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Opinión

Derechos contra Libertad Religiosa (I): la divinización de la líbido

Derechos “LGBTIQ” contra Libertad Religiosa (I): la divinización de la líbido

 

 Timothy Sha conferenciando sobre Libertad Religiosa y Violencia, Universidad de Georgetown, Washington

 A medida que se diseñan nuevos derechos por y para el colectivo llamado LGBTIQ en países con tradición democrática liberal en Occidente, las libertades religiosas respetadas y consideradas fundamentales durante siglos de civilización se van viendo aplastadas. Así, se ven amenazadas las  libertad por ejemplo de comunidades religiosas a la hora de mantener sus enseñanzas esenciales incluyendo su libertad de conciencia; o el derecho de los padres a transmitir sus creencias religiosas a sus hijos: o también el derecho a defender y proclamar argumentos de tipo religioso como base para las leyes civiles.

Timothy Samuel Shah co dirige el Religious Freedom Project [Proyecto sobre Libertad Religiosa] en el  Berkley Center for Religion, Peace, and World Affairs [Centro Berkley para Religión, Paz y Asuntos mundiales], de la Georgetown University en Washington. Colabora como académico en distintos departamentos de la misma Universidad de Georgetown.

Nos sentamos a charlar en su despacho en Washington recientemente y conversamos sobre un tema que es candente en Europa y América del Norte: la amenaza a una libertad que se considera base de todas las libertades, la libertad religiosa, por pare de la creciente deriva de un individualismo radical sexualizado en Occidente.

Jordi Picazo

Dale a la gente la Verdad y te resolverá cualquier crisis nacional: Abraham Lincoln

Abraham Lincoln: “Creo firmemente en la gente. Si les das la verdad, podrás confiar en ellos plenamente a la hora de solucionar cualquier crisis nacional. Lo realmente importante es que les ofrezcas la verdad de los hechos”. [“I am a firm believer in the people. If given the truth, they can be depended upon to meet any national crisis. The great point is to bring them the real facts”: Abraham Lincoln] 

Usted en sus investigaciones habla de los derechos de la comunidad LGBTI y la libertad religiosa en los Estados Unidos y Europa, y de que a menudo se contraponen.

“Así es, trabajamos con académicos y con líderes religiosos desde la perspectiva de un marco amplio de puntos de vista y de tradiciones diferentes.  No son solamente personas religiosas las que sostienen este punto de vista sino también personas de la izquierda política, o personas con una mentalidad secular. Hablamos siempre y fundamentalmente de hechos”.

Un primer prejuicio frente a sus estudios sería la sospecha de si esto es una conclusión católica porque el Centro Berkley está ubicado en una universidad católica, o porque Usted mismo es católico. ¿Aunque por su trayectoria histórica la Universidad de Georgetown no es nada sospechosa de ser un adalid de la ortodoxia de la doctrina católica o de enarbolarla como bandera?

“Yo no tengo ningún problema en hablar de mi fe católica: puedo hablar tranquilamente de mi fe católica pero en mi trabajo en la universidad el fundamento es mi investigación como académico es la investigación rigurosa desde un punto de vista que es objetivo y que está disponible así a otros puntos de vista”.

“What is truth?, said jesting Pilate and would not stay for an answer”: Francis Bacon

[¿Y, qué es la verdad?, se preguntó socarronamente Pilato]

“Y en el trabajo que he realizado sobre la libertad religiosa intento articular el caso pro libertad religiosa, que no es un caso simplemente cristiano o católico sino más bien un caso universal fundado en la razón humana, y basado en el interés humano en conocer la verdad acerca de la religión”.

De hecho no hay que eliminar el conflicto instrumentalmente hablando, si se me permite esta apreciación, entendiéndolo como que permite la existencia de una “tensión superficial” en los debates; tensión que favorece la constante puesta al día de las ideas en la búsqueda de esa verdad. ¿Lo único que habría que evitarse es la violencia o la cerrazón mental, la falta de diálogo o la incapacidad de ponerse en los zapatos del otro?  

