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El cabildo de la catedral de Murcia advirtió la necesidad de rehabilitaciones en la catedral en diciembre

A principios de este mes de mayo, varios fragmentos de la fachada de la catedral de Murcia se desprendieron, obligando a las autoridades a acordonar la zona de la puerta de san Juan Bautista. Pero esto no es algo que hubiera pillado por sorpresa, y ya en diciembre se detectó que era necesaria la rehabilitación de algunas zonas, según el deán de la catedral, Juan Tudela.

El proyecto que presentó el obispado de Cartagena está estimado en 214.659,14 euros, que son «necesarios para poder acometer la obra y consolidar y reparar aquellas piezas que se encuentren más expuestas», según explica Juan de Dios de la Hoz, el arquitecto de la diócesis de Cartagena. Este proyecto se ha presentado mediante la concurrencia a la convocatoria para actuaciones de conservación o enriquecimiento del Patrimonio Histórico Español por el Programa 1,5% Cultural.

Esta solicitud, explica De Dios, se envió a principios de marzo ya que la cantidad de la cifra no podría acometerse solo con los recursos del cabildo. Sin embargo,  «lógicamente, la declaración del estado de alarma es muy probable que haya ralentizado los pasos en la tramitación de todas las solicitudes», apunta el arquitecto.

Una construcción atropellada

Según señala Juan de Dios, parte de esta situación puede remontarse a una circunstancia que se remonta «a la mitad del siglo XVIII», y que «podría ser significativa». Entonces, la obra tenía un «ambicioso programa iconográfico» que se desarrollaba con retraso.  Esta situación suscitó las quejas del cabildo hacia el arquitecto que dirigía los trabajos, Jaime Bort, comenta De Dios.

«Sin embargo, Bort no llegó a terminar la obra pues fue llamado a la Corte y sustituido por un nuevo maestro. Si bien es cierto que con él la obra alcanzó a la velocidad que pedían las autoridades, también con él descendió la exigencia en la calidad de los materiales y en el grado de perfección de la obra, por lo que las zonas altas son de menor calidad que la parte inferior», termina de explicar el arquitecto diocesano

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