Internacional

El KAICIID lamenta el fallecimiento del Cardenal Tauran

El KAICIID lamenta el fallecimiento del Cardenal Tauran

La Junta Directiva del Centro Internacional de Diálogo (KAICIID) recibió con gran tristeza la noticia del fallecimiento del cardenal Jean-Louis Tauran, presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, Camarlengo de la Santa Iglesia Romana, el 5 de julio de 2018.

Su Eminencia el Cardenal Tauran fue desde siempre un defensor del diálogo, tanto entre los fieles de diferentes religiones como entre instituciones religiosas y responsables políticos, queriendo ayudar a la mayor cantidad de gente posible de todo el mundo a vivir sus vidas en un entorno de “libertad y serenidad”. Desde su responsabilidad como Presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, un puesto para el que fue elegido en 2007, fue pionero de numerosas iniciativas muy novedosas para la promoción del diálogo entre cristianos y musulmanes, entre ellas, la reanudación de la colaboración entre al-Azhar y la Santa Sede y la creación, en 2017, de un proyecto conjunto para debatir cómo estas dos partes podrían combatir el extremismo religioso que utiliza el nombre de Dios para justificar la violencia.

Asimismo, el Cardenal Tauran lideró la delegación de alto nivel del Vaticano en su reunión con el Rey Salmán, Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas, en abril de 2018.

El Cardenal Tauran ha sido un amigo y apoyo para el Centro Internacional de Diálogo desde que se creó en 2012. Cuando se fundó el Centro en Viena en noviembre de 2012, habló amablemente sobre su apoyo al Centro, del cual esperaba que contribuyera a la paz con iniciativas centradas en “la visión, la honestidad y la credibilidad”.

Su amistad y apoyo para con el Centro permanecieron firmes desde entonces, incluso cuando su larga batalla contra la enfermedad le impedía acudir al Centro. Durante su visita a Riad, se reunió con el Secretario General del KAICIID, Su Excelencia Faisal Bin Muaammar, ocasión que aprovechó para reiterar su fe en el diálogo interreligioso.

En esta reunión, afirmó: “Tenemos una larga y profunda relación con el KAICIID. Ante todo, todos somos más que amigos; somos hermanos y hermanas. En el mundo en el que vivimos, creo que es importante mostrar que es posible vivir, trabajar y tender puentes entre cristianos y musulmanes. Si nos fijamos en la historia, en los momentos en los que musulmanes y cristianos han vivido en armonía el mundo cambió y creó grandes civilizaciones”.

“En el contexto de hoy en día, si uno se detiene a escuchar se da cuenta de que las personas son mejores de lo que parecen. Cuando uno piensa en la generación joven, cuando ve la situación actual, puede afirmar que existe una crisis cultural enorme porque hemos sido incapaces de transmitir a la nueva generación el patrimonio de nuestra herencia religiosa, filosófica, literaria y cultural. Por eso, ahora tenemos que mostrar y enseñar a la generación joven que la pluralidad no es una amenaza, sino una riqueza. Debemos hablar de forma inequívoca para que finalmente nos demos cuenta de que este mundo en el que vivimos, la Tierra, es el patrimonio de Dios. Nos ha sido dado para un período concreto. Pero, al final, tenemos que rendir cuentas ante Dios. Continuemos con este trabajo de reconocimiento mutuo”.

Nacido en Burdeos, Francia, en 1943, el Cardenal Jean-Louis Tauran fue ordenado sacerdote el 20 de septiembre de 1969. En marzo de 1975 empezó a trabajar en el servicio diplomático de la Santa Sede y fue destinado a la Nunciatura Apostólica de la República Dominicana, para ser transferido posteriormente a la Nunciatura Apostólica del Líbano. Asimismo, representó a la Santa Sede en la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, y, en 1988, fue nombrado Subsecretario del Consejo para los Asuntos Públicos de la Iglesia.

Participó en el cónclave de abril de 2005, que eligió al Papa Benedicto XVI, y en el cónclave de marzo de 2013, que eligió al Papa Francisco. El 13 de marzo de 2013, anunció la elección del Papa Francisco.

