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Dios, la creación, las personas: material catequético para una ascensión al Ocejón

ASCENSIÓN AL PICO OCEJÓN PARA COLOCAR EL BELÉN, ORGANIZADA POR LA DELEGACIÓN DE PASTORAL JUVENIL DE LA DIÓCESIS DE SIGÜENZA-GUADALAJARA, Sábado 22 de diciembre de 2012
  1. 1.                    La Creación, regalo de Dios al hombre, para nuestro uso y disfrute.

Comienza nuestra ascensión, disfrutemos al menos hoy de este gran regalo; dejemos apartado el asfalto, los edificios, los ruidos.., saboreemos la naturaleza, su paz, su silencio… Acerquémonos, por ella, a Dios.

 

  1. 2.                    Dios crea al hombre por Amor.

No es algo lejano, apartado, etéreo… Dios me ha creado a mí (con nombre y apellidos), para hacerme participar de su misma vida, para hacerme eternamente feliz… Dios, ya pensaba en mí, en el momento de la creación… ¿alguna vez lo había pensado así? ¿Me siento amado por Dios?

 

  1. 3.                    El hombre dice “no” y el mundo quedó en tinieblas.

Y no vale echar balones fuera… Yo, de una forma u otra, digo muchas veces “no”… Si todo va como se espera, estamos en lo alto de la cascada… ¿Me atrevo a mirar abajo? ¿Hay alguien? Puedo ver su tamaño (sino, me lo imagino)… Somos tan pequeños y sin embargo somos capaces de decir a Dios que no… ¿Cuáles son mis noes?…

 

  1. 4.                    “Tú serás el Hombre”. El Padre, ante el “no” del hombre, dice al Hijo esta frase movido por el Amor del Espíritu Santo: “Tú serás el Hombre”. El camino se estrecha, hay que cruzar arroyos, la cuesta se empina,… Pero surge la esperanza… ¡Cuánto me Ama Dios! ¡Cuán grande es su misericordia! El Verbo se hace hombre por mí, ¡Sí! ¡Sí! ¡Por mí!… para que por Él, yo pueda llegar al Padre… Por más que yo digo que no, Él dirá que SI… Siempre que yo quiera… ¡Alégrate, Dios está cerca!

 

  1. 5.                    “Hágase en mí según tu palabra”.

María, creada para ser Madre de Jesús, se fía y pronuncia su “sí” incondicional… por ella Dios se nos va a dar. En ella se unen Dios y el hombre, el hombre y Dios… Se unen los caminos y ya sólo hay uno… Jesús.

¿Soy consciente de la figura de María? ¿La considero mi Madre? ¿Me fío yo de Dios? ¿Quién me ha transmitido la fe?

 

  1. 6.                    Sin María no hay Adviento.

¡Qué bonito el Adviento de María! Desde la Encarnación, dos sentimientos: Por un lado un único sentir con el Verbo que está en su seno, unas “ganas” de que este momento dure siempre. Por otro, el impulso a darlo a los demás… De hacérnoslo llegar a nosotros. ¿Tengo algún sentimiento parecido? ¿Siento el impulso de dar algo bueno de lo que tengo?

 

  1. 7.                    Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros…

Hemos llegado a la cima, está bien en este punto hacernos conscientes de esto que decíamos antes… Jesús, es un niño; pobre, pequeño, indefenso…  Pero esconde en su pequeñez al Dios verdadero, el Dios que ha creado todo esto que tenemos a nuestra vista y ahora podemos disfrutar… Buen momento para dar gracias por… por todo, ¿no?

 

  1. 8.                    Verdadero hombre.

El Hijo predilecto, la Palabra del Padre, se abaja y se hace palpable, cercano, uno más… Es verdadero hombre y necesita del cuidado de su Madre, de su calor, su alimento, su protección, su amor…  No nos olvidemos de José, que junto a María fue el primero en acogerle… Hoy necesita también de nuestro “cuidado”, nuestro cariño… Si yo no lo recibo en mi corazón, si no encuentra refugio en mí, María tendrá que dejarlo de nuevo en el pesebre…

¿Estoy dispuesto a acogerle? ¿Me he preparado este Adviento para ello? ¿Voy a ser refugio para Él?

 

  1. 9.                    Acoger a Jesús.

Acoger a Jesús, es creer en Él, acoger su Buena Noticia, sentar nuestra vida sobre roca y procurar cumplir su consejo para alcanzar la felicidad: “Ama a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas, y al prójimo como a ti mismo”. ¿De verdad creo en Jesús? Su mensaje es sencillo, rápido, fácil de exponer…, pero.., ¿también de cumplir? ¿Procuro hacer caso a su consejo?

 

  1. 10.                 Oración- Celebración

¿Cómo amar a alguien a quien no conozco?… En la oración hablo con Dios, le escucho, le conozco… Orar es amar… Y Dios espera que le ame cada día. En medio de nuestros bosques, Dios viene a mi encuentro y lo hace de muchas maneras; en el Evangelio, en los Sacramentos, en la Liturgia, la Eucaristía… se hace presente cada día… ¡Dios nace cada día!… ¿Voy yo a su encuentro? ¿Amo a Dios?

 

  1. 11.                 Acción

Y quizá la forma más tangible de acoger a Dios… El prójimo… También Dios se nos muestra todos los días en cada una de las personas que nos rodean (sabiendo su predilección por los más necesitados). La situación actual nos urge, aún más si cabe, a volcarnos en el prójimo… ¿Qué puedo hacer yo por los demás? ¿Cómo puedo cambiar el mundo, mi realidad más cercana, hoy? ¿Amo al prójimo? ¿Cruzamos “el puente” para llegar al hermano o miramos desde la otra orilla?

 

  1. 12.                 Vuelta a nuestra realidad

Tenemos un Dios, Padre bueno, que no nos ha dejado solos en ningún momento y que quiere nuestra felicidad… ¡¡Celebrémoslo!!

¡¡Dios nace por amor y espera nuestra respuesta!! Así que respondamos; ¡¡amemos a Dios y amemos al hermano!!

¡¡Que nuestra vida sea un “SIIIII”!!

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