“Esa es la enseñanza de la Iglesia Católica precisamente en la encíclica “Dignitatis Humanae, la declaración del Concilio Vaticano II que ancla la libertad religiosa en la dignidad de la persona humana, y la obligación de cada persona de buscar la verdad y de vivir la verdad de acuerdo con el juicio de su conciencia. Pero la encíclica “Dignitatis Humanae” Deja muy claro que estas discusiones y argumentos están basados en la razón. Así, podemos apoyarnos en la Revelación en los libros de la Biblia, pero también en la razón”.

Paul McHugh me explicaba durante la entrevista que le hice en su despacho en el hospital Johns Hopkins en Baltimore (puedes leerla aquí) que él solo presenta los hechos: “yo solo muestro los hechos; si alguien tiene evidencia de que lo que digo no es correcto que me lo haga saber, que soy el primer interesado”. Habiendo elaborado junto a su eminente colega Dr. Mayer el informe sobre Género y Sexo más completo sobre todo lo que dice la ciencia hasta el día de hoy,  advierte de que él no está interesado en redactar un documento religioso.

“Y esa es la base para la libertad religiosa: la necesidad humana universal y también la obligación de reconocer la verdad”.

Ya Abraham Lincoln abogaba por dar a la gente la verdad de los hechos, si se quiere confiar en ella. Y es el lema en la pared de la ante sala de actos del Pew Research Center en su sede en Washington…

 Derechos gay contra la libertad de las personas

 En Europa, y España muy particularmente por ser uno de los países más secularizados de Europa es ya un crimen decir que el matrimonio es solo entre un hombre y una mujer.

“¿Es un crimen decir que el matrimonio es entre un hombre y una mujer?”

Efectivamente (ver aquí ley en Boletín Oficial del Estado para Cataluña), donde se impone incluso una vigilancia ya no solo sobre las instituciones religiosas sino sobre la prensa libre: en Cataluña en particular, en la nueva ley y en su artículo 15, f recogido en el BOE se establece:

 “Realizar un seguimiento de las informaciones que ofrezcan un tratamiento contrario a la diversidad sexual, la identidad de género o la expresión de género y recogerlas periódicamente. El informe resultante debe entregarse al “Síndic de Greuges”, al Parlamento de Cataluña y al Consejo Nacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transgéneros e Intersexuales”.

 También la presidenta de la Comunidad de Madrid ha pasado unas leyes para que la ideología de género se enseñe en las escuelas de todo tipo incluidas las religiosas desde la edad de 3 años de manera obligatoria (ver aquí). Algunas escuelas católicas han tranquilizado a los padres diciendo que de ninguna manera van a hacer eso, y un colegio ha sido multado por mostrar su desacuerdo, en contra de la opinión de la Inspección del Ministerio de Educación y de la Fiscalía incluso (ver aquí).  Esas escuelas se han visto amenazadas con ver recortados sus conciertos educativos.

“Es terrible, siento mucho oír que esto está pasando en España, que se haya llegado a este extremo. Pero hay que saber que hay tendencias en la cultura occidental que empujan los acontecimientos en esta dirección. Existe la noción de que la naturaleza humana, la sexualidad humana, la misma identidad de un individuo son construcciones arbitrarias que resultan ser absolutamente maleables y que la naturaleza humana es puramente un constructo elaborado por el hombre y sujeto a elección libre.

O se ha declarado persona non grata a un obispo (leer más aquí) en una población de su demarcación por preguntarse junto a sus fieles en la hoja parroquial si la negligencia de un padre sobre el hijo podría influir en ocasiones en una conducta homosexual futura. O un sacerdote ha sido presionado por el ayuntamiento y posteriormente cambiado de destino por el Arzobispo (leer más aquí) en año sabático por presión de una alcaldesa en conversaciones con el Arzobispo al haber hablado ese sacerdote del pecado de los actos homosexuales en una homilía durante una misa.

 Más froidianos que Freud: el sexo como religión

 “Este tipo de ideas, y particularmente las que tienen que ver con las sexualidades, se convierten realmente en un tipo de religión: la gente acaba organizando sus comunidades y sus identidades alrededor de la sexualidad. No es un accidente,  en el sentido de que el Eros ha sido siempre una gran fuente de energía para el hombre y la mujer. Y en la Biblia también: cualquiera que lea el Antiguo Testamento no se puede sorprender, o si miramos a los dioses de la fertilidad y de la sexualidad, y de la potencia sexual en muchas religiones asiáticas donde el sexo es parte integral de la sociedad vemos más de lo mismo”.

