Iglesia en España Nacional

Congreso UPSA 50 años Concilio Vaticano II: mesa redonda sobre la Dei Verbum

Primera mesa vespertina que ha contado con las intervenciones de los profesores Martín Gelabert y Félix García que han centrado sus ponencias en la constitución dogmática Dei Verbum

Dei Verbum: el cambio en la concepción católica de la revelación de Dios, de la Biblia y del pueblo judío


En el marco del Congreso de Teología “A los 50 años del Concilio Vaticano II (1962-2012)”, organizado por las Facultades de Teología de España y Portugal, en el Auditorio Juan Pablo II de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA), la primer mesa vespertina ha contado con las intervenciones de los profesores Martín Gelabert y Félix García, que han centrado sus ponencias en la constitución dogmática Dei Verbum.
Un cambio decisivo en la teología
El primero en intervenir fue el dominico Martín Gelabert Ballester, catedrático de la Facultad de Teología de Valencia, con una exposición titulada “Dei Verbum, para el progreso de la teología fundamental”. Según el profesor Gelabert, se trata de una cuestión central, ya que “la idea que nos hacemos de la revelación condiciona nuestra visión de Dios y nuestra relación con Él”. Dei Verbum fue un documento algo olvidado en el postconcilio, según el ponente, pero ciertamente “supuso un cambio decisivo en la teología católica de la revelación”, que se concibe ahora como una revelación personal, algo vivo y siempre actual.

La referencia de la Palabra de Dios “no es el libro de la Escritura, sino Jesucristo, que se nos revela a través de la Sagrada Escritura y la Tradición en la vida de la Iglesia”, afirmó. Además, se refirió a la revelación como diálogo: “Dios se da a conocer en el diálogo que desea tener con nosotros”, y el diálogo implica que los dos interlocutores son activos, “el ser humano debe ser algo más que un destinatario pasivo de la Palabra de Dios”. A la luz de la reciente exhortación apostólica Verbum Domini se entienden mejor estas aportaciones magisteriales del Concilio: la revelación divina requiere una respuesta humana, libre, que es la fe.

Además, “toda criatura es palabra de Dios dado que habla de Dios”, tal como señalaba San Buenaventura. También Santo Tomás de Aquino hablaba de los dos libros, el de la naturaleza y el de la Sagrada Escritura. Según defendió el ponente, “hoy la teología fundamental en España y Portugal está caminando en una estrecha relación con la ciencia en cuanto a estos temas”, y citó algunos ejemplos concretos, como un reciente simposio.
El Concilio, la Biblia y el pueblo judío

La segunda intervención de la tarde, a cargo del catedrático de la Facultad de Teología de la UPSA, Félix García López, llevaba por título “La Sagrada Escritura”. En ella señaló que la importancia doctrinal de la Dei Verbum reside en su tratamiento de la revelación y la Sagrada Escritura, convirtiéndola en un documento eclesial imprescindible. “Antes del Concilio había teólogos preocupados por una exégesis que se alejaba de la Tradición de la Iglesia y se acercaba a posturas protestantes”, afirmó, comentando algunos hechos de aquel tiempo.

Según algunos especialistas, el documento relativo a la Escritura fue el que tuvo un camino más complicado, hasta que se aprobó definitivamente la Dei Verbum. “Comenzó una época nueva que se caracterizaría por la revalorización de la Palabra de Dios en la vida de la Iglesia y por el estudio científico de la Biblia”, con algunos documentos importantes posteriores publicados por la Pontificia Comisión Bíblica: uno sobre la interpretación de la Escritura, y otro sobre el pueblo judío.

En la segunda parte de su ponencia, Félix García abordó la cuestión de la relación entre el Antiguo y el Nuevo Testamento en el marco del diálogo judeocristiano. En la medida de su competencia, la Pontificia Comisión Bíblica se ha inscrito en el movimiento contemporáneo de acercamiento al judaísmo, y en concreto ha profundizado en la exégesis. De hecho, el documento emitido es el primero que se refiere directamente al holocausto judío, haciendo una lectura del Concilio Vaticano II a la luz de ese terrible acontecimiento.

En la historia de la Iglesia hay un componente importante de antijudaísmo, ya que algunas interpretaciones erróneas e injustas del Nuevo Testamento sobre la culpabilidad de los judíos en la muerte de Jesús han llevado a la hostilidad contra ese pueblo, tal como reconoció Juan Pablo II. “Incluso se llegó a negar el valor religioso del Antiguo Testamento”, señaló el profesor García López. Así se entiende que la constitución Dei Verbum cite la condena de Pío XI al nazismo, “un dato que con frecuencia pasa desapercibido”.

“Sin Antiguo Testamento no hay Nuevo Testamento, y sin éste, no hay Biblia cristiana”, afirmó tajante el ponente, después de exponer diversas posturas en este debate teológico. Es más, “la unidad de los dos testamentos es primariamente teológica, porque los dos se refieren a la misma realidad divina”, según algunos autores. En la relación entre ambos Testamentos hay continuidad, discontinuidad y cumplimiento. Por eso “la lectura del Antiguo Testamento se hace a la luz de Cristo”.

“El redescubrimiento del judaísmo y de la Biblia judía ha sido uno de los acontecimientos más importantes en la exégesis católica de estos últimos cincuenta años, así como en las relaciones judeocristianas”, concluyó el profesor. “Esperemos que pronto se haga realidad el sueño de una teología bíblica de conjunto que tome con igual seriedad y valor de la única Biblia cristiana”.
Para ampliar la información:
+ Constitución dogmática Dei Verbum del Concilio Vaticano II: http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19651118_dei-verbum_sp.html
+ Programa del Congreso: http://www.upsa.es/facultades/facultadesycentros/fteologia/pdf/CongresoVaticanoII_diptico.pdf
+ Emisión en directo de las ponencias: http://www.upsa.es/noticias_eventos/congresos/congreso_teologia/index.php

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