Iglesia en España

Crónica de las IV Jornadas Nueva Evangelización en Tenerife

MUCHO TRABAJO, CREATIVIDAD Y GANAS EN EL ÚLTIMO DÍA DE LAS IV JORNADAS NUEVA EVANGELIZACIÓN

Comenzó este último día de las IV Jornadas Nueva Evangelización con el rezo de Laudes guiado por el Obispo Nivariense. Este domingo 30 de abril, los casi 500 participantes en esta cita, están disfrutando de una jornada eminentemente práctica con el fin de adquirir recursos de cara a la evangelización en esta “aventura” de la Misión Diocesana en marcha.

Tras la oración, el propio obispo desarrolló una breve ponencia para situar a los participantes en el punto de partida de toda acción evangelizadora. El prelado indicó que toda acción de la Iglesia ha de tener en cuenta la situación de la persona concreta en relación a la identidad cristiana. De esta forma, monseñor Álvarez expresó que no es lo mismo intentar evangelizar a no creyentes, a personas con deseo de conocer a Jesús, o a quienes han comenzado el seguimiento de Cristo. A los primeros, se refirió el prelado, hay que ofrecer un primer anuncio, a los que tienen cierta fe, proponerles un camino de iniciación cristiana y, a los que han comenzado a seguir a Jesús, avivar su testimonio y ofrecer maneras de comprometerse.

Por otro lado, monseñor Álvarez diferenció entre diversas formas de situarnos ante la fe en relación con la vida. En este sentido, el obispo a través de un esquema visual, expresó que no es lo mismo tener a Dios en el “exterior de nuestras cosas”, que tenerlo como “parte de nuestras cosas” o en “el entorno de nuestras cosas”. De esta forma, Bernardo Álvarez hizo hincapié en que lo ideal es que Dios sea el eje, la parte central de nuestra vida que es la que hace girar todo: trabajo, salud, familia, etc.

Por último, Bernardo Álvarez también hizo una diferenciación entre “religión natural” y “religión de fe”. La primera de ellas es en la que la persona intuye que Dios existe pero no tiene claro quién es. El seguimiento, por tanto, parte más bien por la búsqueda de favores. La persona es el centro y Dios es solo visto como alguien que ayuda. El prelado, a modo de ejemplo, indicó que la “religión natural” es la de aquella persona que peregrina a Candelaria o va a misa, solo si previamente Dios le ha concedido un favor. Existe un predominio del interés personal.

Por otro lado, la “religión de fe”, es aquella, hizo hincapié el obispo, que reconoce que la iniciativa parte de Dios, que sabe que Él “nos primerea” y nos invita a la comunión. Ante esta iniciativa, aclaró, se puede “no responder, responder pero a nuestro modo o responder en la línea que Dios pide. En este tipo de religión predomina la acción de gracias”.

Bernardo Álvarez concluyó indicando que la “religión natural no es mala, siempre que la tendencia sea caminar hacia la religión de fe”. Para ello puso varios ejemplos, como los de las vidas de Abraham o la Virgen María. “Ellos aceptaron con fe lo que les pedía Dios. Por la fe lo sirvieron, no por otra razón”.

Tras la ponencia del obispo, los participantes se dividieron por zonas para trabajar el taller de este día que lleva por título “Planos para una misión”. Aunque para cada zona se ha creado una metáfora o alegoría de fondo concreta, la temática general es la Misión Diocesana en marcha. De esta forma, los miembros de la zona norte y La Laguna, se adentraron en un salón de invierno del Seminario Diocesano “convertido” en la Terminal T4 del Aeropuerto de Barajas. Los sacerdotes Elisuán Delgado y Quinidio Guerra, fueron los encargados de guiar este taller en el que el satélite, simbólicamente, es las periferias a las que estamos invitados a acudir para evangelizar.

Por su parte, los alumnos de Sexto curso del Seminario, invitaron a los participantes en estas jornadas procedentes de la zona metropolitana, a “visitar” una ciudad habitada por Dios. Los alumnos Esteban Rodríguez, Juan Pablo Mendoza y José Manuel Urbina, fueron los encargados de desgranar las actitudes fundamentales que precisa la misión en una zona más urbana que rural.

Los participantes venidos del sur de Tenerife se desplazaron a la Casa de la Iglesia para disfrutar de un parchís interactivo con diferentes casillas alusivas a diversos aspectos de la Misión. Víctor González, Juan Carlos Bagacio y Fernando Delgado dirigieron este taller que llevó por lema “Parchís para soñar”.

Por otro lado, el taller de los jóvenes, guiado por Ruth Egido, Alejandro Abrante y Alejandra Hernández ha pretendido continuar con la música como telón de fondo como herramienta de evangelización.

