Bravo (izq.) y Larrondo, obispos electos de San Felipe y auxiliar de Santiago, respectivamente.
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Dos nuevos obispos para Chile

El Papa Francisco ha nombrado hoy, 26 de mayo, dos nuevos obispos para Chile. Se trata de los sacerdotes Gonzalo Arturo Bravo y Julio Esteban Larrondo Yáñez. El primero, del clero de Valparaíso, pastoreará a partir de ahora la diócesis de San Felipe de Aconcagua, mientras que el segundo, de la archidiócesis de Santiago, ejercerá en adelante como obispo auxiliar en la capital.

Bravo (Valparaíso, 1962) tiene 57 años y era actualmente el párroco de la iglesia El Salvador del Mundo «La Matriz», en el casco histórico de Valparaíso, además de decano de la Facultad Eclesiástica de Teología de la Pontificia Universidad Católica de esta ciudad portuaria, la segunda del país. Es licenciado y doctor en Teología Bíblica por la Universidad Gregoriana de Roma, y también Ingeniero Civil, carrera que cursó en la Universidad Técnica Federico Santa María de Valparaíso antes de ingresar en el seminario. Recibió la ordenación sacerdotal el 12 de octubre de 1997.

Su nueva diócesis, San Felipe, sufragánea de Santiago, fue erigida en 1925. Tiene una superficie de 10.300 kilómetros cuadrados y cuenta con 202.737 católicos, el 61,8% de su población. Hay en ella 29 parroquias en las que trabajan 45 sacerdotes (28 diocesanos y 17 religiosos), 21 diáconos,  21 religiosos no sacerdotes, 84 religiosas y tres seminaristas.

Sexto auxiliar

Larrondo Yánez, por su parte, nació en Santiago de Chile en agosto de 1959, por lo que está a punto de cumplir 60 años. Ordenado sacerdote el 12 de diciembre de 1992, en la archidiócesis capitalina ha sido párroco de San Gabriel, de Jesús de Nazareth, de San Luis Bertrán, y formador del Seminario Pontificio Mayor de Santiago. Actualmente era párroco de Nuestra Señora de Lourdes y vicario episcopal de la zona sur de Santiago.

Una vez reciba la consagración episcopal, el Padre Larrondo, a quien el Papa ha asignado la sede titular de Magarmel, se convertirá en el sexto obispo auxiliar de Santiago. La diócesis que pastorea el capuchino español Celestino Aós cuenta actualmente con cinco auxiliares, si bien solo dos de ellos (Cristian Roncagliolo y Alberto Lorenzelli) tienen una dedicación permanente en ella. Pedro Ossandón y Galo Fernández son también administradores apostólicos en otras diócesis y Andrés Arteaga arrastra problemas de salud, precisa el portal de la Conferencia Episcopal Chilena.

Con estos nombramientos, ahora son cinco las sedes vacantes en Chile, de un total de 27. Siguen a la espera de pastor Copiapó (actualmente a cargo de un administrador diocesano) y Rancagua, Valparaíso, Talca y Valdivia, todas ellas con un administrador apostólico al frente.

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