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El Papa escribe al arzobispo de Turín: «En el rostro de la Sábana Santa vemos los rostros de muchos hermanos y hermanas enfermos»

Mañana, de manera histórica e inédita, la Sábana Santa será mostrada al mundo entero por Internet en la celebración de mañana, Sábado Santo. Ante tal ocasión, el Papa Francisco ha querido enviar un mensaje al arzobispo de Turín, Cesare Nosiglia. «En el rostro del Hombre de la Sábana Santa vemos también los rostros de muchos hermanos y hermanas enfermos, especialmente los más solos y menos cuidados; pero también de todas las víctimas de las guerras y la violencia, de la esclavitud y la persecución», le ha escrito el Santo Padre.

Así, el Papa ha querido mostrar su cercanía con quienes sufren, como lleva haciendo muy especialmente estos días. A la vez, destaca que se la fe en el Crucificado puede ayudarnos a superar estos difíciles momentos. «Como cristianos, a la luz de las Escrituras, contemplamos en esta tela el icono del Señor Jesús crucificado, muerto y resucitado. A Él nos confiamos, en Él confiamos. Jesús nos da la fuerza para afrontar cada prueba con fe, con esperanza y con amor, con la certeza de que el Padre siempre escucha a sus hijos que claman a Él, y los salva», asegura Francisco.

Carta enviada por el Papa Francisco al arzobispo de Turín, Cesare Nosiglia

A su Excelencia Reverendísima
Mons. CESARE NOSIGLIA
Arzobispo de Turín y obispo de Susa

He sabido, querido Hermano, que el próximo Sábado Santo presidirá una celebración en la capilla que custodia la Sábana Santa, que, de forma extraordinaria, será visible para todos los que participan en la oración a través de los medios de comunicación.

Deseo expresarle mi más sincero agradecimiento por este gesto, que responde a la petición del pueblo fiel de Dios, duramente probado por la pandemia del coronavirus.

Yo también me uno a su súplica, dirigiendo mi mirada al Hombre de la Sábana Santa en quien reconocemos los rasgos del Siervo del Señor, que Jesús realizó en su Pasión: «Varón de dolores y sabedor de dolencias […]. Eran nuestras dolencias las que él llevaba y nuestros dolores los que soportaba […]. Ha sido herido por nuestras rebeldías, molido por nuestras culpas. El soportó el castigo que nos trae la paz y por sus llagas hemos sido curados» (Is 53,3.4-5).

En el rostro del Hombre de la Sábana Santa vemos también los rostros de muchos hermanos y hermanas enfermos, especialmente los más solos y menos cuidados; pero también de todas las víctimas de las guerras y la violencia, de la esclavitud y la persecución.

Como cristianos, a la luz de las Escrituras, contemplamos en esta tela el icono del Señor Jesús crucificado, muerto y resucitado. A Él nos confiamos, en Él confiamos. Jesús nos da la fuerza para afrontar cada prueba con fe, con esperanza y con amor, con la certeza de que el Padre siempre escucha a sus hijos que claman a Él, y los salva.

Querido hermano, y todos vosotros, queridos hermanos y hermanas que participaréis a través de los medios de comunicación en la oración ante la Sábana Santa, vivamos estos días en íntima unión con la Pasión de Cristo, para experimentar la gracia y la alegría de su Resurrección. Bendigo a Su Excelencia, a la Iglesia de Turín y a todos vosotros, especialmente a los enfermos y a los que sufren y a cuántos los cuidan. Que el Señor dé paz y misericordia a todos. ¡Feliz Pascua!

Fraternalmente,

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