Papa Francisco

Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud, en el Twitter del Papa

Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud

El Papa: “Nadie puede lavarse las manos ante la trágica realidad de la esclavitud”

El tweet del Santo Padre para este 2 de diciembre, día en el que se celebra la Jornada Internacional para la Abolición de la Esclavitud. Esta celebración fue establecida para concienciar a la opinión pública sobre el flagelo que supone la esclavitud moderna, que en la actualidad afecta a más de 40 millones de personas en todo el mundo.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano, Vatican News, 2 de diciembre de 2018

“Levantemos el velo de indiferencia que cubre el destino de quien sufre. Nadie puede lavarse las manos ante la trágica realidad de la esclavitud de hoy”, lo escribe el Papa Francisco en un tweet en el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud, de esta manera el Pontífice levanta su voz para denunciar este flagelo que afecta a los más vulnerables de la sociedad.

Números dramáticos y alarmantes

La celebración del Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud, fue aprobada el 2 de diciembre de 1949, para conmemorar el aniversario del Convenio para la Represión de la Trata de Personas y de la Explotación de la Prostitución ajena. Desde entonces, casi más de 70 años atrás, los números de este flagelo son aún dramáticos y alarmantes: 40,3 millones de personas en todo el mundo son víctimas de la esclavitud moderna, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Los más afectados de manera desproporcionada por esta lacra, son mujeres y niñas representando el 71% del total, casi 29 millones. Del total de víctimas, un 25% son niños, alrededor de 10 millones.

Un fenómeno con formas siempre nuevas

El término de esclavitud moderna se utiliza como un término general que abarca diversas prácticas como el trabajo forzoso y el matrimonio forzado. Con ella, se hace referencia a situaciones de explotación en las que una persona no puede rechazar o abandonar debido a amenazas, violencia, coerción, engaño o abuso de poder. Si bien el trabajo infantil no entra dentro del término general de esclavitud moderna, normalmente se suele relacionar con ella.

Los informes preparados por los órganos de las Naciones Unidas y las ONG demuestran aún la persistencia de las viejas formas de esclavitud que subsisten al amparo de creencias y costumbres tradicionales. Esas formas de esclavitud son el resultado de una discriminación arraigada contra los grupos más vulnerables de la sociedad, como las personas consideradas de casta inferior, las minorías tribales y los pueblos indígenas.

El trabajo forzoso

Según un informe dado en 2016, se estima que unos 25 millones de personas estaban atrapadas en trabajo forzoso; de ellas, 16 millones eran víctimas de la explotación laboral forzada en el sector privado (trabajo doméstico, la construcción y la agricultura), alrededor de 5 millones eran víctimas de la explotación sexual forzada; y poco más de 4 millones (16 por ciento del total) del trabajo forzoso impuesto por las autoridades del Estado. Junto con formas tradicionales de trabajo forzoso, como el trabajo en condiciones de servidumbre y la servidumbre por deudas, existen en la actualidad formas más contemporáneas como el de los trabajadores migrantes que son víctimas de la trata.

Los países con más esclavos

Entre las causas que generan la esclavitud se encuentran hoy en día, las guerras y los totalitarismos, por ello, entre los países con mayor número de esclavos en el mundo se encuentra Corea del Norte, aquí una persona de cada diez vive en esclavitud, obligado por el Estado a trabajar por el “bien de la patria”. Le sigue Eritrea, Burundi, República Centroafricana. Luego, Afganistán, Mauritania, Sudán del Sur, Pakistán, Camboya e Irán. La esclavitud también afecta a países ricos como los Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Francia, Alemania, Países Bajos y muchos otros países europeos entre los cuales también Italia, donde el comercio y los flujos migratorios crean un terreno fértil para la esclavitud.

Un trabajo decente necesita mayor esfuerzo

Según los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y en particular la meta 8, que promueve el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos, no podrán ser alcanzados a menos que se intensifiquen en forma drástica los esfuerzos para eliminar la esclavitud. Por ello, es necesario adoptar medidas inmediatas y eficaces para erradicar el trabajo forzoso, poner fin a las formas contemporáneas de esclavitud y la trata de personas y asegurar la prohibición y eliminación de las peores formas de trabajo infantil, incluidos el reclutamiento y la utilización de niños soldados.

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