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Discurso al Santo Sínodo en el viaje del Papa a Chipre: «Favorecer la plenitud de la unidad»

El Papa Francisco, en su discurso al Santo Sínodo, ha destacado que es necesario «despojarse de aquello que, aun siendo valioso, es terreno, para favorecer la plenitud de la unidad». Con ello, ha destacado que a veces «se corre el riesgo de absolutizar ciertos usos y costumbres que no son esenciales para vivir la fe».

Así lo ha expresado el Papa este 3 de diciembre, durante el encuentro del Pontífice con el Santo Sínodo en la catedral ortodoxa de Nicosia, en el marco de su viaje apostólico a Chipre y Grecia.

Discurso a Crisóstomos II, arzobispo ortodoxo de Chipre

En su discurso a Crisóstomo II, el Papa ha agradecido al arzobispo primado, «el compromiso de promover el diálogo entre los cristianos». El Papa ha recordado el origen común que tenemos: «Pablo atravesó Chipre y posteriormente llegó a Roma. Por tanto, descendemos del mismo ardor apostólico y nos une un único camino: el del Evangelio. Me agrada ver que seguimos caminando en la misma dirección, en busca de una fraternidad cada vez mayor y de la unidad plena», ha dicho el Papa.

El Papa ha subrayado que se sintió «conmovido» en el diálogo que tuvieron, sobre todo cuando habló de la «Iglesia Madre. Nuestra Iglesia es una madre, y una madre siempre reúne a sus hijos con ternura». Tenemos confianza en esta Iglesia Madre, le ha dicho el Papa, que nos reúne a todos y que con «paciencia, ternura y valentía nos conduce por el camino del Señor. Pero, para sentir la maternidad de la Iglesia, todos tenemos que ir allí, donde la Iglesia es madre. Todos, con nuestras diferencias, pero todos hijos de la Iglesia Madre. Gracias por la reflexión que has hecho hoy conmigo».

Bernabé: hijo del consuelo y de la exhortación

Recordando la figura de san Bernabé, «la palabra Bernabé significa al mismo tiempo “hijo del consuelo” e “hijo de la exhortación”. Es hermoso que en su figura se fundan ambas características, indispensables para el anuncio del Evangelio. En efecto, todo consuelo verdadero no puede ser intimista, sino que debe traducirse en exhortación, orientar la libertad hacia el bien. Al mismo tiempo, cada exhortación en la fe no puede más que fundarse en la presencia consoladora de Dios y estar acompañada por la caridad fraterna». ha destacado el Santo Padre en sus palabras.

De este modo Bernabé, hijo del consuelo, «nos exhorta a nosotros sus hermanos a emprender la misma misión de proclamar el Evangelio a los hombres, invitándonos a comprender que el anuncio no puede basarse en exhortaciones generales, en la repetición de preceptos y normas que observar, como se ha hecho con frecuencia».

Ser hijos del consuelo: es escuchar, dejarse interrogar

Siguiendo el camino del encuentro personal, prestar atención a las preguntas de la gente, a sus necesidades existenciales, «ara ser hijos del consuelo, antes de decir cualquier cosa, es necesario escuchar, dejarse interrogar, descubrir al otro, compartir». Ha expresado Francisco. Porque el Evangelio «se transmite por la comunión. Esto es lo que, como católicos, deseamos vivir en los próximos años, redescubriendo la dimensión sinodal, constitutiva del ser de la Iglesia. Y en esto sentimos la necesidad de caminar más intensamente con ustedes, queridos hermanos, que por medio de la experiencia de su sinodalidad pueden sernos verdaderamente de gran ayuda».

El Pontífice ha manifestado su deseo de que aumenten las posibilidades de «encontrarnos, de conocernos mejor, de derribar muchos preconceptos y de disponernos para una escucha serena de las respectivas experiencias de fe. Será una exhortación estimulante para que cada uno ofrezca lo mejor y esto dará un fruto espiritual de consolación a todos».

Oración y cercanía del Papa

Para concluir, el Papa les ha asegurado su oración y cercanía, así como la de la Iglesia católica, tanto en los «problemas más dolorosos que los angustian como en las esperanzas más hermosas y audaces que los animan. Las tristezas y las alegrías de ustedes nos pertenecen, las sentimos nuestras; y también sentimos que necesitamos mucho de sus oraciones».



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