Rincón Litúrgico

El Hijo Amado, reflexión homilética, por José-Román Flecha Andrés (12-1-2020)

Fiesta del Bautismo del Señor  “Este es mi Hijo amado, en quien me complazco” (Mt 3,17)

Señor Jesús, tú bajaste al Jordán como había bajado en otro tiempo Josué. Con la fuerza de Dios y su tenacidad en la fe, él introducía a su pueblo en la patria prometida. Con la revelación del Padre y tu humildad, tú guiabas al pueblo de la nueva alianza hacia una esperanza cumplida.

Tú bajaste al Jordán como en otro tiempo bajó Elías. Él llegaba al río impulsado por el Señor y, al ser arrebatado al cielo, dejaba a su discípulo la seguridad de la protección de Dios. Cuando tú salías del agua se abrieron los cielos y la voz de lo alto nos reveló tu dignidad de Hijo amado de Dios.

Tú bajaste al Jordán como en otro tiempo bajó Naamán, jefe de los ejércitos de Aram. Su lepra quedó curada en aquellas aguas por la obediencia a la palabra humana de Eliseo. Nuestras lepras encuentran curación en las aguas bautismales por tu obediencia al proyecto divino.

En tu bautismo nos ha sido revelado que Dios tiene entrañas de Padre. Su bondad y su amor descansan sobre ti.

En tu bautismo hemos llegado a descubrir que tú eres el Hijo amado del Padre. Él te ha enviado al mundo para nuestra salvación.

En tu bautismo hemos visto que tú eres la tierra fértil de la nueva creación. Sobre ti se ha posado el Espíritu, como la paloma que anunció el fin del diluvio.

En tu bautismo hemos comprendido que nuestra vida no es una aventura estéril. El amor con que el Padre te privilegia se ha derramado sobre nosotros.

En tu bautismo somos admitidos a formar parte de la familia de los pecadores perdonados, de los esclavos redimidos, de los huérfanos adoptados.

En tu bautismo se afianza nuestra fe, se renueva nuestra esperanza y el amor gratuito de Dios nos pide respuesta generosa y responsable hacia sus hijos.

En tu bautismo, Señor, la tierra, el aire y el agua, nos recogen en el abrazo cósmico de esta casa común que ha sido confiada a nuestro cuidado.

Por todo ello te alabamos, te bendecimos y te damos gracias. Amén.

José-Román Flecha Andrés

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Sobre el autor José Román Flecha Andrés

José Román Flecha Andrés, sacerdote, catedrático de Teología Moral, especializado en Bioética,