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Católicos y científicos: Esteban Terradas, por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC

Católicos y científicos: Esteban Terradas, por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC

El General Vigón, monárquico católico que participó en la educación de los hijos de Alfonso XIII y que impulsó la investigación científica entre otras cosas dando formación universitaria a sus hijas, fue determinante en la vuelta a España tras la Guerra Civil del eminente físico Esteban Terradas (1883-1950).

Huérfano de padre a temprana edad fue ayudado por una de esas personas que los ateos, laicistas y materialistas consideran execrables: su tío José, sacerdote, le envió a estudiar a Alemania, a Charlottenburg (Berlín). Gracias a la intervención de ese “enemigo de la ciencia”, volvió a España Esteban con trece años y cursó en dos todas las asignaturas del bachillerato, tras lo cual ingresó en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Barcelona, ciudad en la que había nacido. Siendo miembro de la Universidad de Barcelona se trasladó a Argentina donde pasó la Guerra Civil, por ser consciente de que su condición de católico hacía peligrar su vida física en la zona de influencia de Companís, Bosch Gimpera, etc., que purgaron al profesorado universitario expulsando a quien no pensara como ellos, particularmente a los católicos no nacionalistas como Terradas.

Con 20 añitos acabó la licenciatura en Ciencias Físico-Matemáticas y se puso a estudiar la carrera de Ingeniero Industrial. Al acabar se trasladó a Madrid para realizar dos doctorados, uno en Físicas y otro en Ciencias Exactas, sacándolos el mismo día de 1905. Acabó en 1909 sus estudios de ingeniero en Madrid. Las “malas influencias” de su tío cura le llevaron además a dominar el alemán, inglés, francés, italiano e incluso ruso. En 1909 fue elegido miembro de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona, donde leyó su trabajo “Emisión de radiaciones por cuerpos fijos o en movimiento”. En 1910 fue elegido presidente de la Sociedad Astronómica de Barcelona y en 1911 fundó la sección de ciencias del Instituto de Estudios Catalanes.

En plena monarquía católica de Alfonso XIII, obtuvo la cátedra de Mecánica Racional en la Universidad de Zaragoza y la de Acústica y Óptica en la Universidad de Barcelona, la única cátedra de Física superior que había en esa Universidad. Y es que en 1906 quedó vacante la primera y en 1907 la segunda. Terradas se presentó a ambas y ambas cátedras consiguió, instalándose de forma algo más estable en Barcelona. Subrayar que aún no había cumplido los 23 años. ¡Claro! ¡El pobre había “sufrido tener un tío cura y además era católico practicante!

Fue director fundador del Instituto de Electricidad y Mecánica Aplicada desde 1917 hasta 1924. Puso en marcha la Red de Ferrocarriles Secundarios de Cataluña (1918-1924). En 1924 se incorporó a la compañía norteamericana ITT, que consiguió el monopolio telefónico en España y creó la Compañía Telefónica Nacional de España, de la que Terradas fue director fundador de la misma en el periodo 1929-1930. Son cosas que te pueden pasar si tu mentor es un cura católico.

Pero siendo creyente, o lo que para algunos viene siendo un estúpido descerebrado, concretamente en 1923, fue uno de los anfitriones, en Barcelona, de la visita que realizó a España Albert Einstein que le definió como “uno de los cinco hombres más inteligentes que conozco y uno de los pocos que puede comprender hoy en día la Teoría de la relatividad”. Las “malas influencias católicas” le llevaron a ser uno de los principales valedores en España de la mecánica cuántica. Terradas se ocupó de ella y de divulgarla mediante comunicaciones a congresos, la edición de libros, impartiendo clases, dando conferencias, organizando encuentros científicos, etc.

En 1940 el físico Julio Palacios hizo una visita cultural a Suramérica con el fin de conseguir que el matemático Rey Pastor y Esteban Terradas pasaran a formar parte del claustro de la Universidad de Madrid. Al barcelonés se le concedió la cátedra de Física-Matemática de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Madrid.

Terradas tuvo mucho que ver en los primeros pasos institucionales y profesionales de la aeronáutica española a través de la Escuela Superior Aerotécnica y del Instituto Nacional de Tecnología Aeronáutica (INTA). Dio clases en la Escuela Superior de Aerotecnia fundada por el científico católico republicano –que no partidario del Frente Popular- Emilio Herrera. Terradas fomentó las visitas de prestigiosas personalidades internacionales al INTA (Instituto Nacional de Técnica Aeronáutica, palabra que se cambió por Aeroespacial en 1963) creado en 1942 y del cuyo patronato fue presidente.

En 1944 fue elegido académico de la Real Academia Española. A lo largo de su vida obtuvo el doctorado Honoris Causade las Universidades de Buenos Aires, Santiago de Chile y de Toulouse. El Asteroide 2399 (1971 MA), que forma parte del cinturón de asteroides que hay entre las órbitas de Marte y Júpiter, fue descubierto en 1971 por C. U. Cesco y nombrado Terradas en memoria de este científico español. De él se dijo que era “uno de los 6 primeros cerebros mundiales de su tiempo”. Lo que la gente no sabe es que todo eso y más lo hico gracias a la ayuda de su tío cura católico, y sin abandonar su fe ni dejar de tener a la Iglesia Católica como su madre. Sería también presidente del Instituto Nacional de Electrónica (dependiente del CSIC), Presidente del Consejo de Administración de la Central Térmica de Ponferrada (que pertenecía a la Empresa Nacional de Electricidad) y de la Junta de Energía Nuclear (aunque casi no pudo ejercer este último cargo por su fallecimiento en 1950).

Guillermo Rovirosa fue discípulo destacado en el equipo de investigación de Esteban Terradas, equipo del que Einstein dijo que era el mejor equipo científico en España en ese momento. La casusa de beatificación de Rovirosa, fundador de las HOAC (Hermandades Obreras de Acción Católica) está abierta.

 

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Sobre el autor Alfonso V. Carrascosa Santiago

Alfonso V. Carrascosa es Doctor en Ciencias Biológicas y científico del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), dedicado a la investigación en Historia y Documentación de las Ciencias Naturales en España (HISTORNAT). Coordina el Grupo de “Historia de la Microbiología Española” de la Sociedad Española de Microbiología (SEM), y realiza difusión de la cultura científica. “Como es obvio, lo manifestado en sus artículos no tiene por qué coincidir con el posicionamiento, ni reflejar los puntos de vista de las instituciones en las que desarrolla su actividad”.

Alfonso V. Carrascosa Santiago

Alfonso V. Carrascosa es Doctor en Ciencias Biológicas y científico del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), dedicado a la investigación en Historia y Documentación de las Ciencias Naturales en España (HISTORNAT). Coordina el Grupo de “Historia de la Microbiología Española” de la Sociedad Española de Microbiología (SEM), y realiza difusión de la cultura científica. “Como es obvio, lo manifestado en sus artículos no tiene por qué coincidir con el posicionamiento, ni reflejar los puntos de vista de las instituciones en las que desarrolla su actividad”.

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