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Crónica de la presentación del libro de Rod Dreher “La opción benedictina”

El 15 de enero de 2019 y en la Facultad Cs Económicas y Empresariales CEU San Pablo, tuvo lugar la presentación del libro de Rod Dreher “La opción benedictina”. Una estrategia para los cristianos en una sociedad postcristiana. (Ed. Encuentro).

La obra, primer libro en español de Rod Dreher, lleva como subtítulo: Una estrategia para los cristianos en una sociedad postcristiana. La traducción es de Consuelo del Val y el prólogo a la edición española de Agustín Domingo Moratalla. 

Rod Dreher escribe este libro a partir de un análisis de la sociedad norteamericana después de una década de conversaciones a lo largo de todo EE.UU.

Rod Dreher tiene en cuenta la Regla de San Benito del siglo VI y analiza cómo se puede aplicar a las familias cristianas hoy, y cómo la adaptan comunidades católicas, ortodoxas y protestantes que quieren vivir según Cristo.

Con la presencia del autor y del prior del Valle de los Caídos, el benedictino P.Santiago Cantera, moderó: D. Alfonso Bullón de Mendoza, Presidente de la Asociación Católica de Propagandistas. Realizó una breve presentación. Primero con alusión al autor Rod Dreher, destacando, que la obra “LA OPCIÓN BENEDICTINA”, obra traducida ya a 10 idiomas, un año después de su edición en inglés, ve la luz, gracias a ediciones Encuentro, en español. Presentó asimismo, al Prior de la Abadía del Valle de los Caidos, P. Santiago Cantera, profesor de Historia Medieval que fue en esta Universidad y antiguo miembro de la Asociación Católica de Propagandistas, quien tras realizar su tesis doctoral sobre el mundo monástico medieval, decidió dedicarse al “ora et labora” de la regla de san Benito.

El P. Santiago Cantera, manifestó la suerte de conocer al autor de “La opción benedictina”, la lectura del libro que ya conocía por referencia de dos monjes que lo habían leído en inglés. También me fijé, dijo, en distintas reseñas realizadas en distintos medios (unas favorables y otras más críticas). A medida que he ido avanzando en la lectura, debo decir que se lee muy bien, un libro que “engancha”. Además veo que el libro obliga a reflexionar, a pensar; estamos ante un libro que no deja indiferente. Un libro que lleva al debate. Lleva a crear comunidad. Esa es una de las ideas centrales del libro. No invita a crear familias cerradas. La idea que lanza el libro es más creativa: es crear comunidades vivas de cristianos. Comprender que es un libro escrito en EE.UU, en una sociedad muy distinta a la nuestra, con parecidos, pero distinta. Sociedad diferente en dónde se refleja ese mosaico religioso que existe en la sociedad norteamericana. En esta crisis de civilización, es preciso recuperar la esencia de nuestra civilización, los fundamentos de la cultura clásica greco-romana, los fundamentos del cristianismo, el aporte de los pueblos germánicos, eslavos; todo ello fue lo que configuró nuestra civilización occidental. Quiero destacar -indicó- y plantear también el ¿por qué surge san Benito y la primera opción benedictina? San Benito de Nursia cuando realiza esa huida del mundo, estando estudiando en Roma, una Roma en proceso decadente y huye a la soledad, su idea no era conservar la cultura clásica greco-romana, no tiene la idea de fundar un monasterio, ni una orden religiosa. Todo eso vendrá después. La idea de san Benito cuando se retira a la soledad en Subiaco, es la búsqueda de Dios, huye del mundo porque busca a Dios ante todo. Y eso es lo que inculca a los discípulos que empiezan a llegar hacia él. La búsqueda de Dios, ahí reside el fundamento de la vida monástica y de la vida benedictina. Ya en Oriente, cuando surge el monacato en el siglo IV (en Egipto) lo que lo monjes buscan, lo que san Antonio Abad busca es el encuentro con Cristo, el dedicar su vida enteramente a Dios. San Benito vive esa misma experiencia en occidente. El análisis que realiza Rod Dreher de muchos de los aspectos actuales, coincide con lo que dijo Benedicto XVI, ya antes de ser papa, que los cristianos tenemos que asumir que en algunos lugares de occidente nos podemos ir convirtiendo en minorías casi marginales. Esta es una realidad que tenemos que asumir y desde ahí mismo, desde esa búsqueda de Dios y con la fuerza del Espíritu Santo, sí se podrá construir ese espíritu comunitario, comunidades cristianas, activas, que relancen e impulsen el futuro de nuestra civilización.