El Cardenal Tauran fue miembro de la Congregación para las Iglesias Orientales y de la Congregación para los Obispos, así como miembro de los Pontificios Consejos para Promover la Unidad Cristiana, entre muchas otras distinciones. El 20 de diciembre de 2014, el Papa Francisco le nombró Camarlengo de la Santa Iglesia Romana.

La Secretaría y la Junta Directiva del KAICIID expresan sus más sinceras y sentidas condolencias a las muchas personas que han perdido a un amigo y un modelo a seguir en el Cardenal Tauran y que se dedican asimismo a continuar su legado de amistad y armonía entre todas las personas.

“Con su fallecimiento, el mundo ha perdido un gran modelo a seguir”

El Secretario General del KAICIID, Faisal Bin Muaammar, sobre el fallecimiento del Cardenal Jean-Louis Tauran

El Cardenal Jean-Louis Tauran era conocido en todo el mundo como un pionero del diálogo interreligioso. Yo, además, tuve la inmensa suerte de tenerle como gran amigo y mentor. Tuve el privilegio de conocerle por primera vez en Beirut, en 2010, dos años antes de la creación del Centro Internacional de Diálogo (KAICIID) en 2012. En esta primera reunión, que calificaría de histórica, la Santa Sede expresó su compromiso como Observador Fundador con esta organización intergubernamental única, sumándose a los estados fundadores: el Reino de Arabia Saudí, la República de Austria y el Reino de España. Las palabras de apoyo que pronunció en aquel momento a favor del trabajo y la visión del KAICIID causaron en mí una impresión profunda y duradera.

Durante los últimos seis años, he trabajado estrechamente con el Cardenal Tauran en conferencias y eventos públicos celebrados en todo el mundo, pero también en consultas y conversaciones privadas. Juntos, trabajamos para construir el KAICIID, una organización intergubernamental e interreligiosa única que reúne, además de a los estados fundadores, a representantes del budismo, el cristianismo, el hinduismo, el islam y el judaísmo, en un solo lugar. Esto no fue una tarea fácil y habría sido imposible sin el apoyo incondicional de Su Eminencia.

La última vez que coincidí con el Cardenal Tauran fue en mi casa de Riad, Arabia Saudí. Su Eminencia lideraba la delegación de más alto nivel del Vaticano en visitar Arabia Saudí. Para nosotros fue un momento que nos llenó de orgullo, puesto que hemos dedicado nuestra vida a promover el diálogo entre cristianos y musulmanes. Fue para mí un honor recibirle en mi casa, acompañado del Obispo Miguel Ayuso, Secretario del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso y miembro de la Junta Directiva del KAICIID desde sus inicios, y de Monseñor Khaled Akasheh, miembro del Foro Consultivo del KAICIID. Hablamos durante horas sobre la colaboración del Centro con la Santa Sede en el pasado, el presente y el futuro. El Cardenal reiteró su creencia firme en el diálogo interreligioso y en el hecho de que la armonía y la convivencia entre cristianos y musulmanes no solo era posible, sino que conduciría a grandes logros para todas nuestras civilizaciones, como ha sucedido en el pasado. También habló de la necesidad de enseñar a las próximas generaciones nuestra herencia compartida, para que las personas tengan siempre presente que la pluralidad no es una amenaza sino un regalo.

Con su fallecimiento, el mundo ha perdido un gran modelo a seguir, y nosotros en el KAICIID hemos perdido a un amigo y referente muy querido. Sus amigos, entre los que me honro incluirme, encontraremos consuelo en el hecho de que con su trabajo ha logrado que el mundo sea un lugar más diverso y respetuoso, y que su legado sin duda persistirá. Ciertamente su fallecimiento es una gran pérdida, pero todos los que tuvimos el honor de conocer al Cardenal Jean-Louis Tauran llevamos con nosotros el recuerdo de este gran hombre y la inspiración para continuar con el trabajo de su vida: promover la armonía mediante el diálogo interreligioso.

Mariela Hoyer Starcevic
Responsable de Asuntos Públicos, KAICIID

 

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