Cuaderno de Puerto García
Congreso de Laicos

Diario del congresista: día 1

Durante este Congreso de Laicos «Pueblo de Dios en salida», varios de los congresistas nos harán un diario, venidos de diferentes lugares. Son:

  • Jesús Gómez, de Plasencia
  • María Jose Rodríguez, de Vitoria
  • Cecilia Cruz, de Tenerife
  • Puerto García, de Salamanca

Jesús Gómez. «Sensaciones muy positivas»

La acogida ha sido muy buena. Nos ha sorprendido la organización por la agilidad y diligencia en la acreditación. Además, el ambiente es muy bueno. Ciertamente, se percibe alegría en la gente y las ganas de congreso.

Hay dos ideas transversales en la jornada de la tarde: corresponsabilidad y sinodalidad. También se percibe a los pastores muy cercanos. Los obispos literalmente mezclados y en conversación con los laicos «como uno más».

 

Maria José Rodríguez. «Se ve que apuestan por la sinodalidad»

Hemos viajado todos juntos, muy bien, en grupo. Todos no nos conocíamos muy a fondo y hemos tenido ocasión de compartir ilusiones y de conocernos algo mejor.

En la inauguración, Como sabíamos que iban a hablar muchos, es lógico pensar que iba a ser muy protocolario. A destacar, especialmente, que todos han incluido la idea del trabajo en común, la palabra sinodalidad, algo que marca mucho la línea del Papa. Se ve que apuestan por ello.

Sin embargo, he echado en esas palabras en falta algo más de concreción… quizá porque no hayan querido marcar mucho los trabajos del congreso. Probablemente, de Farrell habría esperado algo más de aterrizaje, igual que del mensaje del Papa leído por el nuncio. Ya lo sabía antes de venir, aunque he echado en falta que solo había una mujer en el acto de inauguración: la presentadora.

La organización: Para ser 2.000 personas, bien. En la cena, los que estaba sirviendo han sido muy amables. Es cierto que ha resultado un poco caótico porque había que buscar el sitio donde comer, las bandejas eran un poco endebles. Pero algo positivo: contribuye a hablar con otras personas.  Es bueno que el plástico y el orgánico estaban separados para reciclar #LaudatoSi. También tengo que añadir que la música le está dando un toque especial al congreso, tanto de ambiente en la zona de cafetería como en las oraciones.

 

Cecilia Cruz. «Abiertos al discernimiento y la sinodalidad»

He llegado al Congreso con mucha ilusión y con ganas de dejarme sorprender. Me alegra ver el entusiasmo del equipo de voluntariado y en general de las personas implicadas en la organización. Se siente la dedicación y el cariño que le han puesto.

De las presentaciones, destaco algunas palabras que aún me resuenan: esperanzados, abiertos a la escucha para propiciar el discernimiento y la sinodalidad.

Y agradezco las palabras de Isaac recalcando que el laicado es una vocación a la que también somos llamadas las personas, igual que a otras consagraciones. De la ponencia, destaco el ser conscientes de que no solo somos congresistas, somos enviados y enviadas.

También destacaría la puntualización de no confundir los servicios que podemos desempeñar con la verdadera y primera misión del laicado: es estar en el mundo y hacer presente allí a Cristo, en este renovado Pentecostés.

Puerto García. «¿Cómo vas a decir lo mejor de tu vida y el amor tristemente?»


La ponencia inaugural, me hubiera gustado mucho más si alguna mujer hubiera intervenido.  Se nota una vez y otra vez que aunque digan que la mujer tiene protagonismo, el protagonismo de la mujer es por su ausencia y hay mujeres «laicas» muy preparadas.

Lo mejor, los encuentros, conocer a a gente de distintos lugares de España que estamos unidos por la misma fe.

La acogida de la mirada.

Las conversaciones llenas de alegría, contagio e ilusión.

Resuena la palabra  alegría, alegría, sonrisa y alegría…

¿Cómo vas a decir lo mejor de tu vida y el amor de tu vida tristemente?

A ver si el espíritu de la alegría de sabernos amados nos «espabila» como anuncia la capilla.

 

Print Friendly, PDF & Email