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Datos, historia y personajes del monasterio de santo Toribio de Liébana y de su jubileo santo

Datos, historia y personajes del monasterio de santo Toribio de Liébana y de su jubileo santo

El Año Santo Lebaniego en el Monasterio de Santo Toribio de Liébana (Cantabria), se celebra cada vez que la fiesta de Santo Toribio (16 de abril) coincide en domingo. En esta ocasión, el inicio se ha retrasado una semana porque el 16 de abril de 2017 ha sido el Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor (23 de abril).

En el año 1512, y teniendo en cuenta una tradición ya existente de muy antiguo, el Papa Julio II por medio de una Bula refrendó el jubileo en Santo Toribio de Liébana.

Durante siglos, era un Jubileo Menor, que abarcaba el 16 de abril y los siete días siguientes. Pero fue el Papa Pablo VI, quién ya, en 1967, concedió el privilegio de que el Año Santo se ampliara a un año entero, con el fin de que muchos más fieles pudieran lucrarse de la indulgencia plenaria y de sus frutos espirituales.

El Lignum Crucis

El fragmento más grande que se conserva de la Cruz de Cristo en el mundo, está en el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, una reliquia conocida como el Lignum Crucis.

La madera pertenece al brazo izquierdo de la Cruz de nuestro Señor Jesucristo, y en ella se observa incluso el agujero donde fue clavado Cristo.

Los estudios científicos que se efectuaron en el año 1958 sobre un fragmento original de este madero, coincidieron en que la madera podría alcanzar la antigüedad de 2.000 años y con el tipo de madera de la especie “Cupressus sempervirens L”, muy común en Palestina.

Este Santo Leño fue traído de Jerusalén en el siglo V por el entonces Obispo de Astorga (León), Toribio de Astorga. Pero no llegó hasta el Monasterio cántabro, con toda probabilidad, hasta el siglo IX, que vino con los restos de Toribio de Astorga. La reliquia fue traída para preservarla de la invasión árabe (año 711).

El lugar era inmejorable, ya que el monasterio cántabro se encontraba en una zona abrupta y circundada por los Picos de Europa, de muy difícil acceso.

El Santo Leño, hoy día, se encuentra dentro de una cruz de plata dorada, con cabos flordelisados de tradición gótica, realizada a mediados del siglo XVI.

Santo Toribio y el Beato de Liébana

Hay que señalar que Toribio de Astorga trajo la reliquia de Jerusalén y la depositó, según parece, en Astorga en el siglo V. Pero no sería hasta la segunda mitad del siglo VI, cuando aparece otro personaje insigne vinculado al monasterio. Nos referimos a Toribio el Monje, que fue el evangelizador de toda aquella comarca que hasta entonces era aún pagana.

Toribio el Monje, natural de Turieno, comienza la construcción del primer templo que luego se convertiría en el Monasterio, templo que inicialmente tenía la advocación de San Martín de Turieno (de Tours).

El monasterio se fue consolidando y a la vez, en las laderas inmediatas del monte Viorna, se construyeron numerosas ermitas en las que meditaban los monjes de entonces. Algunas de dichas edificaciones o sus restos de construcción son aún visibles hoy. El monasterio, fue ganando enseguida importancia como un foco muy activo de pensamiento teológico y de refugio de vida espiritual.

El Beato de Liébana

Otro personaje de máxima importancia fue el Beato de Liébana (Beato, en este caso, es el masculino de Beatriz). Del desarrollo religioso y cultural que adquirió el monasterio cántabro, nos da idea la figura de Beato, que fue un monje que vivió a mediados del siglo VIII.

El Beato de Liébana escribe en el año 776 una primera edición del libro titulado, “Comentario al Apocalipsis” con el fin de explicar el hermético texto de San Juan, a la que seguiría una segunda en el año 786.

Pero Beato de Liébana, además de por su proyección histórica, ha pasado a la Historia del Arte porque en su libro y, junto a sus textos, comenzaron a incluirse ilustraciones y miniaturas que fueron copiados principalmente durante el siglo X, con el tiempo, han tomado el nombre del Comentario.

Hasta nosotros han llegado 24 códices ilustrados, cuya temática y técnica fueron fundamentales para la evolución de la pintura y escultura mozárabe y románica. Algunos de estos códices, se encuentran, hoy día, expuestos en París y Estados Unidos.

La Indulgencia Plenaria

Ganar el Jubileo es lucrarse de la Indulgencia Plenaria; es decir, quedan perdonados los pecados y las penas por las faltas cometidas.

Las condiciones para ganar la Gracia Jubilar son muy sencillas: Rezar el Padrenuestro, el Credo y orar por las intenciones del Papa (Padrenuestro, Avemaría, Gloria, Rosario, etc.). Asimismo, hay que confesar y comulgar en el mismo día o en fechas próximas a la peregrinación, es decir ó 15 días antes ó 15 días después de haber peregrinado.

La indulgencia plenaria, también puede aplicarse por el alma de los difuntos, tales como familiares, amigos, etc. Igualmente, se puede ganar cada vez que se acuda al monasterio y se cumplan los requisitos citados anteriormente.

Peregrinar para ganar el Jubileo tiene el sentido de “desear reconciliarnos con Dios y con los hermanos. Cruzar la Puerta del Perdón al término de la peregrinación, es el signo de que queremos entrar en la experiencia de la misericordia de Dios, abandonándonos confiadamente al Señor”.

“Recibir el perdón del Señor y aprender de nuevo a llamarle Padre y comprometernos a vivir en fraternidad con todos los hombres” es otro de los sentidos de ganar el Jubileo.

El Monasterio de Santo Toribio

El Monasterio de Santo Toribio de Liébana, en los inicios del templo (segunda mitad del siglo VI), se denominaba San Martín de Turieno y la nueva advocación de Santo Toribio se fija en el año 1.125.

En el año 1.181 se constituye la Cofradía de Santo Toribio, hoy denominada de la Santísima Cruz.

En el siglo XIII se transforma en priorato y pasa a depender del monasterio de Oña (Burgos). Para entonces nuestro cenobio había conseguido un extenso dominio territorial, que abarcaba heredades no sólo en Liébana, sino también de las provincias limítrofes.

Su vida monástica, sin embargo, se extingue en el año de 1.837 con la Desamortización de Mendizábal, momento en el que marchan por esta causa los padres Benedictinos que custodiaban el templo hasta entonces.

Pero en el año 1961, tras la restauración del ruinoso edificio por un Patronato constituido al efecto en la Diócesis de Santander, se hace cargo de él una comunidad de cinco padres Franciscanos, que lo siguen regentando, hasta el día de hoy. El actual padre Guardián del monasterio de Santo Toribio es Fray Juan Manuel Núñez Cid.

La comunidad franciscana fue escogida por su tradición en custodiar lugares santos, como Jerusalén y porque una tradición señala que San Francisco de Asís, el fundador de la orden en 1.209, visitó el Monasterio de Santo Toribio de Liébana en su peregrinar a Compostela.

En la actualidad hay cinco lugares en el mundo donde se celebra un Año Santo jubilar; estos son: Jerusalén, Roma, Santiago de Compostela, Santo Toribio de Liébana y Caravaca de la Cruz (Murcia), lugar, éste último, que obtuvo este privilegio hace unos pocos años.

www.santotoribiodeliebana.com www.diocesisdesantander.com

Foto de la APERTURA PUERTA DEL PERDON AÑO SANTO LEBANIEGO 2017-2018

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