, pero por desgracia la proliferación de armas de todo tipo conduce en la dirección opuesta . El comercio de armas tiene el efecto de complicar y alejar la resolución de conflictos, tanto más en cuanto que se desarrolla y se lleva a cabo en gran parte fuera de la ley. Considero por tanto que, mientras estamos reunidos en esta Sede Apostólica, que por su naturaleza está llamada a servir especialmente la causa de la paz, podemos unir nuestras voces para desear que la comunidad internacional inaugure una nueva estación de esfuerzo concertado y decidido que se oponga al aumento de los armamentos y favorezca su reducción”.

Francisco ha recordado que otro reto para la paz, que salta a la vista y que ”desgraciadamente asume en algunas regiones y en determinados momentos el carácter de una tragedia humana verdadera y propia es el de la migración forzosa” que ha definido como fenómeno muy complejo reconociendo también los esfuerzos de las organizaciones internacionales, los Estados, las diversas fuerzas sociales y religiosas para responder ”de forma civil y organizada a los aspectos más críticos, a las emergencias y las situaciones de mayor necesidad” .Pero , incluso en este caso , ”nos damos cuenta de que no podemos limitarnos a correr tras las emergencias. El fenómeno se ha manifestado ya en toda su amplitud y de una forma que hace época. Ha llegado el momento de enfrentarlo con una perspectiva política seria y responsable que toque todos los niveles: , mundial, continental, de macro-regiones, de relaciones entre las naciones, hasta el ámbito nacional y local”.

En este campo hay experiencias opuestas. Por una parte ”casos maravillosos de humanidad, de acogida, de encuentros: personas y familias que han logrado salir de una realidad inhumana y han vuelto a descubrir la dignidad , la libertad , la seguridad. Y por otra, desgraciadamente historias que nos hacen llorar y avergonzarnos: seres humanos , hermanos y hermanas nuestros , hijos de Dios, que llevados por el deseo de vivir y trabajar en paz, se enfrentan a travesías extenuantes y sufren el chantaje, la tortura, vejaciones de todo tipo , para terminar a veces muertos en el desierto o en el fondo del mar”.

El fenómeno de la migración forzosa ”está estrechamente vinculado a los conflictos y las guerras , y por lo tanto también al problema de la proliferación de las armas… Son las heridas de un mundo que es el nuestro, en el que Dios nos ha puesto a vivir hoy y nos llama a ser responsables de nuestros hermanos y hermanas, para que ningún ser humano sea violado en su dignidad . Sería una contradicción absurda hablar de la paz, negociar la paz y, al mismo tiempo, promover o permitir el comercio de armas.. También podríamos pensar que, de alguna manera, sería una actitud cínica proclamar los derechos humanos y, al mismo tiempo, ignorar o no hacerse cargo de hombres y mujeres que obligados a abandonar sus tierras mueren en el intento o no son acogidos por la solidaridad internacional”.

”La Santa Sede -ha concluido el Pontífice- afirma ante vosotros y ante vuestros respectivos países su firme voluntad de seguir colaborando para dar pasos hacia adelante en estos frentes y en todos los caminos que conducen a la justicia y la paz, basándose en los derechos humanos reconocidos universalmente ”.

 

Ciudad del Vaticano, 15 mayo 2014 (VIS).-

 



O si lo prefieres, regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

HAZME DE ECCLESIA

Añadir comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Cada semana, en tu casa