Congreso de Laicos Iglesia en España

Diario del congresista: día 3 (y final)

Terminamos con el diario del Congreso. Ayer fue un día de mucho e intenso trabajo. Si quieres leer antes el diario del día 1, lo tienes aquí, y aquí el diario del día 2. ¿Cómo se han sentido hoy nuestros congresistas?

  • Jesús Gómez, de Plasencia
  • María José Rodríguez, de Vitoria
  • Cecilia Cruz, de Tenerife
  • Puerto García, de Salamanca

Jesús Gómez. «Algo nuevo está creciendo»

El Congreso «Pueblo de Dios en salida» será, sin duda, un hito para recordar en la evolución del laicado en España.

El ambiente, las conversaciones de pasillo, los grupos de trabajo, las charlas informales con los pastores, las celebraciones, la música…todo indica que algo nuevo está creciendo.

La ponencia final creo que ha resumido bastante bien y de manera clara y concisa las conclusiones de los grupos de trabajo. Es facil reconocer en ella las aportaciones de los grupos en los que hemos trabajado.

La Eucaristía de clausura, como colofón del encuentro, ha servido para celebrar juntos lo vivido y presentárselo al Señor. Se percibía en el ambiente la alegría del Pueblo de Dios y los pastores por lo vivido.

Las sensaciones son muy positivas. El Congreso ha sido una inyección de esperanza, de ánimo, de gozo, de alegría que nos ha proporcionado el Espíritu. Por otro lado siento la responsabilidad de llevar lo trabajado y lo vivido a nuestra iglesia local, a nuestra realidad diocesana.

Por el momento hemos concretado un encuentro de los representantes diocesanos la próxima semana en la que plantearemos las acciones concretas a realizar en el postcongreso.

Felicito a la organización por su buen hacer, y a todos los participantes por el rigor y la profundidad del trabajo que hemos realizado y doy gracias a Dios por habernos llamado a este encuentro de discernimiento y comunión que era tan necesario.

María José Rodríguez. «Pensando en cómo aterrizar en Vitoria el deseo de un nuevo Pentecostés»

Ya estamos de vuelta. Cansados sí, pero sin duda alguna contentos de haber vivido esta experiencia. Y los de la diócesis nos hemos despedido pensando en la reunión de la próxima semana en la que empezaremos a pensar en el siguiente paso. En cómo aterrizar en nuestra iglesia de Vitoria los deseos de un nuevo Pentecostés para todas y todos.

Meditando sobre lo que ha sido el día, y todo el Congreso, me resuenan unas palabras de la ponencia de hoy en las que nos preguntaban, a ver si no nos habíamos dado cuenta, que durante todo el Congreso nuestros ojos, nuestras caras, reflejaban ilusión por el futuro. En el trabajo de los grupos no hemos hecho referencia, a los problemas. O mejor dicho, no nos hemos quedado enquistados en ellos. Las ponencias y las experiencias presentadas, nos han dejado ver posibilidades. Caminos a abordar. Puentes que tender. Y la necesidad de hacer todo ello con mucho amor. Finalizo este diario con una acción de gracias:

«Mañana será mejor. Será más cálida la presencia de Jesús, más sonoro su silencio. Hablaremos mejor de Ti. Sentiremos más dentro a los pobres, tus preferidos. Tu Reino estará más cerca. Nos haremos más hermanas y hermanos. Mañana será mejor. Gracias Padre/ Madre por este encuentro».

Cecilia Cruz. «La comunión también es «sufrir» para buscar el consenso»

El día, y el Congreso, me deja mucha alegría, esperanza e ilusión en el futuro y el presente.

La ponencia me ha encantado. Valoro mucho el gran esfuerzo para resumir en poco tiempo y con concreción las aportaciones. Se planteó de una forma dinámica, amena y apasionada. Resaltaría la prioridad de salir a las periferias, siendo Iglesia de puertas abiertas, estando cerca de la gente. Toca «salir» con alegría y creatividad.

