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Ecuador: Los Obispos rechazan expresiones ofensivas contra el Arzobispo de Guayaquil

Ecuador: Los Obispos rechazan expresiones ofensivas contra el Arzobispo de Guayaquil

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE) ha rechazado públicamente las expresiones ofensivas con las que el Secretario jurídico de la Presidencia de la República, Alex Mera, se refirió al señor Arzobispo de Guayaquil, monseñor Antonio Arregui Yarza. Expresiones “totalmente impropias” y que “no abonan al clima de respeto y serenidad que tanto necesitamos en estos momentos”, indica un boletín de prensa difundido por la Secretaria General de la CEE.La nota de prensa ha llegado tras las afirmaciones del funcionario, que arremetió contra el Arzobispo de Guayaquil, llamándolo “insolente recadero de la derecha” -luego que en un noticiero local el Prelado aconsejara al gobierno confirmar su intención de escuchar a todos los sectores a través de un diálogo donde los “cauces democráticos” permitan las críticas constructivas-.

“Las sentimos como una ofensa a la buena voluntad de todos los Obispos del Ecuador, que no hemos hecho más que llamar al diálogo y a la mesura a todos los actores políticos y sociales, en la actual situación de tensión y de difícil perspectiva para nuestro país”, señalan. “Esperamos las disculpas del caso”, puntualizan.

Más adelante, los obispos consideran “que tales expresiones no fueron más que un imprudente exabrupto y no representan la verdadera actitud del Gobierno nacional, el cual ha expresado estar siempre de acuerdo con un diálogo llevado en buena fe”.

“La Iglesia Católica en el Ecuador no es un actor partidista del juego político. Se equivocarían completamente quienes interpretaran así su misión y sus intenciones. Sin embargo, precisamente porque cree profundamente en el bien común, no puede dejar de invocar y de fomentar, en todo momento, el diálogo sincero y la paz social, aunque esto la arriesgue a alguna que otra incomprensión”, precisan.

Por ultimo recuerdan el llamado de Papa Francisco a todos los ecuatorianos en su reciente visita “evitar egoísmos, promover la comunicación y el diálogo, e incentivar la colaboración” (cf. Homilía en el Bicentenario, 7 de julio de 2015). Este es el mensaje en el que nos mantendremos”.

Asimismo, este domingo, monseñor Antonio Arregui Yarza, ha dirigido una carta a los fieles de la Arquidiócesis de Guayaquil, para explicar y aclarar que sus pronunciamientos han sido formulados en estrecha comunión con sus hermanos Obispos del Ecuador “con el deseo de ayudar a la formación de la conciencia y sin ánimo de perjudicar o favorecer opciones políticas”.

“Altas autoridades me han caracterizado como promotor de determinadas opciones políticas y electorales. Por lo que deseo compartir un par de sencillas explicaciones”, escribe el Arzobispo.

“Apelo a las cartas semanales que les he dirigido, que suman ya varios centenares, para dejar en claro que nunca he tratado de favorecer ante ustedes un grupo político o un aspirante a la representación popular. No lo he hecho ni en público ni en privado”, precisa monseñor Arregui.

“Como señaló el Concilio Vaticano II, ‘la Iglesia respeta y promueve la libertad y la responsabilidad política de los ciudadanos’ (GS 76,3), porque en el generoso marco de la fe cabe un gran pluralismo de actitudes ante las realidades de la sociedad. Nadie puede aspirar a un trato privilegiado por mi parte en razón de su afiliación política, ni puede temer un rechazo por ese mismo motivo”, apunta, recordando además que “La Iglesia es la casa de todos y el clero católico no pregunta sobre inclinaciones políticas al predicarles la Palabra de Dios y servirles en todas las dimensiones de la actividad pastoral. No me cabe envilecer la misión episcopal al vincularla a una empresa política”.

“De otro lado, bien dice Santa teresa del Niño Jesús en su diálogo con Dios que ‘todas nuestras justicias tienen manchas a tus ojos’. No hay gobierno que lo haga todo perfectamente, incluido el que me corresponde. Por eso es natural que surja la crítica, que siempre debería ser serena y constructiva. Habitualmente, el clero católico se dedica a ayudar a los creyentes para que sean buenos cristianos y en ello se cifra su principal aporte a la vida social. Los buenos cristianos son buenos ciudadanos”, prosigue el Arzobispo y puntualiza que “el anuncio del Evangelio no se reduce a dimensiones intimistas o encerradas en las sacristías, sino que se abre a todas dimensiones de la vida humana”.

“Por eso pertenece a la misión de la Iglesia, como ha dicho el mismo Concilio, ‘emitir un juicio moral incluso sobre las cosas que afectan al orden político’. Desde luego, una elemental sobriedad hace que estos juicios se emitan en señaladas circunstancias, que revistan alguna gravedad especial. En este sentido, mis pronunciamientos de este orden han sido formulados en estrecha comunión con los hermanos Obispos del Ecuador, con el deseo de ayudar a la formación de la conciencia y sin ánimo de perjudicar o favorecer opciones políticas”, continúa.

Finalmente, monseñor Arregui afirma que ha actuado “en el ámbito de las libertades que tenemos todos reconocidas en la Constitución de la República”, y añade que “Si alguien estima que he abusado en algo, hace bien en dirigirse a mis superiores inmediatos, que son el Papa Francisco y sus colaboradores. Quienes, por lo demás, han recibido mi renuncia hace más de un año y en breve nombrarán, Dios mediante, a mi sucesor en Guayaquil”.

/Con información de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, Arquidiócesis de Guayaquil y fuentes locales.

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