koopera-almeria
Iglesia en España

El obispo de Almería inaugura y bendice la tienda solidaria Koopera

El obispo de Almería inaugura y bendice la tienda solidaria Koopera

Cáritas inauguró el pasado jueves, 5 de Noviembre, a las 6 de la tarde, la Tienda Koopera Store, que se encuentra enclavada en la Plaza de San Sebastián nº 8 de Almería. Después de un tiempo de trabajo de Caritas diocesana y concienciación de las caritas parroquiales arranca un proyecto que tiene por finalidad es uso solidario y responsable de la ropa usada.

En el acto de inauguración D. Adolfo González Montes, Obispo de Almería bendijo las instalaciones y animó a los presentes a proseguir con  el buen hacer de ese proyecto. El acto contó además con la presencia, entre otros, del Subdelegado del Gobierno, D. Andrés Miguel García Lorca, representantes del Ayuntamiento de Almería, además de otros miembros de la corporación municipal de los distintos partidos políticos. Ejercieron como anfitriones el Presidente y director de Caritas Diocesana, D. Juan Antonio Plaza  y D. Andrés Asensio respectivamente y, D. Iñaki Andueza representando a la Red Koopera.

Esta tienda, con su moda sostenible, impulsará la Inclusión laboral para las personas en situación de riesgo de exclusión social, la Economía solidaria y el Consumo responsable en Almería además de la defensa del medioambiente. El proyecto tiene previsto la implantación de contenedores de Cáritas en los principales municipios de la provincia, para la recogida del textil. Estos contenedores garantizan a los almerienses el destino ético de la ropa y calzado que no usan, para que puedan ser recuperados en su ciclo de vida. La colaboración desde los inicios, con el Ayuntamiento de Almería y otros municipios de la provincia están siendo clave en todo este proyecto.

Palabras del Señor Obispo en la Inauguración de la tienda de Caritas del proyecto la Red Social «KOPERA»

El pasado curso pastoral inaugurábamos los talleres laborales (pretalleres y talleres) de Caritas, que hemos puesto en marcha para apoyar la reinserción laboral de personas que necesitan una mayor cualificación profesional y ser tomadas en cuenta como protagonistas de una sociedad. Nadie puede quedar excluido de la sociedad y del mercado de trabajo que genera la producción y hace posible el sostenimiento económico de la misma sociedad.

Sin duda la batalla más comprometida que hemos de dar, teniendo en cuenta la dura situación que genera el desorden de una economía que no sirve a los intereses de la mayoría, es la batalla contra la exclusión. Lo ha dicho el Papa Francisco, con gran fidelidad en la descripción de la realidad de las cosas, en su Carta encíclica La alegría del Evangelio (Evangelii gaudium): «Ya no se trata simplemente del fenómeno de la explotación y de la opresión, sino de algo nuevo: con la exclusión queda afectada en su misma raíz la pertenencia a la sociedad en la que se vive, pues ya no se está en ella abajo, en la periferia, o sin poder, sino que se está fuera. Los excluidos no son “explotados” sino desechos, “sobrantes”» (EG, n.53).

Caritas trata de combatir con fuerza la exclusión, poniendo su mira en la persona, porque lo que está en juego es, ciertamente, la persona, su dignidad y sus derechos fundamentales. Para que ser humano encuentre su realización personal, dotado como está de la dignidad de los hijos de Dios, requiere un legítimo protagonismo social y, dentro de la sociedad, ser agente laboral, capaz de poner en juego sus facultades; y de este modo, mostrar su benéfica colaboración en la construcción del bien común como tarea del conjunto de la sociedad social, de todos cuantos formamos el cuerpo social. El derecho al trabajo no se consolida por procedimientos mágicos o espontáneos, requiere una protección constante mediante la aplicación de una normativa legal justa, que ampare la actuación legítima de los emprendedores y la voluntaria y libre conjunción de capital de inversión y capital humano.

Esto requiere la cualificación de las personas, su mejor preparación para desempeñar los oficios y dar cauce al dinamismo económico que genera una sociedad verdaderamente industriosa, articulada legalmente al servicio del bien común, del progreso y del logro progresivo y honrado del bienestar, lejos de cualesquiera atajos, porque el bienestar sólo se alcanza con trabajo constante y sacrificio. Precisamente por esto, nuestros talleres quieren ser hoy una modesta contribución a esta cualificación y preparación de las personas excluidas o en alto riesgo de exclusión, si no de derecho sí de hecho, ya que la carencia de trabajo y de preparación para lograr un puesto laboral digno las coloca fuera del dinamismo social, por carecer de trabajo y de medios para no salir fuera de la sociedad.

Después de haber inaugurado estos talleres hace unos meses, Caritas abre esta tienda «Koopera Store», que forma parte del proyecto de la  «Red Social Koopera», un proceso de transformación de las donaciones de tejidos que permite, mediante el conveniente proceso industrial, reciclar los materiales y devolver las hilaturas de nuevo a la confección de tejidos. Es un proceso que, al mismo tiempo que crea unos beneficios que se ponen al servicio de los necesitados, genera trabajo y contribuye a la reinserción social de las personas que carecen de él y en riesgo de exclusión.

Ciertamente, no todos los tejidos son reciclados, sino que también se hace con ellos la selección que permite montar la venta que alberga la red de tiendas de Caritas como esta tienda, que hoy bendecimos después de su apertura y primera prueba de funcionamiento. Con ello se beneficia el mismo proceso «Koopera» y se contribuye a la reinserción laboral, como digo, pero también se dignifica la puesta en venta del material de las donaciones, evitando de todo punto que las mafias se terminen apoderando de los depósitos de ropa usada, para proceder a su venta tantas veces fraudulenta al margen de la ley, dando lugar a que unos pocos pobres se enriquezcan gracias a los muchos pobres a los que venden la ropa usada.

Quiera el Señor bendecir este proyecto que ponemos al servicio de los necesitados, y que representa un modo propio de Caritas de contribuir a la reinserción laboral, sin renunciar a la atención inmediata de las necesidades de quienes las padecen de forma extrema, que nunca dejarán de existir, como nos advierte Jesús, que nos recuerda como a los pobres los tendremos siempre entre nosotros, porque nuestra condición de pecadores es realidad que nos acompaña siempre pero que Dios cubre con su misericordia y nos pide paliemos la pobreza con amor. Sin desatender esta cruda realidad saliendo al paso de los mil modos de la pobreza de cada día, Caritas se aventura con decisión contribuyendo con ilusión e iniciativa a la formación y promoción de las personas.

A cuantos han hecho posible este proyecto mi agradecimiento, en mi nombre y en el del Obispado de Almería que represento, a Caritas Diocesana y a la colaboración extraordinaria de las Caritas parroquiales, a sus directivos y admirable voluntariado, con el que trabaja estrechamente el equipo de técnicos contratados, muy pocos, gracias a cuyo trabajo los voluntarios podemos hacer mejor las cosas. Mi agradecimiento a ellos muy de corazón. Gracias al Delegado Episcopal para la Acción Caritativa y Social de la Iglesia, al querido Director de Caritas Diocesana D. Andrés Asensio y a los miembros del Consejo Diocesano de Caritas. Gracias, en fin, a cuantos colaboran con Caritas en la mejor de las tareas: el cuidado de la dignidad de las personas, porque el amor a Dios y el amor al prójimo son inseparables. Muchas gracias a todos.

? Adolfo González Montes

      Obispo de Almería

Print Friendly, PDF & Email

Añadir comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.