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Claves eucarísticas para la vida consagrada en la vigésima edición del Encuentro de juniores

Más de 140 jóvenes consagrados se han reunido este fin de semana en la Escuela Regina Apostolorum de los misioneros claretianos en la XX Edición del Encuentro de juniores. Este centro de estudios madrileño, tan estrechamente unido al Instituto Teológico de Vida Religiosa (ITVR), organiza todos los años en estas fechas un encuentro de juniores, que en esta ocasión ha llevado por título «Grandes claves eucarísticas de la vida consagrada». Un encuentro que ha profundizado «desde un enfoque más volcado a la praxis que a lo estrictamente académico», y en el que se ha procurado vincular esta realidad tan central de la vida de la Iglesia -la Eucaristía- con la vida religiosa.

El misionero claretiano Pablo Largo, organizador de estos encuentros que este año han cumplido su vigésima edición, ha explicado cómo han dividido estas jornadas que comenzaron el pasado viernes en los tres bloques constitutivos de la vida religiosa, es decir, «la consagración, la comunión y la misión». Así, en el primero de ellos, la profesora Irene Aguilar Berral, omi, puso el acento en la consagración de la vida religiosa: «Cuando el consagrado incorpora su ofrenda personal a la oblación de Cristo, de la que la eucaristía es memoria». La Eucaristía es también un sacramento «que recrea la Iglesia, es el sacramento de comunidad eclesial». Así, en este segundo bloque, conducido en un primer momento por el profesor Carlos Martínez Oliveras, cmf, director del ITVR, y por el dominico fray Julián de la Cos después, se ha buscado que los jóvenes que comienzan sus primeros años de camino consagrado «se sientan cada vez más parte de la Iglesia y al mismo tiempo, traten de vivir la comunión en sus respectivas comunidades».

Por último, profundizando sobre la misión, «la Eucaristía tiene proyección misionera como sacramento que es fuente de vida de la Iglesia». Así lo explicó el claretiano José Cristo Rey García Paredes, conectando el don carismático que tienen las distintas congregaciones con la misión en la sociedad, en la iglesia misma y en el mundo, tal y como lo ha expuesto en su charla «Testimoniar el amor inefable y la esperanza dichosa».

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