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Discurso del nuevo deán de la catedral de Ourense, José Pérez, en su toma de posesión

 

Discurso del nuevo deán de la catedral de Ourense, José Pérez Domínguez, en su toma de posesión, sábado 25 de enero de 2014, catedral de Ourense

Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo, Excmo. Cabildo de la Santa Iglesia Catedral, Dignísimas autoridades civiles y militares, (permítanme una alusión personal al Sr. Alcalde de Muiños, a su vez delegado del Sr. Presidente de la Excma. Diputación Provincial), Señores Arciprestes y Srs. Curas Párrocos de la ciudad de Ourense, de las Villas y de las zonas de la diócesis, amigos seminaristas, Personas Consagradas, Religiosos y Religiosas, Agentes de Pastoral, laicos cristianos de distintos grupos, movimientos y asociaciones: gracias por vuestra presencia, acompañarnos en la toma de posesión como Deán de la S. Iglesia Catedral Basílica de Ourense y rezando a San Martín y a Santa María Madre, nuestros patronos, para que nos guíen y acompañen siempre en el desempeño de esta misión.

 1.- Permitidme que desmitifique un poco la figura del Deán de la Catedral:

Yo he sido elegido y propuesto como candidato por el Excmo. Cabildo para Deán de la Catedral. Al Sr. Obispo le ha parecido bien tal propuesta y, por ello, ha procedido a mi nombramiento.

El desempeño del cargo de Deán – Presidente del Cabildo Catedralicio es por un tiempo determinado, a tenor de los estatutos del Excmo. Cabildo: por cuatro años. Se trata, por lo tanto, de un servicio pastoral a prestar “ad tempus”.

Con un ejemplo lo entendemos mejor: las tiendas de Israel peregrinando por el desierto describen la provisionalidad (el oficio del Deán), frente al templo de Jerusalén robusto y fuerte, que representa la atemporalidad (el Cabildo Catedralicio).

2.- Un poco de catequesis:

Precisemos un poco: la Catedral es la iglesia madre de todas los demás iglesias de la  diócesis. El Sr. Obispo, que preside la Iglesia de Ourense, tiene su Sede, su Cátedra, en la Catedral: para enseñar, para santificar y para gobernar.

A este templo, como a una fuente de agua viva, acuden los demás templos diocesanos en busca del agua que salta hasta la vida eterna por la administración de los sacramentos.

Y lo que es por esencia la catedral ha de manifestarse y exteriorizarse en todo cuanto en ella se celebre y realice.

En este templo catedralicio las celebraciones litúrgicas y demás actos de culto han de ser modélicos, “ejemplo a seguir”, tanto por su misterio y trascendencia como por su mistagogía, por su elegancia y por su pulcritud, dado que la Catedral es el epicentro espiritual de la diócesis.

El silencio, la  limpieza y la ambientación religiosa han de invitar al encuentro con Dios,  a la oración personal ante el Santísimo, al arrepentimiento y conversión, a la confesión de los pecados, a la escucha de la Palabra, a la participación “plena, consciente y activa”  en cada celebración litúrgica.

De una forma especial ha de cultivarse con esmero la música sagrada, el canto y el acompañamiento musical, siempre acordes con los tiempos litúrgicos y con las circunstancias concretas de cada momento.

Atención singular merece la oración coral de la Liturgia de las Horas, la oración de la Iglesia, de obligado cumplimiento para todos los Canónigos y compartida con la Asamblea Santa.

La Catedral no puede carecer de espacios adecuados y cómodos para poder rezar, celebrar, meditar…, en paralelo con los demás templos de la ciudad.

El templo catedralicio, confluencia de estilos artístico, de historia, de tesoros cuidadosamente guardados en nuestro museo y en nuestro archivo, nos compromete a velar por su integridad, a esmerar su cuidado y a una restauración continua.

3.- Hacia donde queremos caminar:

Quisiera referirme al proyecto que el Sr. Obispo quiere plasmar en la Catedral y que nos lo está pidiendo desde su llegada a Ourense: abrir la Catedral a la Pastoral diocesana, abrir la Catedral a todos los orensanos y a la nueva evangelización. Contando con nuestras no pocas limitaciones, lo iremos haciendo realidad. Participaremos en las programaciones diocesanas, como se venía haciendo, y nos pondremos a disposición de los distintos organismos diocesanos, ofrecemos tanto este lugar sagrado como nuestras mismas personas para prestar el servicio pastoral que se nos pida y que buenamente podamos realizar.

4.- Agradecimientos:

Agradecimiento sincero a los Srs. Capitulares que han puesto en mi persona su confianza. Un recuerdo muy entrañable para los Canónigos eméritos, algunso aquí presentes, y un recuerdo, convertido en oración, para los miembros difuntos del Cabildo Catedralicio, compañeros y amigos.

Agradecimiento sincero al Sr. Obispo que, oído el Cabildo, me ha nombrado Deán – Presidente de la S. I. Catedral Basílica.

Muchas gracias a las distinguidas autoridades que han querido estar con nosotros en esta mañana. A la vez que pedimos vuestra colaboración, que con generosidad siempre nos habéis dispensado, os ofrecemos lo que tenemos, que “no es oro ni plata”, pero sí algo muy valioso: la esperanza del mañana forjada en “la alegría del Evangelio”.

Agradecimiento a mis familiares que, a su manera, siempre me han apoyado, respetando mi espacio de libertad personal y vocacional, secundándolo y apoyándome con su cercanía, con su cariño y también con sus correcciones fraternales.

Agradecimiento a los Arciprestes, a los Párrocos de la Ciudad, villas y zonas de la diócesis, que han querido acompañarme en esta mañana, no tanto por lo que yo soy, cuanto por lo que puedo representar como Deán, Párroco del primer templo de la diócesis, expresando así la comunión que debe reinar entre nosotros y entre todos con nuestro Obispo.

Agradecimiento a las personas consagradas, a los religiosos y religiosas, que están también hoy aquí, demostrando con su presencia, que la Iglesia de Dios, que peregrina en Ourense, está adornada de múltiples gracias, dones y carismas…., y todo para el bien común de todos.

Agradecimiento a los seminaristas, futuros párrocos y canónigos.

Agradecimiento a los seglares de los distintos grupos, movimientos y asociaciones, que han querido acompañarnos en este acto de Iglesia diocesana.

Mi agradecimiento sincero a todo el personal de la Santa Iglesia Catedral, que, de manera callada,  hacen posible que esta institución funcione: Manolo, Nabor, Nieves, Marina, Margarita, Maricarmen, Benito…

Un recuerdo especial para mis compañeros y amigos de la Universidad Laboral, que, como siempre, “formando la gran familia de la Uni”, nos hacemos presentes en los momentos tristes de la vida  pero también en los alegres.

5.- Palabras para el Deán saliente:

Ilmo. Sr. D. Serafín Marqués Gil: nuestro más profundo agradecimiento a Usted por estos ocho años de deanato en el S. I. Catedral, que se suman a tantos y tantos años aquí vividos como miembro del Cabildo Catedralicio. D. Serafín, Usted disfrutaba siendo Deán de la Catedral y Usted vivía entregado a la causa. ¡Que Dios se lo pague! Intentaré emularle y pido la colaboración de Usted para acertar en el recto ejercicio de la tarea que acaben de confiarme.

A los pies del Santo Cristo de Ourense, cuya capilla podéis visitar en este día, y en la fiesta de la conversión de San Pablo, rezamos por la Unidad de los Cristianos y pedimos para todos nosotros las bendiciones del cielo. “Paz y bien para todos”.

                                                                                                                                                        

 



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