Iglesia en España

Cuarto día del Congreso Cartas de Santa Teresa de Jesús

EN EL EPISTOLARIO TERESIANO: PASIÓN, MÍSTICA Y REALISMO

La cuarta entrega de ayer jueves, estuvo enriquecida por tres intervenciones dedicadas a la autobiografía, a las “Exclamaciones-Meditaciones” y a lamística y realismo en el epistolario teresiano

Además, por la tarde, cerca de 70 personas visitaron Gotarrendura bajo la insignia “Compartiendo la fraternidad con la joven Teresa de Jesús” que, entre otras cosas contó con un encuentro con los dulzaineros de la Moraña

 

FRANCISCO JAVIER SANCHO FERMIN, “Autobiografía espiritual de Teresa en sus cartas” – fue la primera conferencia de este cuarto día de estudio en el Congreso Internacional Teresiano “Cartas y Escritos Breves”. El Director del CITeS – Universidad de la Mística, dijo y concluyó entre otras cosas: “Apenas hemos conseguido perfilar las características de una mujer que, a pesar de vivir anclada en la cima del matrimonio espiritual, la autenticidad de su mística, de su doctrina, de su experiencia de Dios, se van realizando en la cotidianidad de la vida. La grandeza de la mística teresiana se radica posiblemente ahí: en la simbiosis perfecta entre lo humano y lo divino, entre la vivencia espiritual y la realidad concreta. Ambas realidades se iluminan y se ayudan a un mismo fin: crecer en el amor. Y es la vida con sus retos y dificultades lo que da autenticidad a la mística. Pero también es la experiencia de Dios la que ayuda a asumir la vida en una dinámica capaz de seguir enriqueciendo a la persona. El camino se complementa. Nada se puede dar por concluido ni por terminado. Teresa nos enseña a no asirnos a nada, a dejar que el Espíritu –en la vida y a través de la vida- siga enriqueciendo e iluminando nuestro modo y manera de “servir al Señor”.

 

JOSÉ VICENTE RODRÍGUEZ, “Exclamaciones: oración íntima y comprometida de una mística singular” –Dedicó su reflexión a este“librito” teresiano del que “sabemos poco más de lo que Fray Luis de León puso en su primera edición de las Obras de la Madre Teresa de Jesús en 1588, al titularlo: “Exclamaciones o meditaciones  del alma a su Dios, escritas por la Madre Teresa de Jesús, en diferentes días, conforme al espíritu que le comunicaba nuestro Señor después de haber comulgado, año de mil y quinientos y sesenta y nueve”. Solemos referirnos más que nada a Exclamaciones, pero, como precisa el primer editor, se trata también de Meditaciones.

Si hacemos caso de la datación cronológica de 1569, nos encontramos con que la Santa  en esa fecha desde el 24 de marzo, andaba por Toledo, desde donde se desplazó en mayo a Pastrana, para la fundación de los conventos de monjas y frailes de aquella villa; y vuelve a Toledo en julio. Pudo escribirlas en Toledo, o alguna, acaso en Pastrana.

Que Teresa sea la autora de las Exclamaciones es ella misma la que lo dice en la última, la 17, ”¿Para qué hablo? Para que cuando veo despierta mi miseria, Dios mío, y ciega mi razón, pueda ver si la hallo aquí en esto escrito de mi mano”.

Las Exclamaciones hay que considerarlas como la autobiografía oracional y apostólica  de la Madre Teresay …no hay mejor camino para conocer su personalidad  que estudiarla, escucharla y hasta espiarla cuando ora (como hace en Las Exclamaciones) durante el tiempo que emplea en sus diálogos suaves, o tormentosos, pero siempre sinceros y audaces con Dios”.

A José Vicente le gusta hablar de “dos pasiones poderosas que atravesaron la vida de la Santa:pasión oracional y pasión eclesial  o apostólica y de las que dejó constancia escrita en sus libros”. Por pasión entiende Rodríguez, lo que “solemos calificar de apasionamiento por algo  y sufrimiento simultáneo por esa misma realidad que queremos conservar, vivir y enseñar y que, acaso, vemos amenazada  o no estimada debidamente. Estas dos pasiones relucen particularmente en el Camino de Perfección, pero también vibran en esta obrilla”.

JULIO ALMANSA CALERO, “Mística y realismo en el epistolario teresiano” – “quien dijo que “el intento de hacer confluir los términos «mística y realismo» en torno al Epistolario teresiano nos adentra en un filón mistagógico-doctrinal donde descubrimos, más allá de toda la fenomenología mística teresiana, otro perfil de nuestra autora. Una Santa, con «pies y cabeza», que acoge los dones de Dios sin perder de vista las comunidades y las personas que Dios le ha confiado. Las Cartas teresianas no sólo son una ventana a la historia e usanzas del siglo XVI, también nos permiten rastrear los dinamismos de Dios y el mejor modo de responder a su llamada, además de ofrecernos la versión más luminosa, completa e incontaminada de nuestra fundadora”.

Teresa se nos presenta a lo largo del Epistolario teresiano llena de mística y de realismo. “Una mujer que habla y ríe, que bulle vigorosa y optimista resolviendo tantos problemas” como le vinieron encima sobre todo en los últimos diez años: deudas, enfermedades, cuestiones de herencias, malentendidos, traiciones, calumnias, falsedades, compromisos. Su alma se deja tocar como si tuviese cuerpo.

 

Print Friendly, PDF & Email

Añadir comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.