A continuación el autor del libro Rod Dreher, hizo una reflexión sobre el libro. Hizo referencia a la reflexión que Ratzinger, siendo sacerdote, hizo en 1969. Predijo el futuro de la Iglesia y dijo en 1969 que la Iglesia ya estaba en crisis. La Iglesia quedaría reducida a pequeñas comunidades de creyentes, que vivirían de manera diferente y que sería la luz en la oscuridad. Dijo el que sería Benedicto XVI. Y ¿cómo se lograría? Comprometiéndose completamente con las esencias de la vida cristiana tradicional.

En la introducción, el autor afirma que que ha escrito este libro “para despertar y animar a la Iglesia a fortalecerse mientras nos quede tiempo… tenemos que regresar a las raíces de nuestra fe, tanto en pensamiento como en obra…”.Rod Dreher agradeció la hospitalidad que le concedieron los monjes de Nursia, una comunidad de hombres que han perdido casi todo y que tienen un camino muy difícil de recuperación, pero que están llenos de alegría, pero sobre todo de esperanza. La resistencia de los monjes, después del terremoto, me recuerda, dijo, una frase del psiquiatra judío Viktor Frankl, que sobrevivió a los campos de exterminio nazis. “Aquellos que tienen un por qué para vivir, pueden soportar casi cualquier cómo”. Si elegimos a Dios por encima de todo lo demás, podemos sobrevivir a cualquier situación. En esta civilización postcristiana si no ponemos a Dios en primer lugar, perderemos todo lo que realmente importa. La elección es nuestra. Como pueblo sabíamos todo esto pero lo hemos olvidado. Debemos elegir. Nuestra civilización es tan rica materialmente pero tan pobre espiritualmente. La Iglesia con sus santos con tanta belleza, es preciso atender a todo ese bien y belleza y defenderlo con todo nuestro ser. Es la única manera de que nuestros hijos y los hijos de esos hijos puedan recibir esas tradiciones, que les ilumine en esa noche oscura. Quizás, quién sabe, ese nuevo san Benito que el mundo necesita, puedes ser tú, concluyó Dreher.

Seguidamente, se dio la palabra al público asistente y se sucedieron las preguntas.

Pregunta: Hace poco en un artículo se decía que la Iglesia en España era dónde más se perdían creyentes. Algo parecido sucede en Europa. ¿Qué opinión tiene al respecto?

Respuesta: Es una pregunta compleja. Hablar de manera específica, concreta, al no ser mi país, ni residir aquí. Pero sí digo que lo que sucede en España, en Europa, también está sucediendo en mi país. Sorprendentemente, yo encuentro más fe entre los jóvenes católicos europeos. Ustedes tienen un sentido de la realidad que nosotros no tenemos. Han pasado por el anticlericalismo, la descristinianización. En Estados Unidos, muchos de nosotros dan por sentado que los cristianos y la Iglesia siempre estarán a salvo. Pero nosotros sabemos que eso no es cierto. Los católicos españoles así como los cristianos deben ser conscientes de que tener poder político y poder defendernos políticamente no es suficiente; es necesario defendernos de manera política, jurídica, legal, pero no es suficiente. En Estados Unidos, hay muchos cristianos, conservadores católicos y protestantes, durante muchas décadas, desde Reagan, que creen que si votan por partidos conservadores y se tiene los jueces adecuados, todo irá bien. Mientras tanto, permitimos que la fe se “escape”; no la enseñamos a nuestros hijos y nietos. Separamos la fe de la vida. En EE.UU. muchos cristianos han separado la vida de la Iglesia y ahora estamos viendo las consecuencias. Respecto a Europa, me resulta difícil tener una opinión concreta porque no vivo aquí, pero yo creo que la lucha política es muy importante la lucha entre las comunidades para reconstruir esta fe. Toma la palabra el P.Santiago Cantera, que coincide con Rod Dreher. Es preciso crear esos ámbitos en el campo educativo. Un catolicismo de identidad que transmita valores, virtudes. Superar un sistema que solo sirva para dar titulaciones, es más prioritario formar personas. Es preciso educar y vivir en la verdad. Es problema de los católicos, hoy, es que nos hayamos acomodado, nos hayamos adaptado a la situación general y podemos vivir bajo una supuesta prudencia, cuando la realidad es que es cobardía. Tenemos que tratar de vivir en la verdad. Es un testimonio y resistencia en medio del acoso que nos puede aminorar. Y vivir según las creencias y superar medios y complejos y tomar conciencia de aquello que debemos hacer. España es una nación rica en mística, en santidad, en espíritu misionero a lo largo de todos los siglos. Tenemos que vivir toda esa tradición y transmitirlo a las jóvenes generaciones. Vivir de ello. Leer a los santos, la vida de los santos. De ellos aprendemos buena doctrina, doctrina segura e impulso para actuar.

