Revista Ecclesia » Clausurado el Año Jubilar del beato Manuel Medina Olmos en la diócesis de Guadix
Iglesia en España Noticias Última hora

Clausurado el Año Jubilar del beato Manuel Medina Olmos en la diócesis de Guadix

El pasado 30 de agosto tuvo lugar la clausura del Año Jubilar del beato Manuel Medina Olmos en la diócesis de Guadix. El acto se celebró en Lanteira dos años después de su inauguración. El año jubilar fue prolongado por la pandemia de coronavirus. A pesar de las restricciones y de la suspensión de algunos de los actos que se tenían previstos celebrar, el pueblo de Lanteira ha podido vivir un año intenso de fe y devoción hacia el beato Manuel Medina Olmos.

La celebración, que se desarrolló en la plaza de la iglesia, estuvo presidida por el obispo de Guadix, Francisco Jesús Orozco,  y concelebrada por más de veinte sacerdotes de la diócesis accitana. Durante la homilía el prelado habló del valor del martirio en la vida y la historia de la Iglesia, y del testimonio de fidelidad al Señor que ofrecen los mártires, «el martirio es la auténtica clave de lectura de la vida de la Iglesia, desde su nacimiento hasta hoy mismo, pues la Iglesia, en el seguimiento de Cristo, no solo tiene mártires, sino que es una verdadera Iglesia de mártires». Y recogiendo las palabras del papa Francisco, dijo que «el martirio es un servicio, un misterio, un don de la vida».

Francisco Jesús Orozco hizo también referencia al lema episcopal que escogió el beato Manuel Medina Olmos cuando fue consagrado obispo: «la fidelidad ceñirá su cintura». Un lema, dijo que «antes de ser un eslogan en su escudo, fue una vida de perfecta coherencia con la fe recibida, una fe recibida en este pueblo de Lanteira».

El obispo agradeció a todos su colaboración en la organización del año jubilar y en la celebración de clausura, desde el ayuntamiento, hasta los numerosos feligreses que se han implicado en estos dos años de jubileo. Y animó a que, aunque haya terminado el año jubilar, la devoción al beato siga con la misma intensidad.

El último acto, con el que se clausuró el año jubilar, fue el cierre de la puerta santa. Tras pasar la imagen del beato, que se venera en la iglesia de Lanteira, y los concelebrantes, el obispo cerró la puerta desde dentro, poniendo fin a dos años jubilares en la diócesis de Guadix.



O si lo prefieres, regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

HAZME DE ECCLESIA

Cada semana, en tu casa