Opinión

Católicos y Científicos: Guillermo Tena Núñez, por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC

Católicos y Científicos: Guillermo Tena Núñez, por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC

¿Químico mayorcete y católico, y español, en pleno siglo XXI? sí, es posible. Son realmente innumerables, un ejército inmenso, el de los católicos y científicos españoles contemporáneos.

No podemos hacer de momento más que enumerarlos. Guillermo Tena, académico de la Real de Farmacia, íntimo amigo de otro que tal bailaba, Angel Santos, al que Eclessiadigital ya le ha dedicado un artículo: hechos concretos de que en la actualidad hay científicos españoles que son católicos practicantes, lo cual es prueba evidente de que ser católico ni te atrofia la cabeza, ni te nubla la mente. Yo diría más bien todo lo contrario.

La Real Academia de Farmacia dice de él: nacido en Madrid, 22 de junio de 1923. Doctor en Farmacia, Licenciado en Medicina. Director General del Instituto de Toxicologia (jubilado). Académico correspondiente de la Real Academia de Farmacia de Barcelona. Académico de la «International Academy of Legal Medicine and Social Medicine». Miembro Correspondiente Extranjero de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires (Argentina). Primer Presidente de Honor de » Association Européenne des Centres de Lutte contre les Poisons». Presidente de Honor de la Asociación Latinoamericana de Toxicología. Presidente de Honor de la Asociación Latinoamericana de Centro de Información y Asistencia Toxicológica. Presidente Honorario del Ateneo de Toxicología de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Buenos Aires (Argentina). Miembro de Honor del Centro Nacional de Información y Asistencia Toxicológica de la República Argentina. Miembro de Honor de la Asociación Colombiana de Toxicología. Miembro de Honor de la Sociedad de Toxicología de Venezuela. Socio de Honor de la Asociación Bioquímica Argentina. Fundador de la «Association Européenne des Centres de Lutte contre les Poisons». Pertenece a la Orden Civil de Sanidad con la categoría de Encomienda con Placa. En posesión de la Cruz Distinguida de 1ª Clase de San Raimundo de Peñafort. En posesión de la Cruz de Honor de San Raimundo de Peñafort. En posesión de la Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort.

Al glosar la figura del que fuera su amigo, el también científico católico Angel Santos, comenta hechos en los que se aprecia claramente cómo unos podemos influir positivamente en lo que al crecimiento de la fe se refiere, en otros, ya que que le tocó organizar una jornada sobre toxicología, que nombró a aquel presidente de honor de la misma, quien al llegar a Mallorca le dijo “que si aceptaba, pero no dio importancia al nombramiento y aunque me contestó afirmativamente, su principal preocupación en aquel momento era saber, las posibilidades que existían de Oír Misa todos los días antes de comenzar los actos científicos en aquella isla… al día siguiente, a las 8 de la mañana, estábamos los dos en el puerto de Mahón para Oír Misa y cumplir sus deseos… Me impresionó tanto como hablaba y lo que hablaba, que me hizo ver la importancia humana y religiosa que tenía este hombre y puedo decir, que a través de estos años, en muchas de las conversaciones que tuvimos me ha enseñado la forma de actuar en muchos actos de mi vida.”. A partir de aquí “Nuestras conversaciones tenían frecuentemente algunas palabras de cómo el hombre debía vivir pensando en Dios. Todos los que le rodeábamos sacábamos alguna enseñanza y nos hacía pensar en como se debí vivir la vida hacia Dios. El haberle conocido y conocer su manera de obrar y su trayectoria han influido en mí de manera extraordinaria y me han producido una tranquilidad espiritual que se la debo totalmente a Don Ángel. Nuestro afecto se fue acrecentando de día en día de tal manera que siempre que podía acudía pronto los jueves a la Real Academia Nacional de Farmacia, antes de las Sesiones Científicas para poder hablar un ratito con él, y de esta manera fue influyendo en mi vida de forma que el hablar con él representaba para mi un descanso espiritual. Independientemente del tema que se iba a tratar en la Sesión del jueves, hablábamos de cosas intrascendentes, aunque en el contenido de nuestras conversaciones siempre aprovechaba Don Ángel para hablar de cosas transcendentes relacionadas con la religión. A mí me atraía de manera especial ver como Don Ángel dirigía la conversación demostrando que en esta Tierra hay que tratar de ir hacia Dios y que el hombre necesita de ese caminar para obtener una tranquilidad espiritual…

El sostenía que no es tan difícil seguir rectamente la religión católica si como él cumples escrupulosamente con tu deber, y como él decía, que cada uno de nosotros seamos misioneros de nuestra Fe y tengamos la elegancia y la dignidad suficiente para lo intrascendente hacerlo trascendente, y ser cada día un poco mejor. Como hemos dicho, tratábamos temas intranscendentes y con frecuencia hablábamos de cosas que resultaban comunes, como por ejemplo cuando cambiábamos impresiones sobre natación, ya que Don Ángel era un magnífico nadador y hasta más de los 80 años nadaba casi diariamente. Yo le acompañé alguna vez y me admiraba la resistencia que tenía, lo mismo que me admiraba su andadura por la vida, hasta llegar a Dios, como él decía. He podido comprobar, que no solo era Don Ángel el que llevaba una intensa vida espiritual interna, sino que hacía partícipe de esa vida a todo el que le rodeaba, de forma que no solo a sus amigos enseñaba, sino a todo el que estaba cerca del él. Esto lo pude comprobar en la influencia espiritual que ha tenido en su familia, pues el día de su muerte, fue inmediatamente a verle y junto con su familia rezamos el Rosario, que fue un Rosario emocionante, lo dirigió una hija política de Don Ángel y lo rezó de manera excepcional y así por ejemplo cuando llegamos a la Letanía de la Virgen, sin darle mayor importancia, la dijo en castellano sin confundirse ni una sola vez. Ya hace días que falta y cada vez me doy cuenta de que tengo más necesidad de su presencia. Querido Ángel: «que triste es la separación», sobre todo cuando dejas a personas como en mi caso, huérfanas, ya que tu eras mi verdadero Director Espiritual y para mí insustituible”.

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