 

Pregunta: Vd. dice en su libro que Donald Trump no es la respuesta, sino el síntoma. Mi pregunta es: ¿por qué no es la respuesta? ¿de qué es el síntoma?

Respuesta: Tengo que decir que yo soy conservador pero no republicano. Yo salí del partido republicano en el año 2008, a raíz de la guerra de Irak; una guerra que yo apoyé. No lo voté. Sabía que mi voto no iba a valer nada. Yo lo hubiera votado si mi voto hubiera tenido importancia no tanto a favor de Trump, sino en contra de Hilary Clinton. Tengo que dar las gracias por algunas de las cosas que Trump ha hecho. A pesar de su temperamento ha realizado algunas cosas buenas. Considero que es un síntoma de la caída del establishment político a la hora de hacerse cargo de los problemas de las personas. Vemos que la causa principal de muertes en personas de edad media y de clase trabajadora es el suicidio, la adicción a drogas y el alcoholismo. Me temo que Trump no ha hecho muchas cosas para cambiar la dirección del país. Él es muy bueno escribiendo twist, pero no a la hora de establecer una política de gobierno. Trump tiene muchas cualidades, pero la profundidad filosófica no es una de ellas. La política norteamericana está en una situación muy inestable porque cualquier día Trump se va a ir y la situación de la izquierda va a ser mucho más extrema. La reacción en la derecha va ser más extrema, con lo cual nos enfrentamos a una situación de gran inestabilidad. Desafortunadamente Trump no ha encontrado la manera de hablar con todo el mundo, solo habla con los suyos, con los que le apoyan. Pero lo mismo puede decirse de los demócratas. Esa es la realidad en la que vivimos y a muchos cristianos conservadores no les gusta Trump. Desafortunadamente esta es la dirección que está siguiendo nuestro país, no veo ninguna solución positiva; no he visto que el partido republicano se haya reformado a partir de sus fallos. Me gustaría ver quién sucede a Trump. En Estados Unidos ya tenemos una buena señal. Hay un periodista conservador. Ha visto los fallos del establishment y ha empezado a pedir una política que respete a las personas de la calle, la clase trabajadora y no a las grandes empresas; ellos van a cambiar el partido republicano.

 

Pregunta: A raíz de las próximas elecciones presidenciales en los EEU (2020), ¿cómo cree que va a reaccionar ese establishment frente a la posible reelección de Donald Trump?. No sé si conocerá el caso de España, la respuesta de protesta por cuestionar una ley que criminaliza al hombre.

Respuesta: Hay una razón por la que se eligió a Trump. El habló de realidades políticas que el establishment en Washington no podía ver. El problema aquí es que Trump no ha mantenido sus promesas. Por otra parte los demócratas quieren nombrar a alguien más comprometido con las políticas “pro género”, “pro aborto”. Eso va a atemorizar a muchas personas, como es mi caso, que va a hacer que votemos a Trump. Respecto a las elecciones del 2020 la lucha será tremenda.

 

Pregunta: He tenido la ocasión de leer su libro, después de una crítica favorable del obispo Joseph Chaput. En su libro habla de las familias como núcleo de esas comunidades fuertes. La práctica de los sacramentos se debe realizar en familia. Encuentro su libro muy inspirador y se lo agradezco.

