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Iglesia en España

El arzobispo de Sevilla invita a participar en la Misa Crismal

El arzobispo de Sevilla invita a participar en la Misa Crismal

“Vamos a actualizar la historia más grande que vieron los siglos”. De esta forma comienza el arzobispo de Sevilla, mons. Juan José Asenjo, la carta que ha dirigido a todos los fieles de la Archidiócesis con motivo del comienzo de la Semana Santa. Siete días que se inician con la bendición de los ramos la mañana del domingo, y en la que “vamos a revivir los acontecimientos redentores, la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor”.

Mons. Asenjo invita a los sevillanos a que vivan esta semana “con autenticidad”, y a que aprovechen para reconciliarse “con Dios y con nuestros hermanos por medio de una buena confesión”. Además, aboga por buscar “espacios largos para el silencio y la oración”, recomienda realizar las estaciones de penitencia “con recogimiento y sentido penitencial” y hace un llamamiento a vivir con intensidad la Pascua: “Quiera Dios que quien resucita glorioso en la Pascua florida, resucite también en nuestros corazones y en nuestras vidas. Sólo así –añade- experimentaremos la verdadera alegría de la Pascua”.

 

“Una de las ceremonias más bellas y de más rico simbolismo”

La mayor parte de la carta es una invitación a participar en la Misa Crismal que se celebrará la mañana del Martes Santo en la Catedral –“una de las ceremonias más bellas y de más rico simbolismo de todo el año litúrgico”, destaca- concelebrada por los dos obispos y un gran número de sacerdotes, que renovarán sus promesas sacerdotales “y su sí incondicional a Cristo”. En esta Eucaristía se bendecirán los santos óleos y se consagrará el santo crisma. Con él serán ungidos los nuevos cristianos y serán signados los que reciban la confirmación. Además, el arzobispo ungirá con él las manos de los nuevos presbíteros que serán ordenados el 28 de junio. Como explica el arzobispo en su misiva, con el óleo de los catecúmenos serán ungidos los que van a recibir el bautismo, y con el de los enfermos “el Señor fortalecerá a los que sufren en su cuerpo, para que unan sus dolores a la Pasión de Cristo, convirtiéndolos en torrente de vida para la comunidad eclesial”.

Monseñor Asenjo Pelegrina explica que la Misa Crismal es una Eucaristía “de una gran hondura sacerdotal” en la que los presbíteros estrechan su “comunión con el Señor y entre nosotros como partícipes del único sacerdocio de Jesucristo y miembros de un único presbiterio”. En ella se encomienda el eterno descanso de los sacerdotes fallecidos durante el año y se recuerda a los ancianos y enfermos. Será además momento para que los obispos den gracias a los sacerdotes por “su fidelidad humilde, por su trabajo abnegado, por su cansancio, por sus manos llenas de callos, por su generosidad silenciosa y sus sufrimientos. Daremos también gracias a Dios por el bien inmenso que los sacerdotes fieles, buenos y entregados hacen a nuestras comunidades, no siempre reconocido socialmente”.

Finaliza su carta dirigiéndose especialmente a las religiosas y los laicos, a quienes invita a participar en esta Misa para “manifestar a los sacerdotes vuestro aprecio agradecido”. “La Misa Crismal es una expresión bellísima de la comunión de la Iglesia”, concluye mons. Asenjo.

Puede consultar el texto íntegro de la carta en este enlace.

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