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Crónica de la  XLI Jornadas de la Asociación Española de Profesores de Liturgia

Crónica de la  XLI Jornadas de la Asociación Española de Profesores de Liturgia

En el marco incomparable del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, de 29 al 31 de agosto han tenido lugar las XLI Jornadas de la AEPL, sobre el tema “Liturgia y Sociedad Actual”.

El primer día tuvo la lección inaugural el presidente Aurelio García Macías, que anunció el cese de la actual Junta directiva. Agradeció a todos los miembros de la Asociación la confianza que durante tres trienios consecutivos depositaron en él y su equipo. Sugirió en primer lugar la necesidad de potenciar la formación litúrgica de los mismos profesores. En segundo lugar, la importancia de la experiencia espiritual: no hay que limitarse a ser competentes en las cátedras académicas, sino también en el altar, mediante una vivencia auténtica de la liturgia, tanto en las aulas como en la misma celebración. Desde el pasaje evangélico de la hemorroísa nos invitó a ser como ella y tocar a Jesús con fe. Nosotros, como profesores y cultores de la liturgia debemos “tocarla” con fe para que nos suceda también el milagro. Acabó comentando el programa de este año y declaró inauguradas las Jornadas de liturgia de este año.

La primera ponencia, pronunciada por Miguel García-Baró López, Profesor de Filosofía en la UPCO, tuvo como título “El gesto litúrgico como anomalía en el mundo cotidiano”. En una intervención sumamente certera, hizo un análisis de la sociedad actual, que ya no es posmoderna, y que adolece de los valores esencialmente humanos. La definió como una sociedad empecatada a causa de la globalización y de la destrucción de la universidad, con el apartamiento de los verdaderos sabios. Propuso tres claves. El silencio: el hombre necesita prescindir de infinidad de cosas para hacerse transparentes ante Dios. La belleza: la imagen de Dios tiene que manifestarse en la belleza, la seriedad, el silencio y el desprendimiento. Y la reiteración: la liturgia es rutinaria, pero nunca rutina puesto que nunca es la misma, porque es siempre nueva y ha de ayudar a que la persona llegue a tener anhelo de trascendencia.

Por la tarde Corrado Maggioni, Subsecretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, habló del aporte de la liturgia a nuestra sociedad. Explicó que la palabra “liturgia” es un concepto desconocido en general, pero que a esta sociedad desnortada la liturgia le ofrece una aportación profética: la acción de gracias, el perdón de los pecados -mediante la confesión de las culpas-, la súplica y el sentimiento filial ante Dios. Además de éstas, ofrece la aportación ministerial con la que se acerca a la gente herida, golpeada y da respuesta a nuestras necesidades; la aportación pedagógica: posibilidad de que el hombre sea aquello que está llamado a ser en Cristo y, por último, el silencio en una sociedad llena de ruido.

La primera ponencia del martes, pronunciada por Adolfo Ivorra Robla, Profesor en el Centro Superior de Estudios Teológicos de León, bajo el título “La transmisión de la liturgia en la actualidad”, nos puso al día del impacto, muchas veces negativo, que tienen las nuevas tecnologías en la retransmisión de las celebraciones litúrgicas. En los medios se pierde “la asamblea”, la presencia real de la persona en la acción litúrgica. La realidad virtual no puede sustituir nunca la celebración presencial. Además, las misas retransmitidas por televisión deben tener una misión de ejemplaridad, por lo que beben respetar las normas litúrgicas.

La segunda intervención del día, a cargo de Mons. Raúl Berzosa, obispo de Ciudad Rodrigo, consistió en un diálogo sobre cuestiones en torno a la cultura actual y la liturgia. El ponente comenzó con una clarividente exposición, llegando a la conclusión de que la aportación de la liturgia cristiana a la nueva cultura es redescubrir que la felicidad es plena desde el misterio. Vivir “es ser para donarse” (E. Lévinas); redescubrir el verdadero yo profundo: frente a las realidades negativas que dominan la sociedad actual, en lo bello y para la belleza. “Sólo la verdadera belleza salvará al mundo” (F. Dostoyevski); redescubrir las dos caras de la moneda: no hay belleza más grande que la liturgia, en la que Cristo es la brújula. Y caminar hacia una nueva antropología con Cristo en el corazón, la vida eterna en la cabeza, las manos en la Eucaristía y en los pobres.

Esa misma tarde tuvo lugar la Asamblea Extraordinaria de la AEPL en la cual el Presidente hizo balance de los nueve años de ejercicio de la actual junta, recordando los lugares y temas tratados durante los últimos tres trienios. Consideró también necesario valorar la pertenencia a la Asociación por parte de todos sus miembros, animó a la futura Junta a continuar con entusiasmo la labor de la AEPL y finalmente tuvo un recuerdo para los difuntos de estos años. El Secretario, el Administrador y el Vocal responsable de las publicaciones dieron cuenta de su gestión y a continuación se procedió a la elección de tema, fechas y lugar para las próximas jornadas, que serán en Málaga, sobre “La reforma luterana y la liturgia”. Inmediatamente se procedió a la votación de la nueva Junta Directiva en la que salieron elegidos: como presidente, Jaume González Padrós; como secretario, Emilio Vicente de Paz; como vocal administrador: Raúl García Herráez y como vocal de publicaciones José Antonio Goñi.

El miércoles 31, después de laudes tuvo lugar la última ponencia titulada Puntos de encuentro entre la sociedad actual y la liturgia, a cargo de Mons. Fernando Sebastián Aguilar, Arzobispo emérito de Pamplona y Tudela. El ponente afirmó que la liturgia es la recreación del mundo de la salvación: la muerte y la resurrección del Señor. Todo es realidad en la liturgia y todo es posible por la Palabra viva de Cristo, presente en nuestras celebraciones. Pero el factor fundamental de encuentro es la fe. Sin fe no puede haber liturgia, por lo que es necesaria una catequesis de la liturgia. En la actual cultura antropocéntrica la verdadera grandeza de la persona es ser imagen y semejanza de Dios y el punto de encuentro de la humanidad entera es Jesús.

Terminada la ponencia puso fin a las Jornadas el nuevo Presidente, con unas palabras de agradecimiento y ponderación de la labor llevada a cabo por el anterior y su equipo, y pidió el apoyo de todos los miembros de la AEPL.

Inmaculada Morenza Tato R. P.

Susana Crespo Rosselló R. P.



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