Respuesta: Yo procedo de una familia muy unida. Me fui para trabajar como periodista. Tenemos una buena relación. En el 2013 a mi hermana pequeña le diagnosticaron cáncer. Ella se quedó en casa. Yo vivía en Filadelfia y en ese momento decidimos volver a Luisiana para ayudar. Después de fallecimiento de mi padre, la familia se separó. Es una gran tragedia y he intentado aprender. Yo quiero educar a mis hijos y que ellos decidan estar con nosotros.

 

Pregunta: Muchas personas al leer su libro, se preguntarán: ¿qué puedo hacer ahora? ¿qué puedo hacer mañana?. ¿Que piensa que es lo que debemos hacer?

Respuesta: Bueno, la respuesta breve es arrepentirse. Volver al camino de la unidad. Valorar, ver nuestras vidas y evaluar qué es lo que queremos cambiar, lo que necesitamos cambiar. Es muy importante hacerlo en común con aquellos que estén de acuerdo con nosotros. Una de las cuestiones que se derivan de la “opción benedictina” es que buscan otros cristianos que ven el mundo de la misma manera. El modo va a ser distinto según los lugares. Un católico en Madrid va a entender una serie de retos y problemas de manera distinta a un cristiano evangélico que viva en un pueblo pequeño del sur de Norteamérica. Todos buscamos a Dios, ponemos al Señor ante todo, pero la manera de hacerlo va a ser distinta. Es preciso hablar con nuestros amigos, con aquellos que comparten nuestro punto de vista.

 

Pregunta: Tengo la experiencia de que la fe cristiana es bella en si misma, la familia cristiana es bella en sí misma; es bellísima y por eso es contagiosa. Entiendo que Dios se ha adelantado a todo lo que estamos viviendo, que están apareciendo, como un regalo, esas moradas que nombraba Santa Teresa. La Iglesia se está llenando de opciones benedictinas, de comunidades, de grupos, de asociaciones, de movimientos para no vivir la fe en solitario, que sería un suicidio espiritual. Vivir la vida de fe con autenticidad y dejar que eso por sí solo contagie y dejar que Dios lo haga.

Respuesta: Muchas gracias por su aportación. La belleza y la bondad son los iconos para encontrar la verdad, la verdad siendo Cristo. Y yo he encontrado esa verdad en mi vida. Cuando era adolescente perdí la fe. Luego a los diecisiete, en el año 1984, mi madre, en un sorteo, ganó un viaje a Europa y me lo dio a mí. Era el único joven entre personas mayores (jubilados norteamericanos) y recuerdo que de camino en autobús a París desde Londres, paramos en una iglesia antigua. Entré y me cuestioné: quiero conocer al Dios que inspiró a los hombres a construir este templo, esta gloria. Yo no salí de esa iglesia como un cristiano reconvertido, pero sí salí buscando. A partir de ahí tuve una misión. Unos años más tarde después de terminar en la Universidad en mi primer trabajo se me pidió que hiciera una entrevista a Carlos Sánchez, un señor de Guatemala que vivía en mi ciudad y que tenía 91 años. Cuando fui a ver a este sacerdote que vivía solo y vi que era una persona llena de luz. Tenía gran paz. Poco después me convertí. El Señor me habló a través de aquella iglesia, a través de ese sacerdote. Por eso es muy importante detectar aquellas cosas negativas que hay en el mundo, que hagamos un análisis realista, pero la manera de mirar profundamente la vida es a través de la belleza, de la espiritualidad y de la verdad. Fui a Francia en el otoño de 2018 a raíz de la publicación del libro. Fui a un café en Paris y allí conversé con un filósofo ateo. Le interesó el libro, hablamos. Coincidimos en que el mundo estaba en una mala situación, donde se destruían los valores morales. Yo le pregunté: profesor, ¿dónde encuentra Vd. la esperanza?; él me respondió: yo no tengo esperanza. Yo le dije: yo tengo esperanza en Jesucristo. No piensen que estoy diciendo esto como un evangelista de la televisión norteamericana. No soy optimista hacia el mundo al que nos dirigimos, pero sí que tengo esperanza como cristiano. Para los cristianos, la esperanza quiere decir que el sufrimiento tiene significado, porque nosotros nos vamos a reunir con Jesucristo y sabemos que el amor es el centro de las cosas, está en el centro del universo. Con esa convicción nada nos puede derrotar. La Virgen María nos lo dice. Así que cuando estoy desesperado al ver lo que sucede a mi alrededor hoy, pienso en estos modelos y en todos aquellos que ven con más profundidad las cosas, como el Papa Benedicto XVI. Eso es lo que me da la esperanza, lo que me hace seguir mirando al futuro. El filósofo me dijo: si, bien, para vosotros los norteamericanos eso está bien, pero en Francia pensamos que esta vida es lo único que existe. Cuando mueres, todo se acaba. Yo no supe qué responderle. Desde entonces sigo pensando y eso me enseñó a no centrarme tanto en lo negativo, sino en buscar el equilibrio, buscar lo que es verdad, hermoso, verdadero.

