Iglesia en España

El Obispo de Ourense publica una Carta Pastoral con motivo de la Visita Pastoral que comenzará este fin de semana

El Obispo de Ourense publica una Carta Pastoral con motivo de la Visita Pastoral que comenzará este fin de semana

Monseñor Lemos Montanet comenzará a finales de este mes de enero la Visita Pastoral a las parroquias de la Diócesis: con este motivo acaba de hacer pública una Carta Pastoral, profundizando en las finalidades, dinámica y objetivos de esta Visita, bajo el título “¡Que la paz del Señor esté con vosotros!”.

En el mes de enero Monseñor Lemos visitará la parroquia de Santa Teresita del 21 los días 30 y 31 de enero y 1 de febrero, para continuar las semanas siguientes visitando la parroquia de Santiago de As Caldas, los días 6,7 y 8 de febrero, y San Pedro de Cudeiro y Bóveda de Amoeiro el 28 de febrero, en una visita que se prolongará a lo largo de los próximos seis años, comenzando por los arciprestazgos de Ourense Norte primero y O Carballiño después.

Además de la edición en papel, que se hace llegar en estos días a los sacerdotes y comunidades religiosas de la Diócesis, además de a otros Obispados, cualquier persona que esté interesada puede descargar esta Carta Pastoral en PDF, en edición bilingüe, en la web del Obispado, www.obispadodeourense.com.

A continuación, transcribo algunas reflexiones de Monseñor Lemos en torno a la Visita Pastoral, (no inéditas, ya publicadas en la revista diocesana Comunidade), por si son de ayuda para documentar un poco el tema:

En este año 2015 que acaba de comenzar, tendrá lugar el inicio oficial de mi Visita pastoral a toda la Diócesis. Las palabras del Salmo 71 me dieron la clave para el lema y el título de esta Visita: ¡Que la paz del Señor esté con vosotros! Es mucho más que un saludo litúrgico, es un deseo que brota del corazón de aquel que es enviado como pastor, en nombre de Cristo, para cuidar de una porción del Pueblo de Dios y visitar las diferentes comunidades cristianas para desearles que la gracia y la paz de Dios esté siempre con cada una de las parroquias de esta Iglesia particular, y así florezca la santidad en cada uno de sus miembros.

Un signo de esa santidad de vida es que reine la paz en nuestras comunidades. Donde no hay paz, no hay caridad, ni justicia, ni comprensión, ni perdón, ni fraternidad. Donde no hay paz, no hay amor, y donde no hay amor, allí no está Dios porque Él es Amor. ¡Qué dolor experimentamos cuando nos encontramos comunidades cristianas llenas de bandos! Donde hay desunión, enfrentamientos, críticas negativas, discordias entre los hermanos, todo esto quebranta el orden y la armonía entre las personas, y resquebraja la comunión, porque los verdaderos frutos del Espíritu son amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, templanza. Es este el programa de vida que el Santo Padre desea que se haga experiencia viva en nuestros corazones y, a partir de ahí, se logrará cambiar nuestras comunidades parroquiales, las zonas pastorales, el Arciprestazgo, en definitiva, la Diócesis.

Desde el primer momento en que asumí el ministerio episcopal, ha sido mi intención visitar todas las comunidades parroquiales y demás instituciones eclesiales de la Diócesis. No he podido realizar, plenamente, mi deseo; primero, porque durante el Año de la Fe, 2012-2013, he tenido que presidir distintos actos en las peregrinaciones a la Catedral de San Martín; ahora, nos encontramos inmersos en el Año Mariano, al que prestamos especial atención; por otra parte, el mucho tiempo que debo dedicar a solventar delicadas cuestiones del gobierno pastoral me atan más de lo que imaginaba. A pesar de todo, siempre que he sido invitado por los sacerdotes, en la medida de mis posibilidades, acudí a las parroquias, desde O Tameirón, hasta A Corna; desde San Juan de Rio, hasta Entrimo, pasando por las villas y todas las parroquias de la ciudad de Ourense pudiendo comprobar, personalmente, cuál es la situación de nuestra Iglesia.

Mientras que he podido encontrarme, varias veces, con los fieles de algunas parroquias, en cambio, hay otras muchas que todavía no conozco físicamente; de ahí que desee, como es mi obligación, ir visitando, poco a poco, sistemáticamente, todas las parroquias ayudando y atendiendo a los sacerdotes, que son mis principales colaboradores en la tarea pastoral.

La Visita pastoral debe prepararse con intensidad. No es un acto protocolario, ni una auditoría pastoral, sino que es una ocasión de gracia que iniciamos en el marco de ese gran proyecto pastoral que nos hemos trazado para estos próximos cursos: Ourense en misión con María. De ahí que debe ser una oportunidad para ponernos en misión. Os invito a que aprovechéis este momento para llevar a cabo una catequesis intensa sobre el misterio de la Iglesia, la figura del Obispo en la Diócesis y el sentido de la Visita pastoral a una parroquia. Sería bueno organizar algunas conferencias o charlas para el pueblo, y ofrecer a los fieles unos ejercicios espirituales adaptados a los horarios de sus ocupaciones, o realizar una misión popular. Todas estas iniciativas debieran ser preparadas y vividas dentro del marco de la pastoral de comunión. Solos podemos poco. Es necesario reunir a los fieles de varias parroquias en los centros de referencia o en los Arciprestazgos, sobre todo en el ámbito rural, porque la visita de aquel que viene en el nombre del Señor debe ser una ocasión de gracia con la que Jesucristo se hace presente en medio de los fieles.

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