Cartas de los obispos Última hora

Día de la Iglesia Diocesana 2020

Mis queridos diocesanos:

El Día de la Iglesia Diocesana nos convoca a la celebración festiva y orante de nuestra realidad eclesial: somos la Diócesis de Orihuela-Alicante, somos la Iglesia Católica en esta tierra entrañable de Alicante.

Esta realidad eclesial es limitada en el tiempo, en el espacio y en sus posibilidades, pero gracias a la Comunión de los Santos, nos beneficiamos de las fuentes de santidad que dimanan de la Iglesia Universal y que nos enriquecen, por encima de nuestras propias limitaciones, y que nos hacen enriquecer a otros cuando se acercan a nuestros templos, a nuestras comunidades y servicios eclesiales.

Todos, sin excusas justificables, estamos llamados a colaborar, como miembros vivos, en el desarrollo y crecimiento de las labores y apostolados que la diócesis lleva adelante y desarrolla a través de sus parroquias e instituciones.

Todos somos fieles cristianos, trabajadores en la viña del Señor, y hayamos sido llamados en la primera hora del día, o bien al caer de la tarde, no podemos escabullirnos ni evadir nuestra responsabilidad ante el dueño de la finca. Él nos premiará en aquel día, o bien nos exigirá lo suyo más los intereses, como nos enseña la parábola de los talentos.

Esta Jornada nos recuerda que somos una familia, la Iglesia, la familia de los hijos de Dios, que no es una familia cerrada, sino que está abierta a todos. Y esta “apertura a todos” nos hace partícipes y solidarios de los momentos difíciles que como sociedad nos está tocando vivir. Esta solidaridad y cercanía ha activado de manera exponencial las actividades propias que desde las cáritas parroquiales se han organizado para ayudar en la pandemia.

Somos, por tanto lo que tú nos ayudas a ser. Somos una gran familia contigo. Y por eso concretamos unos aspectos de lo que sería la participación y colaboración en este día.

Se nos invita a compartir, nuestro tiempo y nuestras cualidades: celebramos juntos, aprendemos juntos, sufrimos juntos, esperamos juntos, caminamos juntos.

Se nos invita a orar unos por otros, incluso por aquellos que aún sin formar parte de nuestra realidad eclesial, sin embargo forman parte de nuestra familia humana, una realidad humana herida y necesitada, sobre todo en época de pandemia.

Se nos invita a apoyar económicamente a nuestra Iglesia Diocesana, muy necesitada de la generosidad de los fieles, especialmente en estos tiempos de limitación de encuentros, y a vivir esta aportación como un gesto de comunión y de caridad, y también como el cumplimiento de un mandamiento: el de ayudar a la iglesia en sus necesidades.

Con tu tiempo, con tus cualidades, con tu apoyo económico y con tu oración seguiremos trabajando en la extensión del Reino de Dios. Te necesitamos.

Un saludo cordial con mi afecto y mi bendición

 

+ Jesús Murgui Soriano 
Obispo de Orihuela-Alicante

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