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EE.UU.: La Conferencia Episcopal condena el asalto al Capitolio

El presidente de la Conferencia Nacional de Obispos de los Estados Unidos (USCCB) y arzobispo de Los Ángeles, José H. Gómez, ha condenado este 6 de enero el asalto al Capitolio perpetrado por los seguidores de Donald Trump. Según las últimas informaciones, en el ataque a la sede de la soberanía popular han muerto al menos cuatro personas —una de ellas una mujer, tiroteada en el pecho— y han resultado heridos 16 policías. Hasta el momento han sido detenidos 52 asaltantes. El ataque se produjo cuando los Congresistas y Senadores estaban validando los votos electorales para la proclamación de Joe Biden como nuevo Presidente y tras un mitin en las proximidades del presidente saliente, que sigue sin aceptar su derrota en las elecciones del pasado 3 de noviembre. Hace unos días, el diario The Washington Post reveló que Trump había pedido al también republicano Brian Raffensperger, responsable del proceso electoral en el Estado de Georgia, que dijese que un nuevo recuento le daba ganador allí. No hay nada malo en decir que se han «recalculado» los votos, le dijo. «Solo quiero encontrar 11.780 votos [uno más que la diferencia con Biden] porque ganamos el Estado».

La declaración del presidente del episcopado estadounidense dice así:

«Me uno a las personas de buena voluntad para condenar la violencia de hoy en el Capitolio de Estados Unidos. Esto no es lo que somos los estadounidenses. Oro por los miembros del Congreso, el personal del Capitolio, por la policía y todos los que trabajan para restaurar el orden y la seguridad pública.

La transición pacífica del poder es uno de los sellos que caracterizan a esta gran nación. En este momento preocupante, debemos volver a comprometernos con los valores y principios de nuestra democracia y unirnos como una nación bajo Dios. Encomiendo a todos al corazón de la Santísima Virgen María, que ella nos guíe por los caminos de la paz y nos brinde la sabiduría y la gracia de un verdadero patriotismo y amor a la patria».

Cardenal Gregory: El Capitolio, «tierra sagrada»

El arzobispo de Washington, cardenal Wilton Gregory, también se pronunció inmediatamente. «Nuestro Capitolio de los Estados Unidos —dijo— es tierra sagrada y un lugar donde la gente en los últimos siglos se ha manifestado correctamente, representando una amplia variedad de opiniones. Los americanos debemos honrar el lugar donde las leyes y políticas de nuestra nación se debaten y deciden. Deberíamos sentirnos violados cuando el legado de libertad consagrado en ese edificio es irrespetado y profanado».

El purpurado pidió oraciones por la paz «en este momento crítico» de la nación, e instó a cambiar el «tono de división» que domina la vida nacional. «(…) Aquellos que recurren a la retórica incendiaria deben aceptar alguna responsabilidad por incitar a la creciente violencia», añadió en clara alusión al todavía presidente Trump.

«Estamos llamados –continuó– a ser un pueblo de valores democráticos que respeta las opiniones de los demás, incluso cuando no estamos de acuerdo con ellas.  Como personas de fe que buscan traer a nuestro Señor a este mundo por la forma en que vivimos, debemos reconocer la dignidad humana de aquellos con los que no estamos de acuerdo y tratar de trabajar con ellos para asegurar el bien común para todos».

Trump había pedido a su vicepresidente Mike Pence, presidente también del Senado, que actuase para impedir la proclamación de Biden, a lo que este se negó porque habría cometido una ilegalidad. Pasaron varias horas antes de que el mandatario instara a sus seguidores a irse casa, insistiendo eso sí, contra toda evidencia, en que se había cometido fraude y se le había robado la presidencia. Solo después de que la alcaldesa de la ciudad declarara el toque de queda a partir de las seis de la tarde (hora local) y el vicepresidente Pence ordenara el despliegue de la Guardia Nacional en la ciudad, pudo reiniciarse una sesión que, tras siete horas de debate, acabó proclamando oficialmente presidente a Biden. Durante el asalto los congresistas y senadores fueron llevados a los sótanos del edificio para garantizar su seguridad.

Esta mañana, después de la proclamación oficial de Biden, Trump ha asumido por primera vez que deberá abandonar la Casa Blanca. «A pesar de que estoy totalmente en desacuerdo con el resultado de las elecciones, y los hechos están de mi lado, sin embargo habrá una transición ordenada el 20 de enero», ha dicho a través de un portavoz. Sus cuentas en Twitter y Facebook han sido bloqueadas.

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