 

Pregunta: ¿Por qué el libro lo dirige a los cristianos? Hace hincapié en el ayuno. Se ve claramente su confesión cristiana particular. ¿Escribió el libro para los cristianos?

Respuesta: Yo hablo del teísmo terapéutico moralista. Es una frase que inventó un sociólogo católico de la religión en los EE.UU. para describir la religión en Estados Unidos, donde las personas creen que Dios existe y Dios quiere que seamos buenos, felices. Todos vamos a ir al Cielo. Yo lo reconozco. Yo crecí en una familia muy conservadora y pensábamos que todo el mundo era cristiano. ¿Por qué? Porque todo el mundo estaba bautizado, teníamos que ir a la Iglesia, a misa. No teníamos que leer la biblia porque no nos íbamos a hacer fanáticos. Afortunadamente yo salí de ese esquema dejé de verlo así. Ser cristiano era como estar vacunado contra el cristianismo real. En 2004-2005 formé parte del consejo editorial de uno de los principales periódicos estadounidenses. El matrimonio homosexual pasó a ser tema candente. Yo supe que ese periódico iba a tener una opinión muy liberal. Quise argumentar, convencerles de la importancia de la familia tradicional. Un colega conservador pensé que juntos íbamos a establecer un frente conjunto. Pero me dijo que no, que creía en el matrimonio homosexual y no tenía derecho a decirle qué es correcto o incorrecto. Estoy bautizado, dijo, voy a misa los domingos y tengo derecho a tener mi opinión. Eso me dejó en shock. Esto es un ejemplo de lo que veo todos los días en mi trabajo, como periodista. Los cristianos piensan que son cristianos y que viven en un país cristiano, pero eso es una ilusión.

 

Pregunta: Nos puede decir algo sobre esta sociedad de consumo, ese ataque a la naturaleza.

Respuesta: En el 2006 escribí mi primer libro sobre el conservadurismo más tradicional, es decir, un conservadurismo que perservara la tierra, nos hablara de la naturaleza. Fue un libro rechazado por muchos conservadores norteamericanos que piensan que nosotros tenemos el derecho de hacer lo que queramos hacer con nuestra tierra. Del Papa Francisco alabo la encíclica “Laudato si”, donde se muestra la importancia de cuidar la naturaleza. Es un regalo que el Señor nos ha dado y tenemos que cuidar. Muchas personas en mi país no han prestado la suficiente atención a estas cuestiones. En las generaciones jóvenes, estamos empezando a ver una mayor conciencia y preocupación. Empiezan a ver la naturaleza como algo más sagrado. Si no quieres envenenar la naturaleza, no envenenes tu cuerpo con productos químicos. No te hagas a tí lo que no quieres hacer a la naturaleza. Aquí vemos una gran división política en los Estados Unidos, donde la izquierda dice: no voy a dañar a la naturaleza pero soy libre de hacer con mi cuerpo lo que quiera. Eso no debe ser así. Nosotros como cristianos y como católicos sabemos que la naturaleza y el mundo material es un regalo de Dios, un icono de Jesucristo y como tal ha de tratarse.

 

Pregunta: La misa, la celebración del amor de Dios hecho carne, es el centro de la cultura cristiana. A partir de ahí se construye todo. Vd habla en su libro de una cultura que se aparta de los estándares de la cultura actual que es materialista, consumista. Sentido de la palabra amor. Entiendo que la cultura tiene que partir de redefinir qué es amor y no como lo define la cultura actual.

Respuesta: En general, hoy pensamos que el amor es simplemente una emoción. El amor requiere concretizar ese amor. Si es simplemente una moción no va a ser estable. Se educa en una cultura donde se dice que el amor es aquello que ellos sienten. El transgénero, entre los adolescentes, está creciendo.

