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Opinión

Católicos y científicos: Pedro Monlau, por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC

Católicos y científicos: Pedro Monlau, por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC

El fundamento científico y la divulgación de la Seguridad y la Salud en el Trabajo fue puesto en pié en España por Pedro Felipe Monlau Roca (Barcelona, 1808-Madrid,1871), doctor en medicina que inició sus estudios en el seminario –o sea, religión en la escuela- haciéndose bachiller en filosofía. Sus muchos escritos dan cuenta de cómo se compatibilizó en él ciencia y religión, razón y fé. Se le considera el padre de la higiene pública española.

Se licenció también en Filosofía, en la Universidad complutense de Madrid, donde llegó a ocupar la cátedra de Psicología y Lógica en el Instituto de San Isidro, pero ya unos años antes había sido encargado de la cátedra universitaria de Higiene Pública. Su prolífica actividad le hizo acreedor de la gratitud nacional e internacional, por lo que fué recompensado con el nombramiento de consejero de Sanidad, segundo jefe del cuerpo de Administracion civil, con la cruz de Epidemias y la de comendador de la Real y distinguida órden española de Carlos III. También le fue concedida la cruz de la Legión de Honor de Francia. Por similares motivos fué admitido en academias insignes así de España como del extranjero, entre otras la Real Academia Española, la de Ciencias Morales y Políticas, las de Medicina de Madrid, Barcelona, Cádiz y Palma, las de Ciencias Médicas de Lisboa, Génova, Atenas y Constantinopla, la sociedad médico-psicológica de Paris, etc., etc.

Monlau escribió “Elementos de Higiene Pública”, en el que se ofreció a los médicos españoles una síntesis rigurosa y al día en unas décadas decisivas, comentando las teorías de Malthus “…”el principio de Malthus, es a todas luces falso, completamente falso (…) Las siniestras profecías de Malthus no deben, pues, asustarnos: los hechos las desmienten; y la desproporción que supone dicho autor entre la población y los mantenimientos, o no existe, o cada día se hace menor (…) Y para discurrir con alguna certeza sobre población, son necesarias más premisas de las que suministra un rincón del Globo [Inglaterra] colocado en circunstancias enteramente excepcionales “. Además fundó la revista “El Monitor de la salud de las familias y de la salubridad de los pueblos” (1858-1864), primera de las dedicadas en España a la educación sanitaria. En su libro “Condiciones de vida y trabajo obrero en España a mediados del siglo XIX”, del que es coautor Joaquín Salarich, denunció el injusto modo de vida en el que se veían obligados a vivir los obreros industriales, reclamando la mejora en la alimentación y la higiene de vida que le son necesarias, anticipándose a lo que se ha venido en denominar Doctrina Social de la Iglesia.

En su obra publica “De la supresión de la mendicidad y organización de las juntas de caridad” decía “No os asombre pues, lo que acontece en varias naciones, ni extrañéis que llueva calamidad sobre calamidad […]; porque lo que hoy falta al obrero […] es el elemento moral, que constituye la fuerza de las sociedades y asegura la felicidad de cada uno de sus individuos […] y la falta de esta fe es el cáncer roedor de los tiempos moderno […] el corazón social está dañado”. En “Higiene industrial. ¿qué medidas higiénicas puede dictar el gobierno a favor de las clases obreras?”, refiriéndose al aire insalubre de las fábricas decía “…es una industria culpable el especular con el primero de los bienes que dio Dios al hombre, en el aire que respira”.

En su obra “Higiene del matrimonio o libro de los casados”, comentaría aspectos de cómo la moral cristiana sería fuente de inspiración de una vida higiénica “Con la anatomía y la fisiología en la mano se prueba que la mujer fue creada…¿no adivináis claramente, en esta obra de Dios, el fin último de su existencia terrestre?…Por un lado…poligamia, harenes y serrallos, de donde se siguen excesos venéreos, mutilación bárbara (condenando así la ablación) …Y por otro lado : monogamia, austeridad cristiana, repartición más igual de la felicidad doméstica, aumento progresivo de las luces, de la libertad, de la igualdad, del bienestar…ruines cálculos de interés eluden o contrarían directamente los fines del matrimonio, y convierten el tálamo conyugal en teatro de actos de verdadera prostitución clandestina…”. En la misma línea también tradujo, “Higiene del alma ó arte de emplear las fuerzas del espíritu en beneficio de la salud. Obra escrita en aleman por el baron E. de Feuchtersleben, ministro que fué de Instruccion pública en Austria.

En su obra “Higiene pública” denuncia por vez primera el injusto trato de los niños, siendo el primer científico que lo hizo, cunado escribió “…“ Una sociedad se suicida cuando permite que el exceso de trabajo y las privaciones consuman las fuerzas nacientes de los niños ”. Además se le atribuye el haber hecho la primera foto en España (en la imagen).



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