Internacional

Donativo del Papa Francisco a la nueva casa Comunidad Cenáculo en Argentina

El monto total fue de $1.486.479,25, de los cuales el Papa Francisco donó un millón de pesos

La diócesis de Catamarca (Argentina) entregó la Casa para la recuperación de adictos

El Papa Francisco dona un millón de pesos (argentinos) para la nueva casa de la Comunidad en Argentina.

La obra fue realizada con el aporte del Santo Padre en un predio donado por el Obispado de Catamarca.

La casa, destinada a la recuperación de personas con adicciones, estará a cargo de la Comunidad Cenáculo.

El pasado lunes, la diócesis de Catamarca entregó la Casa para la recuperación de adictos, una obra de misericordia en el cierre del Año Jubilar, con un monto total de $1.486.479,25, de los cuales el Papa Francisco donó un millón de pesos.
También fue importante el aporte del gobierno provincial, que se hizo cargo de la instalación eléctrica en su totalidad, tanto en mano de obra como en materiales. La Casa estará a cargo de la Comunidad Cenáculo.
La obra, que comenzó el 15 de enero de este año, fue realizada con el aporte del Santo Padre en un predio donado por el Obispado de Catamarca, ubicado en el puesto Los Molles, distante a dos kilómetros y medio campo adentro, antes de llegar a la caminera de El Rodeo, en el departamento Ambato.
La entrega formal de las instalaciones se llevó a cabo en el salón Vicario Segura de la Catedral Basílica y Santuario de Nuestra Señora del Valle. Participaron del acto el Obispo Diocesano, monseñor Luis Urbanc; el administrador diocesano, presbítero Héctor Salas; el responsable diocesano de la Pastoral de Adicciones, presbítero Antonio Bulacio y los representantes de la Comunidad Cenáculo,  David Giraldo y Rafael Parera, quienes rubricaron el acta de finalización de la obra, acompañados por miembros de la Pastoral de las Adicciones, colaboradores del grupo Amigos de Cenáculo y padres de jóvenes recuperados.
En la oportunidad, el Pastor Diocesano agradeció el trabajo realizado, ofreciéndolo especialmente como un regalo de la Diócesis de Catamarca en este Año de la Misericordia y presidió un momento de oración.
Fue propicio para escuchar los testimonios de familiares y miembros de la Pastoral, quienes se manifestaron muy esperanzados con esta obra en Catamarca y con muchas ganas de ponerse al servicio.
De esta manera, la Iglesia catamarqueña trae a las tierras de la Virgen del Valle la acción que viene realizando a favor de hermanos con adicciones fuera del territorio diocesano.
Al respecto, el padre Bulacio manifestó que la Pastoral de Adicciones «viene trabajando desde hace seis años con chicos que cayeron en las drogas. Actualmente contamos con 16 en la Comunidad Cenáculo, 13 de ellos están Buenos Aires, dos en Perú y uno en Brasil. También hay otros 15 jóvenes preparándose para el ingreso a estas comunidades”.
Asimismo, el sacerdote estimó que la casa de El Rodeo estará en funcionamiento el año que viene y el servicio que allí se brindará será gratuito. Se trata de una obra de fe y amor, que ayuda a encontrarle el sentido a la vida.
«La Comunidad Cenáculo trabaja basada en tres pilares fundamentales: oración, trabajo y vida comunitaria. Es una bendición de Dios, en este Año de la Misericordia, poder hacer nuestro aporte para sanar a estos jóvenes en su cuerpo y en su alma, ayudándolos a encontrar el sentido de la vida”, afirmó el sacerdote, quien está dedicado a esta labor con un grupo de voluntarios.
A través de este proyecto, las personas afectadas por este flagelo pueden restablecer sus vidas sólo con la fuerza de la oración y el trabajo, mediante la acogida gratuita y el servicio hacia aquellos que, por la droga, viven una situación de confusión.
La comunidad propone un estilo de vida simple, familiar, basado en el redescubrimiento de la oración, del trabajo, de la amistad verdadera, del sacrificio y de la fe en Jesús, vividos como dones esenciales. De esta forma se busca encontrar el sentido a la vida.
La Comunidad Cenáculo: Historia
La Comunidad Cenáculo nació el 16 de julio de 1983, fiesta de Nuestra Señora del Carmen, en la colina de Saluzzo (Cuneo, Italia), por iniciativa de Rita Petrozzi (Madre Elvira). Después de años de espera y oración, Madre Elvira recibió las llaves de una casa abandonada, que abrió para recibir a aquellos jóvenes, que veía vagar tristes y desilusionados por las calles ante las falsas propuestas del mundo, drogados y perdidos. Comenzó esta “aventura” sin seguros materiales, pero con la única gran certeza de la fidelidad de Dios y con la intuición profunda de que lo que buscaban estos jóvenes no era algo, sino Alguien: ¡el rostro del Padre!Debido al aumento en la cantidad de personas que pedían ayuda, surgió la necesidad de abrir más casas, primero en Italia y después en diferentes países del mundo. Con el pasar de los años, se formó un grupo de personas de varios países. La primera aprobación de la autoridad eclesiástica como asociación de fieles tuvo lugar en la fiesta de Pentecostés de 1998. El 16 de julio de 2009, el Consejo Pontificio para los Laicos decretó el reconocimiento de la Comunidad Cenáculo como asociación internacional de fieles.

La casa en la Argentina
El 8 de diciembre de 2005, día de la Inmaculada Concepción de María, la comunidad Cenáculo abrió su primera casa en la Argentina: Fraternidad «Nuestra Señora de Luján» en Pilar, con la presencia de su fundadora Sor Elvira. El 8 de diciembre de 2012 fue abierta la casa en Mercedes, provincia de Buenos Aires.+

Foto: La casa, destinada a la recuperación de personas con adicciones, estará a cargo de la Comunidad Cenáculo.
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