Internacional

Crónica del encuentro CELAM-CIDH

Crónica del encuentro CELAM-CIDH

El  jueves 19 de marzo 2015 representantes del CELAM – DEJUSOL y de la Red Eclesial Pan Amazónica participaron en  audiencia con la CIDH(Comisión Internacional de los Derechos Humanos).

REPAM y DEJUSOL DEL CELAM Expusieron la posición de la Iglesia Católica ante la vulneración de los derechos humanos de poblaciones indígenas y campesinas afectadas por las industrias extractivas en el continente.

La Iglesia muestra su preocupación dando cuenta de cinco casos emblemáticos en los que dicha estructura, cumple un papel importante y respecto a ello se formularon algunas recomendaciones.

Uno de los aspectos más importantes de la audiencia fue “testimoniar la angustia y sufrimiento de muchos hermanos y hermanas que viven en algunas circunstancias las consecuencias de una devastadora y cada vez más amenazante actividad extractiva sin rostro humano y sin ética” según Mons. Pedro Barreto, representante de DEJUSOL.

El diálogo con la CIDH tenía tres objetivos:

Dar a conocer la posición y seria preocupación de la Iglesia antes las claras consecuencias sobre extractivismo formal e informal que se extiende en nuestra región

Presentar caso emblemáticos de la de diversos países de AL donde la actividad extractiva vulnera los derechos de las personas y su entorno natural

Formular como Iglesia algunas propuestas a la CIDH, estados, sociedad civil, de respeto a sus culturas ancestrales.

La Iglesia no puede ni debe quedarse al margen de la lucha por la justicia, más aun siendo testigos de tantos daños y destrucción, no solo del ambiente sino de la salud de las personas.

El llamado que Mons. Barreto hace al iniciar la audiencia de disponerse, como Iglesia Católica a ser instrumentos de paz y buscar el respeto a los derechos de las personas y a los bienes de la creación.

La intervención de Monseñor Álvaro Ramazzini, Obispo de Huehuetenango (Guatemala) y Presidente la Comisión de Justicia y Solidaridad de la Conferencia Episcopal de Guatemala, abordó la posición de la Iglesia Católica frente a la explotación de los recursos naturales, y  se constata que, si bien es cierto las industrias generan recursos económicos para la inversión pública, pero que la acelerada e irracional explotación y expansión de la industria extractiva, está afectando derechos fundamentales, como el uso del agua.

Ahí hay una corresponsabilidad de los Estados. Es visible que las empresas internacionales y financieras subordinan las economías locales, el CELAM ha denunciado que en ciertos casos se ha dado prácticas indebidas. Los convenios como el 169 de la OIT no se cumplen, no se respetan los procesos sociales, económicos y  culturales de las  comunidades circundantes. La calidad de vida se sacrifica.

 

En este marco y como alternativa para la defensa de la vida y los derechos, la REPAM es una iniciativa eclesial que nace para oír el clamor de los pueblos exluídos y marginados: “no vamos a quedar indiferentes frente  este grito” dijo Ramazzini. “No  podemos aceptar que la riqueza de ahora sea la pobreza para las futuras generaciones. Es necesario lograr un equilibrio“. La Iglesia es consciente de la separación iglesia y el estado, pero llama a buscar  juntos otros modelos alternativos y sostenibles del desarrollo económico y explotación de recursos naturales.

La presentación de los cinco casos emblemáticos estuvo a cargo de David Lovatón, abogado y asesor del CELAM, quien inició su intervención señalando que la  “Iglesia ha plasmado su discurso en actos concretos acompañando a los pueblos”.  Tres de los cinco casos presentados tienen que ver con la Amazonía y dos con Mesoamérica. Los casos emblemáticos de Brasil en Piquiá de Baxio, en México, San José de Guajaca y en Honduras, Comunidad Nueva Esperanza son por la incidencia de la actividad minera.

 

En Ecuador, en el Parque Nacional Yasuní y en Perú en Amazonas y Loreto, son por los impactos de la explotación petrolera; los cinco casos denuncian agresión y vulneración de los derechos y los pueblos indígenas.

 

Mauricio López, secretario ejecutivo de la REPAM interviene recalcando la  presencia profunda de la iglesia, con tropiezos y  luces. El desafío es descomunal,   un imperativo ético universal que nos implica a todos, que inicia con un cambio radical de corazón y de actitud, y que es también una búsqueda de la Iglesia. Es imperativa la demanda del mejoramiento de las condiciones de vida para los más vulnerables: pueblos en aislamiento voluntario, pueblos amazónicos y futuras generaciones.  “La vulneración, la exclusión nos llaman a responder juntos”.  La iglesia pide perdón por los tropiezos, pero reconoce la esperanza de su presencia, una presencia comprometida, encarnada, itinerante, con proyección de futuro. “Los rostros concretos nos hablan de una manera distinta de ver la vida”, aseguró el representante de la Red.

 

Para hacer evidente el llamado del Papa Francisco de ser pastores con olor a oveja, en la intervención de Dom. Roque Paloschi, Obispo de Roraima y miembro de la Comisión Amazónica de la CNBB, la Iglesia Católica propone:

 

Canal permanente de cooperación

Formación sobre parámetros  internacionales en materia de derechos humanos y pueblos indígenas y no indígenas para agentes pastorales, líderes sociales y pueblos vulnerables.

Relatoría anual sobre amenazas y agresiones sufridas por agentes pastorales de la Iglesia Católica y líderes sociales para velar por el compromiso de los estados en materia de DDHH y pueblos indígenas.

Asumir corresponsabilidad internacional sobre la naturaleza y respeto de derechos humanos, de pueblos indígenas y no indígenas, reparación a víctimas y ambientales por las consecuencias de las industrias extractivas.

No criminalizar las manifestaciones sociales en contexto de conflictos socio ambientales.

Buscar salidas pacíficas y justas en respecto a la cultura y naturaleza

La Iglesia tiene mucho que aprender, pero también tiene mucho que aportar en el acompañamiento a personas y seguimiento a los casos y ratifica fervientemente su opción preferencial por los pobres.

Para concluir Mons. Barreto expone la petición que hacen los Obispos de América Latina al Papa Francisco para que en su próxima visita a Estados Unidos, se planifique un encuentro con la CIDH.

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