Tony-Anatrella
Iglesia en España

Conferencia de Tony Anatrella en EncuentroMadrid

  De la infancia a la madurez educando el deseo

 Tony Anatrella, conocido psicolanalista, escritor y profesor, afronta en EncuentroMadrid el tema central de la edición de este año, el deseo, mostrando el lugar que ocupa en la infancia y en los pasos fundamentales de la vida humana.

 Rafael Gerez, presidente de EncuentroMadrid, ha introducido la conferencia de Tony Anatrella agradeciéndole su presencia y poniendo de manifiesto el gran reto que supone hablar del deseo y del afecto, por las enormes implicaciones que tienen en la vida de los niños, de los adolescentes y de los propios adultos. Citando a Luigi Giussani y a Benedicto XVI ha puesto de manifiesto la importancia de la cuestión: «El deseo es una dinámica natural que nos saca continuamente de nosotros, que nos descentra» (L. Giussani), y que «se mueve constantemente entre la insatisfacción de lo finito y el abrazo de lo infinito».

Anatrella ha descrito la evolución del deseo en conexión con la infancia y con el propio cuerpo. «Múltiples dinámicas de poder desvirtuadas, como prácticas sadomasoquistas o la presencia invasiva de la pornografía, reflejan momentos o fases de la infancia que se reproducen en estadios de la vida adulta. Si no respetamos cada uno de estos momentos o impedimos en el niño el paso de una fase a otra, en la vida adulta emergerán muchas dinámicas inconscientes propias de las fases vinculadas a la infancia».

 Respondiendo a la pregunta de por qué el deseo genera en los adultos un gran miedo e incapacidad para afrontarlo, Anatrella ha contestado: «Es necesaria siempre la presencia de un adulto, que sepa acompañar, dar seguridad y, al mismo tiempo, convertirse en autoridad. Por el contrario, muchos padres ceden ante las pretensiones e imágenes de sus propios hijos. Si no ponen límites a los impulsos de sus hijos en el momento adecuado, los niños distorsionarán su capacidad de desear, se harán incapaces para decidir por sí mismos o para afrontar las muchas insatisfacciones que salgan a su paso».

 «El descubrimiento y transformación del propio cuerpo es un viaje apasionante, mucho más que el de la Tierra a la Luna, porque este último es mecánico y el del niño que crece, no. Todo en la vida del hombre necesita tiempo y aceptación. Necesitamos apropiarnos de nuestro propio cuerpo. Los adolescentes necesitan un tiempo para ello, a veces asumiendo prácticas arriesgadas, probándose a sí mismos en experiencias afectivas dispares».

 Es necesario adquirir una madurez sexual que supere la búsqueda del placer como un fin. Cuando esto no sucede, permanecemos encerrados en nosotros mismos, tomándonos como objetos de deseos, de manera egocéntrica, sin que los otros aparezcan en relación con el propio cuerpo. El placer y el deseo, como ha mostrado Freud, tienen que dar paso a la relación con los otros, a la alteridad. Por esta razón, hemos de tener valor para conocernos, sin temer nuestros deseos.

 

En la última pregunta que se ha planteado, acerca de los grandes errores que cometemos en la educación, Anatrella ha afirmado que «la finalidad del deseo es la felicidad. Es en el placer del vivir como tenemos que educar a nuestros hijos y adolescentes. Uno de los síntomas del deseo que no es educado es la toxicomanía, que es la incapacidad de dialogar con uno mismo. Buscamos a través de la droga evadirnos de la vida para buscar placeres imaginarios. Así, ya no buscamos un deseo real. El papel de los adultos es importantísimo. Si nos ausentamos, menos respetados seremos y menos claves tendrán los adolescentes para elegir, crecer y auto-gobernarse».

Teresa Suárez, para concluir, ha insistido en el valor de las herramientas y los pasos que el profesor Anatrella nos ha proporcionado: «para llegar a ser adultos y padres que ayudan a sus hijos a descubrirse y a caminar firmes en la vida».

 

Print Friendly, PDF & Email

Añadir comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.