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Opinión

Católicos y científicos: María Andresa Casamayor, por Alfonso V. Carrascosa

Nada mejor para honrar a san Andrés apóstol en este contexto de ciencia y fe, que hablar de un científico católico llamado Andrés, o mejor aún, Andresa o Andrea. María Andresa Casamayor (1720-1780). Tendría 17 años cuando publicó su obra Tyrocinio arithmetico, Instrucción de las quatro reglas llanas, tenido en la actualidad por el primer libro de cienbcia escrito por una española. Nacida en Zaragoza el 30 de noviembre, día de san Andrés, tuvo ocho hermanos.

¿Dónde estudió semejante portento? Con los Escolapios Colegio de Santo Tomás de Aquino de las Escuelas Pías de Zaragoza, hoy colegio de Conde Aranda. Precisamente el escolapio Juan Francisco de Jesús, catedrático de Matemáticas en dicho colegio, sería uno de los censores su libro. María Andresa estudió religión en la escuela, algo que los laicistas de hoy dicen que atonta al tiempo que reivindican a Maria Andresa como una pionera, intentando hacernos creer que fue una de las suyas pero no, se siente, no vale la canasta. La autora lo firmó con el pseudónimo masculino de Casandro Mamés de La Marca y Araioa, siendo esta firma un perfecto anagrama, misma letras en diferente orden, de su nombre María Andresa Casamayor de La Coma, dedicando el libro precisamente e los recién llegados a Zaragoza padres escolapios, que ofrecían educación gratuita a niñas incluídas. Uno de los censores, el dominico Pedro Martínez, indica que otros libros similares son más extensos, pero machaca la brevedad en este caso a que se ha pretendido disminuir su coste ya que… su fin, en esta Obrilla solo es facilitar esta instruccion a muchos, que no pueden lograrla de otro modo: principio católico que todavía hoy sigue inspirando la docencia confesional que pretenden algunos hacer desaparecer, lo mismos que quieren hacernos creer que María Andresa era de los suyos a base de eliminar de su biografía su formación y profundas convicciones católicas. Para colmo esta mujer fue maestra de niñas toda su vida, en el Seminario Viejo entre otros establecimientos.

María Andresa falleció en 1780, después de recibir los sacramentos de Penitencia, Viático y Extremaunción, y siendo su cuerpo enterrado en el cementerio de la iglesia del Pilar, según nos cuentan Julio Bernués y Pedro J. Miana (2019) en ‘Soñando con números, María Andresa Casamayor (1720-1780)’ de donde he tomado la mayor parte de la información de este artículo.

Esta ilustrada, como la práctica totalidad de los ilustrados españoles, lo fue sin perder su fe católica, y sin necesidad de que se emplease parfa el avance del conocimiento la guillotina en la España de la época.

Dice de ella Mery Varona que ‘En 1903 Manuel Serrano y Sanz, dejó escrito en su obra Apuntes para una biblioteca de escritoras españolas que María Andrea “se dedicó al estudio de las matemáticas, ciencia que poseyó como pocas de su sexo”. Al año siguiente, la escritora Concepción Gimeno de Flaquer la incluye en su libro Las mujeres de raza latina como ejemplo de mujer científica aragonesa. En 2009 el Ayuntamiento de Zaragoza le dedicó una calle y otra el de Gijón. En 2018 su nombre fue incluido en La Tabla Periódica de las Científicas de todo el mundo’.



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