 

Pregunta: Mucha gente para evitar vivir la fe en soledad, la viven en algún movimiento: camino neocatecumenal, Opus Dei. ¿Hasta qué punto, la fe en un movimiento es una manera de concretar la opción benedictina o por el contrario, vivir la fe dentro de un movimiento es algo diferente y en ese caso cuáles serían las diferencias entre vivir la vida de fe en un movimiento y la vida según la opción benedictina? ¿Dónde está la novedad que aporta la opción benedictina?

Respuesta: Pregunta estupenda. He visto frutos maravillosos en muchos movimientos. Estamos en un momento ideal para aprender de todos esos movimientos.

 

Pregunta: Leyendo el libro me sugiere esta pregunta: ¿hasta qué punto le parece importante clarificar la diferencia que hay entre un cristiano monástico y un cristiano seglar? Podemos caer en el error que querer ofrecer soluciones monásticas a problemas de espiritualidad seglar. Recuerdo que en el libro hay un capítulo que dice: “convierte tu casa en un monasterio doméstico”. La pregunta no pretende ser solo critica, sino que ¿no le parece importante clarificar esa diferencia? Porque un cristiano monástico y un cristiano seglar son idénticos en lo fundamental, pero absolutamente distintos en lo accidental.

Respuesta: Cuando hablo del monasterio doméstico, lo hago como analogía. Un monasterio y una casa de familia son cosas distintas. Sí hablo de adaptar los principios monásticos en el hogar. Es importante rezar con regularidad. Es importante que las familias mantengan esas tradiciones. En Norteamerica hay cristianos que no van a la iglesia los domingos, porque coinciden con eventos deportivos. Y los padres no se dan cuenta que con esas prácticas, Dios pasa a ser secundario al deporte.

Interviene en la respuesta el P.Santiago Cantera, diciendo que evidentemente es distinta la vida de los monjes y la vida de los seglares, aunque es cierto también que hay aspectos en la regla de san Benito que pueden servir para la vida de los seglares. De hecho lo mismo que en el siglo XIII san Francisco de Asís creó el movimiento de los terciarios como seglares franciscanos y junto a ellos otras órdenes mendicantes: dominicos, mercedarios. También en el ámbito benedictino con los oblatos. Hay aspectos de la espiritualidad benedictina que son perfectamente aplicables a la espiritualidad de los seglares, a la vida laical. Aspectos como la importancia de la virtud de la humildad, de la caridad, del silencio, de la centralidad de la oración. Todo esto es aplicable dentro de las limitaciones que el tiempo y el espacio tienen. Es cierto, además, el interés por conocer la regla de san Benito. En EE.UU. incluso entre empresarios, cristianos en general, e incluso agnósticos, tienen interés en conocer la regla de san Benito. ¿Qué normas hay para el mayordomo, para el ecónomo, para el abad? y cómo aplicar eso al mundo de la empresa. También para la gestación de líderes en diversos ámbitos. Se realizan cursos de liderazgo a partir de las regla que san Benito expone acerca del abad y de la vida comunitaria benedictina. En China, la orden benedictina viene desarrollando, en los últimos años, una labor callada de difusión del cristianismo, de formación de personas y de líderes, dentro de los ámbitos clandestinos.

 

En resumen, el libro es una crítica a la cultura moderna desde un punto de vista cristiano, pero sobre todo presenta las iniciativas de cristianos conservadores que abren caminos creativos para vivir la fe a contracorriente y con alegría a pesar de la oscuridad de los tiempos. Rod Dreher, nos propone un modo de vivir diferente, vivir conforme a las Escrituras, la tradición, el modo de vida que propone san Benito. Y por qué se decanta por san Benito? Porque -como explica Dreher en el cp. III, san Benito tiene una regla de vida. Una forma de vida caracterizada por el orden, la oración, el trabajo, el ascetismo, la estabilidad, la hospitalidad y el equilibrio.

El autor invita siguiendo la Regla de san Benito a “Levantémonos, pues, de una vez, que la Escritura nos despierta diciendo: `Ya es hora de espabilarse´ (Rom. 13,11)”.

Madrid, 17 de enero de 2019

José Manuel Coviella C.

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