Juan José García, uno de los mayores que dio su testimonio
Iglesia en España Última hora

El deseo de los mayores: «Estar celebrando con mi familia el fin de este mal sueño que estamos viviendo»

«Me gustaría estar celebrando con mi familia, nietos, biznietos, y amigos, el fin de este mal sueño que estamos viviendo». Eran palabras de Consuelo Herrero desde la residencia Santa Justa de Logroño, en el Día Internacional de las Personas Mayores, que todos los años se celebra el 1 de octubre. Para celebrar la ocasión, desde la federación Lares, que agrupa la gran mayoría de centros residenciales para mayores pertenecientes a instituciones religiosas, organizó ayer un evento online en el que se dio voz a varios de esas personas en edad avanzada. Una de ellas, precisamente, fue Herrero, quien también deseó «que salgamos indemnes de todo esto, que no nos haga daño al alma».

El presidente de Lares, el franciscano de la Cruz Blanca Juan Vela, expresó que la intención es «ser altavoz de resonancia de vuestros deseos, de vuestros sueños», refiriéndose a las personas mayores. Vela destacó que la sabiduría de los mayores «les hace tener una voz propia, única, aunque parece que no seas el mejor momento para que se les quiera reconocer». También quiso felicitar «a los mayores de todo el mundo».

Varios fueron los testimonios de mayores que se añadieron al de Consuelo. Por ejemplo, Juan José García, desde la residencia Inmaculada Concepción en Aragón, expresaba que «cada uno tenemos que poner nuestro granito de arena para que el deseo (de acabar con la pandemia) se cumpla sin desarlo». «Sin que nadie nos lo mande, tenemos que tener concienciación de que es así, y tenemos el mundo pendiente de la espada de Damocles», añadió en su reflexión. También Ana María Romero, que se conectó de la residencia Altavida en Murcia, expresó sus deseos de acabar con la pandemia para ver a su familia. «Mi deseo es mandar una brazo a mi familia, me gustaría mucho besarla y abrazarla, y que pronto desaparezca este virus que nos tiene hechos polvo a todos».

Pero hubo, además, tiempo para hablar de otras realidades que afectan a los mayores. Josefa González, desde la Fundació Asilo en Cantabria, recordó que los cuidados definen a la sociedad. «Una sociedad madura debe atender perfectamente a los ancianos. Si no reciben ese cariño y protección, no es una sociedad sana y responsable», aseguró. Y pidió que «con respecto al copago que existe en las plazas públicas», se mejore la financiación,  porque «con esa cantidad no podemos cubrir el dentista, no se pueden cambiar gafas, ni el lujo de nuevos audífonos».

Así, explicó el presidente de Lares, valoró el acto de ayer de contar con la voz de los mayores muy positivamente.:«Escuchar es uno de lso actos más nobles y gestos de humildad que tiene el ser. Es poner en el otro sus sentimientos. Escuchar no solo de palabra, sino los gestos, las miradas, los roces y los sueños que tienen las otras personas».

Regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

REGISTRARME