Internacional

Chile: 164 años de las Hermanas de la Providencia

Comunidad Hermanas de la Providencia (Chile) agradecen al Señor en su 164º aniversario

Con la presencia de alumnos, apoderados, profesores, auxiliares y administrativos, la comunidad del Colegio La Providencia de Ovalle celebró un año más de vida con la santa Misa presidida por el Arzobispo René Rebolledo, orando por los frutos que han permitido cosechar desde 1906 en la provincia del Limarí y desde 1853 en el país.

En el amanecer del 17 de junio de 1853, desembarcaba en el puerto de Valparaíso una expedición misionera compuesta por cinco Hermanas de la Providencia, entre las que se encontraba una joven canadiense llamada Bernarda Morín. El pequeño barco a vela “Elena”, había navegado por espacio de 82 días, entre múltiples dificultades, desde San Francisco de California. Este es el inicio de la acción apostólica de las Hermanas de la Providencia en Chile, que en 1906 se trasladan hasta la zona del Limarí con una obra que perdura hasta estos días.

Es por ello que este 8 de junio se celebró una santa Eucaristía de acción de gracias presidida por el Arzobispo de La Serena, Mons. René Rebolledo, en compañía del P. Juan Carlos Godoy, Capellán de la Comunidad Escolar, el P. Jorge Arancibia, profesor del religión en el establecimiento, el P. Raúl Marchant como párroco del sector y el P. Rafael Rojas, párroco en “San Francisco de Borja” de Combarbalá.

Durante la presentación de los dones, las alumnas llevaron hasta el Altar algunos signos representativos a su establecimiento educacional y la labor pastoral que realizan, como por ejemplo el Cirio, presencia de Jesús resucitado en nuestra Iglesia, la letra “P” de Providencia, que las identifica como Familia al servicio de la Iglesia y la Sociedad, alimentos no perecibles, para ir en ayuda de las familias que necesitan de la presencia providente, un libro de Historia de la Congregación en Chile, en la que se encuentra las innumerables hermanas que han sido testigos de la Ternura de Dios para desvalidos, niños abandonados, personas de la tercera edad y cuantos han necesitado ayuda y finalmente el Pan y el Vino, dones de la tierra y del trabajo del hombre.

Al finalizar la Eucaristía, la hermana Rebeca Malhue Olguín, Consejera Nacional de la Comunidad Providencia, expresó su alegría a la importante labor que han desarrollado a lo largo de los años. “Es un año de gracias al Señor por la hermana Bernarda, que con 19 años se alejó de su familia y país para traer la gran espiga de la fe, sembrándola en Chile donde el Señor tenía todo preparado para que naciera la Providencia. Nuestro trabajo lo realizamos en distintas obras, no solamente en el aspecto educacional, que es muy importante. La Congregación ve también los aspectos asistencial y social, para ir en ayuda de niños de situación regular, sin olvidar a los ancianos. Es por ello que creo firmemente que este el camino correcto, el del trabajo y amor a Dios”, enfatizó.

Por su parte, el P. Juan Carlos Godoy, Capellán del establecimiento educacional, manifestó cuales son los desafío que tiene colegio en estos tiempos. “Lo más importante es continuar con lo que se está realizando, como lo es el acompañamiento con las personas más vulnerables, las familias y miembros del personal del colegio. Lo que se hace es un trabajo espiritual muy fuerte y que es la principal característica que se tiene como entidad católica”, indicó.

Nuevas vocaciones laicas para la comunidad

Durante la celebración, la Comunidad de Asociados Laicos Providencia renovaron sus votos por un nuevo período de dos años, comprometiéndose a la misión que los une en Cristo, junto a la espiritualidad y carisma que los caracteriza para así ir en ayuda de quienes lo necesiten. En la oportunidad, además, se sumaron cinco nuevos integrantes con la finalidad de fortalecer la asociación y la presencia en la comunidad limarina.

Fuente: Comunicaciones La Serena

 

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