Iglesia en España Última hora

Cáritas Cartagena sale a la calle para acompañar en el frío a personas sin hogar

Con la llegada del frío se hace más duro vivir en la calle. Desde Cáritas diocesana de Cartagena lo saben bien y a través de su proyecto Ola de Frío ayudan a templar los cuerpos y la esperanza de las personas sin hogar, según informa la diócesis. Dos días a la semana, jueves y domingos, un grupo de voluntarios recorre en furgoneta las calles de Cartagena para ofrecer mantas, bocadillos, chocolate caliente y algo de conversación a estas personas, muchas veces, olvidadas por la sociedad.

«Voluntarios con un corazón muy grande», así los define Petri García, la consejera de Cáritas en la zona de Cartagena, que destaca que lo importante de esta iniciativa es que las personas sin hogar sepan que «no pasan desapercibidos para ellos».

A las calles, tres en tres

La actual situación pandémica impide que puedan ser más de tres los voluntarios que se suben a esa furgoneta en cada turno, protegidos con todas las medidas de seguridad. Un proyecto que puede llevarse a cabo gracias al empeño y la entrega de los voluntarios: «Julio, Chencho y Juan Isidro son indispensables para que este proyecto pueda salir adelante y detrás de ellos hay un equipo de voluntarios que quiere estar al lado de los últimos entre los últimos», señala García.

Cáritas continúa desarrollando su labor al 100% pero con menos voluntarios, ya que la institución sigue protegiendo a las personas mayores que colaboraban hasta el inicio de la pandemia y que, por ser personas de riesgo, están recluidas en casa. Por eso, animan a los jóvenes a que colaboren prestando su ayuda.

Aumenta el número de personas necesitadas de ayuda

La crisis económica y social provocada por la pandemia sigue aumentando cada semana el número de personas que necesitan ayuda para conseguir alimentos y productos de primera necesidad. «Hay muchas familias nuevas, familias con un perfil similar al de la anterior crisis, cuando pusimos en marcha el economato. Ahora están volviendo ese tipo de familias que nunca se pondrían en la cola de una Cáritas para pedir y que ahora tienen que acudir a nosotros y a los Servicios Sociales», apunta García.

Petri García destaca la colaboración entre el Ayuntamiento de Cartagena y las entidades de labor social, trabajando «como una piña», y solicita la colaboración de empresas y de particulares a través de donaciones en especie o económicas para ayudar a superar esta situación.

Regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

REGISTRARME