Revista Ecclesia » Darlo todo
Rincón Litúrgico Última hora

Darlo todo

«Ha echado todo lo que tenía para vivir»(Mc 12, 44).

Señor Jesús, el evangelio nos dice que, al menos una vez, tú encontraste el tiempo oportuno para sentarte enfrente del tesoro del templo de Jerusalén.

Allí pudiste ver cómo los ricos entregaban grandes cantidades de dinero al sacerdote encargado de recogerlas. Y seguramente viste cómo él las depositaba con un cierto estrépito en aquellos trece cepillos en forma de trompetas.

Pero tú pudiste también observar cómo una pobre viuda entregaba dos pequeñas monedas. Era evidente que quería destinarlas a los holocautos. Aquella humilde ofrenda era en realidad un acto en honor de Dios.

Me alegra saber que tú sabías valorar los gestos más insignificantes de cada persona. Y me sonroja pensar que nosotros solo prestamos atención a los gestos de los poderosos y de los famosos. Es evidente que tú apreciabas más la generosidad de la persona que la cantidad que entregaba en su ofrenda.

Me alegra también descubrir que tú estás cerca de los pobres y de los humildes de la tierra. Y me avergüenza comprobar que nosotros nos alejamos de ellos e ignoramos sus demandas. Es claro que tú te has colocado del lado de los humillados, que solo reciben la indiferencia de los que pasan a su lado.

Y me alegra comprobar que para ti la generosidad no consiste en dar algo de lo mucho que uno tiene sino en darlo todo. Ese todo son nuestros dineros, pero es sobre todo nuestro tiempo y nuestro amor. Y me interpela observar que en nuestro egoísmo calculamos hasta el extremo lo que podemos dar sin que disminuya el nivel y el tipo de nuestro bienestar.

Señor Jesús, te ruego que perdones esta excesiva preocupación por mis cosas. Enséñame tú a mirar con los ojos del corazón. Necesito llegar a descubrir la presencia, la necesidad y la generosidad de los más pobres. Ellos son un evangelio viviente para nuestra Iglesia y para nuestra sociedad. Bendito seas, Señor. Amén.



O si lo prefieres, regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

HAZME DE ECCLESIA

Cada semana, en tu casa