Cartas de los obispos Última hora

Delegación de espiritualidad: una evangelización con corazón

Son muchos los que me han preguntado sobre las dos nuevas delegaciones episcopales que hemos creado en la Archidiócesis de Toledo. Una sobre el cuidado de la tierra, que tanto nos insiste el Papa Francisco, desde que la encíclica «Laudato si», se convirtiera en profética, en una humanidad que, como no cuide la casa común, que es la tierra, creada por Dios, no nos va a ir nada bien. Recuerdo un periodista que me preguntaba por el Papa Francisco y sobre esta encíclica de la creación. Se mostraba como un Papa muy avanzado en la doctrina social de la Iglesia, muy comprometido con los pobres. En «Laudato si», le dije sencillamente que el Papa como buen jesuita y pastor de la Iglesia Universal, vivía y desarrollaba el principio y fundamento de los Ejercicios Espirituales Ignacianos, que dice que el hombre es creado para alabar, reverenciar y servir a Dios.

Al nombrar un nuevo delegado laico, don Javier Gómez-Elvira González, preparado en esta misión, subrayo la comunión plena con el Papa Francisco y también buscando respuestas en el Evangelio e iluminar los momentos que vivimos de crisis sanitaria, que tiene mucho que ver con dar respuesta a todo lo creado, desde el proyecto de Dios.

La nueva delegación de espiritualidad forma parte de mi propia experiencia de sacerdote y de obispo y de que es «justa y necesaria» en estos momentos que queremos evangelizar con corazón, dar alma y vida a los proyectos pastorales diocesanos. Es una delegación transversal, que trata de enriquecer a todo el pueblo de Dios, que necesita una espiritualidad cristiana, y que está llamada a potenciar esa espiritualidad en las parroquias, delegaciones, movimientos, familias, asociaciones, comunidades, centros de espiritualidad. Dirigido a todas las vocaciones que viven en el pueblo de Dios, sacerdotes que sean pastores de corazón misericordioso, vida consagrada que sigan radicalmente la vida evangélica, laicos que transformen el mundo, con santidad y justicia.

Tres son los subrayados de esta delegación, donde el nuevo delegado, don Jesús Serrano Ruiz y su equipo amplio y plural, pondrá en práctica en estos momentos de la historia que nos toca vivir, el formar cristianos maduros en la fe, alegres en la esperanza, con caridad hacia los pobres.

1. Coordinación de todos los centros de espiritualidad (diocesanos y religiosos). Prácticamente en las cuatro vicarias, funcionan centros de espiritualidad, lugares de acogida y oración, donde se ofrece el Agua Viva y son auténticos pulmones para la archidiócesis, donde se respira la esperanza. Se trabaja en un itinerario de todos estos Centros de Espiritualidad, para hacer realidad todo lo que la Iglesia ha de ofrecer y se ha verificado como fecundo, ejercicios espirituales, retiros, cursillos de cristiandad, cursos de oración, formación espiritual, etc.

También se debe ofrecer el crear nuevos espacios y ofertas, que puedan ser un servicio a la espiritualidad cristiana, que siempre tiene como objetivo la conversión para vivir con los sentimientos del Corazón de Cristo.

También cada centro de espiritualidad debería de tener una biblioteca especializada en espiritualidad y en recursos orantes, como conferencias, videos, música… todo aquello que ayude a la oración personal y a los grupos de oración, a las parroquias para que no falte aquella vivencia de espiritualidad cristiana.

2. Escuela diocesana de oración todas las semanas por el Canal Diocesano de televisión y Radio Santa María de Toledo. Cada semana, a través de los medios diocesanos tendremos una hora de catequesis y de formación de iniciación y profundización en la oración. Los que se matriculen personalmente o en grupos, parroquias, asociaciones, cofradías, casas religiosas, a los dos años de hacer el curso, recibirán un diploma firmado por el Arzobispo, constando que ha participado en esta escuela diocesana. El programa será profundizar en la cuarta parte del catecismo de la Iglesia Católica y se concluirá con un testimonio de una persona, sacerdote, vida consagrada, laico que contará su propia experiencia de oración.

Comenzaremos a principio de curso, Santa Teresa de Jesús, 15 de octubre, y la duración será hasta Pentecostés.

3. Acompañamiento personal. La delegación de espiritualidad acompañará personalmente a los que busquen esta ayuda en su vida de oración, y a los grupos que quieran ser formados y ayudados en la aventura más apasionante del corazón humano que es orar, decía San Juan de la Cruz que quien se aleja de la oración se aleja de todo lo bueno.

En la experiencia que he tenido en la archidiócesis de Toledo, en el tiempo de confinamiento, la ayuda que se ha prestado a través de un teléfono, para escuchar a los que se encontraban solos o vivían la pérdida de un ser querido, me ha movido a ir dando pasos para crear el centro de escucha San Camilo, con el objetivo de ayudar y tener de unos recursos para la escucha. Sería un servicio diocesano, de ayuda personal a muchas personas en los dramas interiores y de esta manera vivirlos con el aliento de la luz de la fe y de la esperanza.

Tiene la Delegación de Espiritualidad un camino que se abre a la esperanza. Son muchas las iniciativas que se engloban entorno a estos tres subrayados de coordinar para potenciar la espiritualidad en toda la Diócesis, el utilizar los medios de comunicación como herramienta para una pastoral de la oración y acompañar a las personas y a los grupos en su proceso de vivir el encuentro con el resucitado.

Que Santa María Madre de Dios, nos ayude en la oración para la conversión.

 

+Francisco Cerro Chaves
Arzobispo de Toledo

 

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