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Opinión

Católicos y científicos: José Ramón Bataller y Calatayud, por Alfonso V. Carrascosa

El valenciano José Ramón Bataller y Calatayud (1890-1962) fue un cura católico especializado en paleontología que dirigió el Museo Geológico del Seminario Conciliar de Barcelona fundado en 1874 por el Rvdo P. Jaime Almera. Esta institución científica adscrita a un seminario tal vez sea la única en el mundo con tales características, y pone de manifiesto no sólo que la fe católica y la ciencia no son incompatibles, si no también que la formación que reciben los seminaristas en los seminarios aúnan ciencia y fe.

Fue el 1926 cuando este discípulo del Dr. Almera le sustituyó como profesor del Seminario y director del Museo, y hoy es considerado la personalidad científica más importante de la historia del mismo. Nacido en el seno de una familia agrícola que emigró a Barcelona, por causa de las pérdidas irreparables que la plaga de la filoxera había ocasionado en las viñas de su propiedad, ingresó en el Seminario a los 16 años, por influencia del Dr. Almera que rápido le aficionó como director del Museo a las ciencias naturales. Acabada la carrera eclesiástica se ordenó sacerdote en 1917 y en 1919 se licenció en Ciencias Naturales, Siendo nombrado en 1920 Profesor preparador de Ciencias Naturales en la Escuela Superior de Agricultura de Barcelona, asignatura que enseñó durante cuarenta años. Así inició su labor científica en paleontología. En 1920 se doctoró en la Universidad de Madrid con la tesis titulada “El Jurásico de la provincia de Tarragona”, trabajo que en 1922 publicó la Junta de Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE) organismo precursor del actual Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), con el que evidentemente nada tuvo que ver el Frente Popular, dado que persiguió a los curas.

Fue pensionado por la JAE en la Universidad de Nancy. Hizo importantes trabajos paleontológicos en las Universidades de Lyon y Toulouse, lo que le permitió establecer relaciones con los más importantes geólogos extranjeros siendo, no lo olvidemos, cura católico miembro de un cetro de investigación ubicado en un seminario español. Ayudó al geólogo e ingeniero de minas doctor Lluis M. Vidal Carreras en la catalogación de su importante colección paleontológica, así como a su actividad de cartografía geológica, elaborando mas de  23 hojas del Mapa Geológico de la Comunidad Autónoma Catalana, plasmando además el Dr. Bataller años después este trabajo en el Mapa Geológico de España para el Instituto Geológico y Minero de España, para el que hizo muchas hojas.

Desgraciadamente el 22 de julio de 1936 el Frente Popular arrasó el Museo Geológico del Seminario Conciliar de Barcelona, manifestando así bien a las claras su amor por la ciencia, actitud que deberían explicarnos sus actuales herederos ideológicos. Gracias a la intervención de Federico Marés con socios del Centro Excursionista Catalán y su presidente Jose M. Blanc, no se acabó con todo lo que allí se guardaba, y el Dr. Bataller pudo reconstruirlo e incluso ampliarlo. Una de las estancias que pudo protegerse fue la Biblioteca, salvándose así primeras ediciones de los textos de Jaime Almera. El Dr. Bataller pudo publicar tres libros durante la Guerra Civil ocultando su condición de católico, uno de casi 300 páginas y 120 figuras y publicado por la Escuela Superior de Agricultura.

En 1926 fue nombrado bibliotecario de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona; en 1935 elegido miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid; en 1942 designado académico de la sociedad citada con anterioridad, de donde fue bibliotecario, e investido doctor honoris causa de la Universidad de Toulouse. Posteriormente fue nombrado geólogo agregado del Instituto Geológico y Minero de la Diputación Provincial de Barcelona, colaboró en la confección del Mapa Geológico Nacional a escala 1:50.000 y en el recién creado Instituto Lucas Mallada del CSIC. Por su orden y método le encargaron  la clasificación de muchas colecciones del Museo del Instituto Geológico y Minero de España en Madrid que hoy pueden verse. Luego reorganizó el maltrecho Museo Geológico del seminario, que llegó a tener de nuevo 70.000 entradas de fósiles. En 1949 fue nombrado primer Catedrático de Paleontología y Geología Histórica de la Universidad de Barcelona,  teniendo a otro cura del seminario, el Dr. Luis Vía Viada como profesor adjunto. El CSIC le nombró Colaborador científico de la Sección de Geomorfología de Barcelona (1950), y director en su Sección de Paleontología. En 1951 el Museo Geológico del Seminario Conciliar de Barcelona pasó a ser centro adscrito al CSIC. El Dr. Bataller impulsó la creación de la Sección de Bioestratigrafía del CSIC. Fue además este valenciano Doctor Honoris Causa por la Universidad de Toulouse, promotor y Director de la Sociedad Catalana de Geografía entre 1948-1954, Miembro de la Real Academia de Ciencias de Barcelona, Miembro de la Real Academia de Ciencias de Madrid, Presidente de la Sección Catalana de la Real Sociedad Española de Historia Natural, Miembro del Instituto de Estudios Catalanes y Consejero Adjunto del Patronato Alfonso X el Sabio CSIC.

Fue uno de los geólogos más importantes de España, publicando una obra de más de 200 títu los. Sobre su memoria, se cuenta una anécdota sobre su oposición a cátedra, que consistió e que el tribunal le dio un día para realizar el ejercicio práctico, y que consistía en nombrar una serie de fósiles y hablar de ellos. El Dr. Bataller les dijo que no se marchasen, y lo hizo en 10 minutos. Sus colegas franceses le llamaban ‘la paléontologie vivante’.

En la dirección del Museo le sustituyó el Dr. Luis Via  Boada, con el que colaboró 15 años. Fue socio de la Real sociedad Española de Historia Natural, que cumple 150 años este 2021.



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