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El brasileño Soares da Costa, tercer obispo que muere esta semana por COVID

La Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB) ha confirmado el fallecimiento por COVID-19 del obispo auxiliar de la diócesis de Palmares (Pernambuco), Henrique Soares da Costa. El deceso se produjo ayer, 18 de julio, en el Hospital Memorial São José de Recife, en cuya unidad de cuidados intensivos el prelado, de solo 57 años, llevaba ingresado desde el 4 de julio. El episcopado, presidido por el arzobispo de Belo Horizonte, Walmor Oliveira de Azevedo, ha transmitido su pesar en una nota en la que recuerda que se trata del tercer obispo brasileño que fallece en los últimos meses en el Noreste Regional 2 (región episcopal que comprende los Estados de Río Grande del Norte, Paraíba, Pernambuco y Alagoas), y que uno de ellos, Aldo di Cillo Pagotto, también murió supuestamente a causa  del coronavirus.

Nacido en Penedo, Estado de Alagoas, en 1963, Soares da Costa era sacerdote desde el 15 de agosto de 1992, y obispo desde el 1 de abril de 2009. Fue Benedicto XVI quien lo nombró auxiliar de la archidiócesis de Aracaju. Adoptó como lema episcopal «Alimentarse en Cristo». A Palmares fue enviado por el Papa Francisco, ya como obispo residencial, el 19 de marzo de 2014. En el Nordeste Regional 2 de la CNBB era presidente de la Comisión Pastoral Regional para la Cultura y la Educación. Los fieles de la diócesis estaban llevando a cabo una campaña de oración por su restablecimiento.

Dom Henrique Soares es el tercer obispo al que el letal virus arrebata la vida esta semana. Moses M. Costa, arzobispo de Chittagong (Bangladesh), falleció el día 13 con 70 años, y Eugenio Scarpellini, obispo italiano misionero en Bolivia y titular de la diócesis de El Alto, murió también el día 15 con 66.

78.000 muertos y más de dos millones de contagios

La pandemia en Brasil —donde este domingo se habían superado ya las 78.000 víctimas mortales— sigue avanzando a marchas forzadas sin que las máximas autoridades hagan nada por evitarlo. No solo es que no hagan nada: es que el presidente Bolsonaro, que hace unas fechas también dio positivo, ha ido vetando cuantas iniciativas legislativas ha ido aprobando el Congreso para luchar más eficazmente contra ella, como por ejemplo el uso obligatorio de la mascarilla es espacios cerrados. El actual ministro de Sanidad, un militar, es el tercero que desempeña el cargo desde marzo. Los dos anteriores dimitieron o fueron destituidos por el presidente por no estar de acuerdo con la estrategia a seguir para combatir la pandemia. Esta, básicamente, ha consistido en animar a los ciudadanos a hacer vida normal para no dañar la economía y dejar que la enfermedad siguiera su curso.

El resultado no se ha hecho esperar. Brasil es actualmente el segundo país del mundo más afectado por el COVID-19. Este domingo 19 de julio, se habían registrado allí ya 78.772 muertes y 2.074.860 diagnosticados, según datos de la OMS. En todo el planeta los muertos ascienden ya a 602.000 mientras que los contagios sobrepasan los 14,2 millones.

 

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