En cuanto a los participantes venidos de La Gomera, El Hierro y La Palma, han trabajado sobre la Misión Diocesana a través de una alegoría sobre el paso del Mar Rojo. El sacerdote David Rodríguez, junto a un grupo de agentes de pastoral de San Sebastián de La Gomera, han sido los encargados de dirigir este taller.

La jornada de este sábado concluirá con la Eucaristía presidida por el Obispo, y el envío de los agentes de pastoral, a las 15:30 horas.

LOS JÓVENES TAMBIÉN PARTICIPAN DE FORMA ACTIVA EN ESTAS IV JORNADAS NUEVA EVANGELIZACIÓN

Una de las novedades para este año de las IV Jornadas Nueva Evangelización está siendo el encuentro paralelo dirigido a jóvenes a partir de 18 años.

Estos jóvenes, 25 en total, se incorporaron a las jornadas este sábado 29 de abril. Tras la Eucaristía, se trasladaron a la tercera planta del Seminario Diocesano, donde a un ritmo distinto, comenzaron su experiencia dentro de estas jornadas. Durante la mañana, estuvieron junto a una representación de la comisión de la Misión trabajando el tema: “Vamos a formar lío: Jóvenes Misioneros”. Jordí Massegú, responsable de Life Teen España y el sacerdote Quinidio Guerra ofrecieron diferentes herramientas para animar la evangelización en los jóvenes y desde los jóvenes. El primero de ellos dio a conocer en qué consiste Life Teen. Se trata de un método de formación católica nacido en Estados Unidos que pretende acercar a los jóvenes a Cristo a través de dos ejes: Catequesis dinámicas y encuentro con Jesús en la Eucaristía. Por su parte, Quinidio Guerra esbozó algunas ideas sobre la evangelización a la luz de la invitación del Papa de salir de nosotros mismos, con nuevo ardor misionero, para transmitir la alegría del Evangelio.

A mediodía, estos jóvenes pudieron compartir un tiempo con el jesuita José María Rodríguez Olaizola para tratar el tema titulado: “Los buscadores de Dios”. Este sociólogo y ponente de las jornadas, trató de hacer ver a los jóvenes que una imagen muy válida hoy día para definir al cristiano es la de buscador de Dios. Así como ha habido otras épocas en las que se ponía el acento en imágenes como la del apóstol o la del discípulo, Olaizola expresó que el buscador de Dios en la actualidad es una figura interesante porque todos tenemos muchas preguntas. “En la vida estamos continuamente buscando. Como ejemplos de búsquedas contemporáneas podemos citar: Google, la búsqueda de trabajo, la búsqueda de pareja, hogar, etc. O búsquedas más significativas como: Búsqueda de respuestas, la búsqueda de sentido y la búsqueda de Dios”.

El coordinar del proyecto de evangelización digital “Rezandovoy” también les planteó a los jóvenes que en estas búsquedas existen unas tensiones que hay que afrontar. “Tensiones entre la certeza y la duda, entre las ganas y las desganas y entre la buena noticia del evangelio y otras buenas noticias que se nos cuelan en las que a veces tienes que optar y es imposible compaginarlas todas. Sabiendo esto, quien se lanza a la búsqueda religiosa que puede durar toda una vida, debe dar respuesta a preguntas como qué quiere Dios de mí”.

Por último, José María indicó dónde encontrar estas respuestas y dónde encontrar a Dios. “Hay cuatro ámbitos de encuentro con Dios: La historia compartida, la Palabra, la celebración y las personas. En este sentido, existen dos caminos para encontrar a Dios en el prójimo. Uno es el testimonio. Las vidas de las personas hablan de lo que creemos. Por eso, debemos hacernos la pregunta de qué está transmitiendo mi vida y preguntarnos también en qué creen los otros. En segundo lugar, también vemos la acción del espíritu en las personas”. Como ejemplos de esta acción, Olaizola citó el perdón, la sabiduría, la fortaleza, la debilidad, etc.

En la tarde, los jóvenes pudieron disfrutar de un taller, o herramienta para la Misión, guiada por José María y por componentes del grupo “Nueve y cuarto”, que son integrantes del coro de la iglesia de los jesuitas de Valladolid. Este taller llevó por título «La música: misión y servicio». En él, los integrantes del coro fueron desgranando sus testimonios personales, al tiempo que introducían una canción significativa para su vida de fe.

Para esta noche de sábado está previsto que los jóvenes desarrollen una práctica de la iniciativa creada por el Proyecto Centinelas, “Una luz en la noche”. Se trata de una iniciativa de evangelización de primer anuncio consistente en compartir un rato de oración y alabanza ante el Santísimo. Paso previo para luego salir a la calle en parejas e invitar a otros jóvenes de la zona a entrar a la iglesia, mientras en el interior del templo se entonan cantos en un clima familiar y acogedor. Concretamente, esta «Una luz en la noche” tendrá lugar en la Catedral de La Laguna y su entorno.

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