La Eucaristía muy vivida, en familia.

Ahora nos espera un camino largo pero apasionante por andar. Un bonito trabajo para la diócesis, con ganas de llegar y compartir lo que vivimos en comunión, con escucha compartida y búsqueda común de soluciones. Esa es la clave. Entre todos y todas, sin exclusión. Tenemos que abrirnos, reforzar nuestra capacidad de acogida. No podemos fallar a QUIEN ha confiado en nosotros.

Tenemos un buen punto de partida, los 4 itinerarios del Congreso, primer anuncio, acompañamiento, formación y presencia en la vida pública; como líneas a seguir en nuestras diócesis. Lo que nos hará ir en la misma línea como Iglesia española.

Teniendo presente que la diversidad nos enriquece y que la comunión también es «sufrir» para buscar el consenso, los procesos de comunión son a fuego lento, confiando en el soplo del Espíritu.

A título personal y comunitario ser consientes que la vocación laical es una auténtica vocación y que nuestra presencia en el mundo, además de las misiones especificas, pasa por «emitir» continuamente a Cristo.

Y, SOBRETODO ¡GRACIAS A DIOS!

Puerto García. «Buscaré otro mar…»

Brotamos pequeños, como gotas, y comenzamos el viaje.

Crecemos y a nuestra vida se suman muchas más gotas: de la familia, los maestros, los scouts, la parroquia, los amigos, el equipo de baloncesto, la escuela de Dibujo, el Instituto, la Escuela de Arte, la facultad de BBAA…

En un momento determinado de la vida te sientes río, riachuelillo, capaz de acoger nuevas aguas y descubrir terrenos llenos de desniveles, curvas, remansos, saltos de vértigo que cambian el cauce y el ritmo que llevabas, ves que hay agua y también que vas a saltar aunque no sabes cómo vas a salir parada.

Salté, maravilloso salto y te unes con todo lo que llevas a un río mucho más grande, un gran río.

Aquí estamos en medio de ese gran RÍO encontrándonos con infinitas gotas de agua. En este encuentro he tenido la suerte de compartirme con mujeres y hombres de mi diócesis, Salamanca, que no conocía, hemos vivido con alegría el encuentro, pensando diferente y abierto el corazón a la vivencia del otro.

He tenido la suerte de encontrarme con Eduardo de Ciudad Real, con Paco y su mujer, salmantinos afincados en Elche, con Maite de Orihuela-Alicante, María de la Dele de Juventud de Madrid, voluntaria del congreso, Elena y su marido de Valladolid, que terminamos sentados en el suelo antes del concierto hablando de Darío, su hijo, y de las «casualidades de Dios», Miguel Ángel Calvo de Ávila, María José de Toledo, con Gabi de Ciudad Rodrigo, a ver si montamos unas jornadas de comunicación y diseño, Ángeles Calvo de Guadalajara, Pepy y Estrella de Barcelona y Hospitalet, Antoni de Tarrasa, ¡donde vive mi hermano, mi cuñada y mis sobrinos!, Joan Francesc, nuestro súper-secretario del Arte de Barcelona, Nicolás de Ávila, Anabel de Pamplona, Luis Arturo con quien comparto sensibilidad y Kerigma, César Hidalgo… y sobre todo me he encontrado, mejor me he encontrado con una misionera que hacía que no veía 21 años. ¡Un regalo maravilloso! ¡Solo puedo decir gracias! ¡Gracias Jesús por tooooodos los encuentros! Gracias por llenar la vida de otras vidas y de mares por descubrir. Gracias a Miguel Ángel García, cura de la diócesis de Salamanca, por empeñarte en ese salto. «¡TÚ SALTA! (sé qu hay agua)», y por enseñarme a escuchar el LATIR del corazón. Gracias a Juanjo, de Hillares de Yeltes, por ese gallinero, ¡sé que estás empujando muy cerca de Jesús! Y Gracias a Asier y a ECCLESIA por la oportunidad de este diario.

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