Christopher West cita a Freud al señalar que todo en el terreno de las pasiones consiste en resistir o en ceder a esas pasiones; y añade que lo que falta a este planteamiento es precisamente la esperanza. Los creyentes precisamente deben usar esa pasión de la mano de la Esperanza cristiana para apasionadamente amar el mundo, que es obra de Dios. 

“Bueno esto no es una idea solamente cristiana: Sigmund Freud creía que una civilización solamente puede salir adelante cuando las personas controlan sus deseos sexuales. Podríamos ser la primera civilización en la historia del mundo en proclamar que no hace falta controlar la sexualidad -al contrario de lo que afirmaba Freud-  sino que fundamentalmente debe expresarse abiertamente y además de cualquier manera que se le ocurra a uno, en proclamar en definitiva que pueden organizar su vida entera a alrededor de la atracción sexual, incluso manipular y mutilar su propio cuerpo para dar una completa salida a sus inclinaciones sexuales, caprichos y deseos sean los que fueran.

“La sexualidad de esta forma no estaría atada a ningún bien racional humano, no estaría atada a la procreación, no está atada a la familia, ni al interés de la comunidad. Es un tipo de proyecto digamos totalmente sin precedentes; es  simplemente un tipo más de radicalización, empujando los límites más allá de su frontera lógica, lo que no es más que otro aspecto del fenómeno de la modernidad. Vemos que uno de los artífices de la modernidad fue Francis Bacon, el ensayista inglés y filósofo que dijo que el objetivo del ser humano era manipular y controlar la naturaleza para liberar al hombre”.

 El Yo-individuo como Dios en Occidente

 “Creo que hay una hilo conductor en la civilización occidental cuando vemos que la mayor amenaza a la libertad religiosa es el individuo autónomo desvinculado: el individuo autónomo a la hora de expresar esa desvinculación y ese individualismo.

“Para ese individualista el yo es el centro y una especie de proyecto radical para construir y reconstruir el yo en cualquier forma imaginada y deseada. En otros países no es tanto el ego individual como el ego extenso de comunidad y nación el que constituye la gran amenaza contra la libertad religiosa”.

 Eso,  ¿sería más en el este o en el oeste?

“En el Este: el nosotros; el nosotros de la comunidad religiosa, o el nosotros de la Nación Hindú. De esta formal en el Occidente se proclama que “No hay nada más alto que mi Yo individual”. El ego colectivo del Este proclama que “No hay nada más alto que mi comunidad”. Y como consecuencia cualquier cosa fuera o por encima de mi comunidad representa una amenaza externa y un reto que hay que vencer. Y debe ser expulsado o destruido. En el Este esto se convierte en una forma clásica de monismo”.

 

 Timothy Sha en un simposio sobre los cristianos en Oriente Medio, Universidad de Georgetown

 

¿Y eso sería una amenaza para la libertad religiosa porque transpira en las leyes de los gobiernos?

“Sí, esta clase de actitudes influyen en las leyes de la política hindú hoy en día. Influye también en la política del gobierno de Sri Lanka. También en el caso de China las raíces fueron ancladas ya desde la época de la dinastía Han, con  la confusión sobre el concepto de roles. El comunismo supuso una radicalización de esta idea, pero la civilización china en sí misma es un tipo de todo unívoco: ninguna comunidad tiene derecho a hablar de parte de una verdad o principio superior en la civilización china. En India pasa tres cuartos de lo mismo”.

¿Y Europa?

Bueno, en Europa del Este tal vez es más visible en Rusia, donde también se da este tipo de todo orgánico, de todo monístico, en que nadie podría hablar de parte de algo superior a ese todo. En el caso de Occidente -incluyendo Europa Occidental y Norteamérica- y cada vez más en Latinoamérica también, se está viendo la creciente influencia de esta religión del yo. No es una religión de la comunidad sino específicamente una religión del yo, particularmente del yo sexualizado.

 Jordi Picazo es filólogo y periodista colegiado



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