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Donación de las cáligas de monseñor Melendro al Museo Diocesano de Palencia

Donación de las cáligas de monseñor Melendro al Museo Diocesano de Palencia

El pasado 28 de febrero, Dña. Teresa Melendro Cófreces hizo donación al Museo Diocesano de Palencia, en la persona de su director D. Angel Sancho Campo, de las Cáligas Pontificales de Mons. Federico Melendro, s.j. Arzobispo de Anking (R. P.China), nacido el 18 de julio de 1889 en Villasila de Valdavia (Palencia) y fallecido en Villagarcia de Campos (Valladolid) el 24 de octubre de 1978, a los 89 años de edad.

Esta donación se ha realizado sin ninguna contraprestación económica y conlleva que pasen a titularidad diocesana.

El calzado litúrgico será custodiado cuidadosamente por los responsables del Museo y expuesto al público para su contemplación, debidamente indicada la procedencia y donación.

MONS. FEDERICO MELENDRO

Tomado de: “Jesuitas y obispados. Los Jesuitas Obispos Misioneros y los Obispos Jesuitas de la extinción” (Tomo II).

Ángel Santos Hernández, s.j. Universidad Pontificia de Comillas (Madrid). 2000. Pag. 243-244.

Nacido el 18 de julio de 1889 en Villasila de Valdavia (Palencia). Hizo sus estudios preparatorios en la Escuela Apostólica de Carrión de los Condes (Palencia). Allí mismo entraba en la Compañía de Jesús. Noviciado en Carrión (1907-1909). Durante el segundo año de Noviciado hacía Humanidades, como todos los demás novicios de segundo año. Juniorado en Burgos de 1909 a 1912. Filosofía en Oña de 1911 a 1914. Magisterio en el Colegio de Cienfuegos (Cuba) como inspector y profesor de escuelas elementales (1914-1918). Teología en Oña (1918-1912). Sacerdote el 5 de marzo de 1922. Tercera probación en Manresa de 1922 a 1923.

Al terminarla marchaba a la Misión de Anking, donde ejerció de misionero en Kikiakio, Liuan, Taihu y Chaohsien. Últimos votos el 15 de agosto de 1928. Al quedar erigido el Vicariato de Anking (1929) era escogido el P. Federico Melendro como Obispo titular de Remesania y Vicario Apostólico, el 17 de febrero de 1930, y consagrado en Anking mismo el 1 de junio del mismo 1930. Cuando en 1946 se establecía en China la Jerarquía residencial, Anking era promovida a Archidiócesis y Mons. Melendro a su primer Arzobispo residencial.

La ocupación China le obligaría a abandonar China, y en España pasaría ya el resto de su vida, sobre todo en la Universidad de Comillas (Santander) como Padre Espiritual de la Casa, y en la Residencia de Palencia, como Operario. De grande y reconocida virtud. Moría en Villagarcía de Campos (Valladolid) el 24 de octubre de 1978.

CALZADO LITÚRGICO

Del calzado litúrgico se hace mención en documentos de finales del siglo VI pero ya en el V existen representaciones del mismo en algunos mosaicos. Se compone de dos partes:

– una exterior, llamada sandalias y campagus

– otra interior, llamada cáligas, calces y udo que vulgarmente se llaman medias.

Hacia el siglo VIII estuvieron en uso también para los clérigos inferiores pero desde el siglo XI quedaron como ornamentos privados del Papa, de los obispos y de algunos dignatarios a los que se concede por privilegio.

Las sandalias tuvieron hasta dicho siglo XI una forma parecida a nuestras alpargatas abiertas y se ataban con finas correas. Desde entonces, fueron cerrándose y elevándose más y más sobre el pie quedando del todo cerradas y altas en los siglos XIII y XIV. Después se han usado bajas y algo abiertas. Su material de fabricación ha sido casi siempre el cuero para la suela (a veces, de tabla recubierta de cuero) y hasta el siglo XII también para las demás partes del calzado. Pero en este siglo se forraba de seda con bordados la parte superior y desde el XIII se quedó la seda sola con algún bordado sencillo.

En cuanto a las cáligas, nombre que tomaron definitivamente desde el siglo XI consta por los documentos que fueron blancas y se hacían generalmente de lienzo hasta dicho siglo. Y desde el siglo XIII, se usan de seda de color, ya de punto, ya de piezas de estofa convenientemente cortadas y cosidas. Se conservan en varios museos y tesoros de iglesias curiosos ejemplares de dichos ornamentos que se remontan al siglo XIII y algunos hasta el XI.

En su forma definitiva, tanto sandalias como cáligas se adaptan al color litúrgico del pontifical que se celebra. Aunque abolidas en la reforma litúrgica posterior al Concilio Vaticano II, siguen en uso para aquellas celebraciones acogidas al ritual tradicional.

Palencia, 4 de marzo de 2014

Oficina de Comunicación de la Diócesis de Palencia



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