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Dos españoles, más cerca de la canonización

Mariano José de Ibargüengoitia y Zuloaga y María Félix Torres están más cerca de la canonización. La Congregación para las Causas de los Santos ha promulgado un decreto por el que se aprueban las virtudes heroicas de los  dos. Se trata, además, de dos fundadores. Mariano José de Ibargüengoitia es el cofundador de las Siervas de Jesús , y María Félix Torres fundó la Compañía del  Salvador.

A partir  de ahora, ambos están reconocidos como siervos de Dios. Eso significa que se les puede rendir culto de manera privada y su proceso de canonización ha sido iniciado legítimamente. Normalmente, cuando se aprueba la intercesión en un milagro se beatifica a una persona y, en el segundo milagro, se le canoniza. Aunque esto no es siempre así necesariamente.

Un sacerdote preocupado por las obras de caridad

Mariano José de Ibargüengoitia y Zuloaga

«Desde julio de 1871 don Mariano respaldó a las Siervas de Jesúsen el inicio de la Fundación, cuando sólo eran tres jóvenes que llegan desde Madrid a Bilbao dispuestas a seguir la voluntad de Dios a través de una nueva Congregación, dedicada al cuidado de los enfermos. Por nombramiento del Obispo de Vitoria será el Director del naciente Instituto. Acogió, alentó y dirigió a la Fundadora, Madre María Josefa del Corazón de Jesús, hoy santa Mª Josefa Sancho de Guerra, de manera perfecta, no para resolver una necesidad momentánea sino una necesidad que perdura y que se prolonga hasta nuestros días. Para las Siervas de Jesús él será el “padre”». Así recogen la reseña biográfica de  Ibargüengoitia las siervas de jesús en su biografía.

La Real Academia de la Historia también recoge un perfil de este sacerdote en su diccionario biográfico. «Nació en la villa de Bilbao el día 8 de septiembre de 1815, en el seno de una familia honrada y cristiana dedicada al comercio. Fue el último de nueve hermanos; quedó huérfano de padre a los dos años de edad; su madre, viuda con tantos hijos, supo defender y mantener el prestigio y posición de la familia, proporcionándoles una esmerada educación», explica.

Añade, también, lo siguiente: «Fundó la Casa de Refugio para la redención de las “mujeres públicas”; los colegios de niñas, Hijas de la Cruz, de Bilbao, y carmelitas de la Caridad de Zumaya; ayudó eficazmente a los padres Pasionistas en su fundación de Deusto y, sobre todo, acogió, dirigió y alentó a santa María Josefa del Corazón de Jesús, en su propósito de fundar en Bilbao la Congregación de las Siervas de Jesús de la Caridad, para el servicio de enfermos en sus domicilios, ancianos, niños y necesitados. Redactó, con santa María Josefa del Corazón de Jesús, las Constituciones de este nuevo instituto; procuró la formación de las hermanas en su apostolado con sus directorios de asistencia a enfermos y de la maestra de las novicias y con sus pláticas y su dirección de conciencias. Asimismo, diligenció los trámites canónicos hasta llegar a Congregación de Derecho Pontificio».

Un entierro  multitudinario en 2001

El caso de María Félix Torres es más reciente. La fundadora de la Compañía del Salvador falleció en el año 2001, tras lo que su causa de canonización comenzó muy rápidamente. Tal y como recoge la congregación en su  web, todo empezó con« un voto privado de gastar su vida en provecho de las alma y servicio de la Iglesia». Era el 15 de agosto de 1934.

«Poco a poco se le van uniendo otras jóvenes universitarias. El 11 de octubre de 1940, entonces festividad de Santa María, Madre de Dios, reciben permiso del obispo de Barcelona para vivir en comunidad. En 1944 D. Gregorio Modrego, obispo de Barcelona, erige la Pía Unión de la Compañía del Salvador y aprueba sus primeras Constituciones. En 1952 pasa a ser una Congregación religiosa de derecho diocesano y el 2 de febrero de ese mismo año emiten su profesión las diecisiete primeras religiosas de la Compañía. En 1986 la Compañía obtuvo de la Santa Sede la gracia de la aprobación pontificia», explica la Compañía del Salvador en su web.

Pasó sus últimos años en la casa de formación de la Compañía del Salvador en Madrid, hasta que falleció el 12 de enero de 2001. Su entierro fue multitudinario.

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